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"Vivencias, actitudes y percepciones sobre la violencia de género en adolescentes de la Comunidad de Madrid"

El 69% de adolescentes de la Comunidad de Madrid cree que la violencia de género la sufren mujeres y hombres indistintamente

  • Un 33% de chicas y un 37% de chicos consideran que no es violencia de género apoderarse de la contraseña de las redes sociales de tu pareja.
  • Las adolescentes perciben la calle como un entorno de riesgo, por las constantes apelaciones y el acoso que reciben.
  • Un 48% de chicas y chicos no consideran la prostitución como una forma de violencia de género.

"Vivencias, actitudes y percepciones sobre la violencia de género en adolescentes de la Comunidad de Madrid"

La Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres, en colaboración con Albelia Consultora, ha publicado el informe “Vivencias, actitudes y percepciones sobre la violencia de género en adolescentes de la Comunidad de Madrid”.

El estudio analiza las respuestas de 1.578 alumnas y alumnos, pertenecientes a 18 institutos de secundaria de la Comunidad de Madrid. Todos, estudiantes de 3º y 4º de ESO, entre 14 y 17 años de edad.

Los datos extraídos reflejan que las generaciones más jóvenes tienen problemas para identificar qué es la violencia de género y cuáles son sus manifestaciones. 5 de cada 7 adolescentes (el 69%) define la violencia de género como “una violencia que se da de un género a otro”, sufriéndola indistintamente mujeres y hombres.

Solo el 26% de jóvenes identifica esta problemática como una violencia que sufren las mujeres “por el hecho de ser mujeres”.

El análisis determina que los y las adolescentes interiorizan estereotipos de género y mitos sobre las relaciones de pareja que pueden contribuir a la normalización de relaciones basadas en el control, el chantaje y los comportamientos violentos.

El 33% de las chicas y el 37% de los chicos consideran que no es violencia de género “apoderarse de la contraseña de las redes sociales de tu pareja para ver con quién habla”. Asimismo, un 23% de varones (frente a un 11% de mujeres) señalaron que no consideran violencia de género pedirle a su pareja que no se vista de determinada manera.

La prostitución no es una forma de violencia de género para el 48% de los adolescentes, tanto mujeres como hombres. Nuestra entidad, de larga trayectoria en la lucha por la abolición de la prostitución, considera este dato alarmante, ya que normaliza la explotación sexual de las mujeres como una forma de ocio.

 

Vivencias de la violencia de género en jóvenes

Se planteó a los adolescentes diferentes situaciones de acoso callejero y en espacios de ocio para medir con qué frecuencia las han vivido o presenciado. Los resultados mostraron una clara diferencia por sexo en sus respuestas.

Un 70% de mujeres (frente a un 38% de hombres) dice que “siempre” o “bastantes veces” sus amigas prefieren volver acompañadas a casa. Un 29% de chicas (frente a un 19% de chicos) consideran habitual que “cuando alguna amiga está bebida, intenten besarla o hacer algo con ella”.

Las mujeres jóvenes describen la calle como un entorno hostil, de riesgo. Sienten inseguridad por las continuas situaciones de acoso o interpelaciones de hombres y normalizan, ya desde la adolescencia, un importante porcentaje de violencia.

Sin embargo, los hombres jóvenes no reconocen que esa violencia sea tan frecuente para sus amigas y compañeras.

Actitudes y percepciones sobre la violencia de género

1 de cada 9 adolescentes consideran que el “comportamiento o personalidad de la víctima” es la causa de la violencia de género, revictimizando a las mujeres.

Las chicas apuntan más claramente a factores sociales como determinantes de la violencia de género (como el machismo o los estereotipos). Sin embargo, hay más chicos que piensan que las causas son de corte personal (psicológicos o de relaciones de pareja disfuncionales).

Los hombres son los que más interiorizados tienen los mitos del amor romántico. Hasta un 23% cree que es “inevitable sufrir por amor”, un 22% considera que es posible “cambiar el comportamiento de alguien del que se está enamorado/a” y un 11% de los varones ven normal “alejarse de amistades cuando se comienza una relación”.

Demandamos formación y prevención

La falta de sensibilización y de formación afectivo-sexual lleva a los adolescentes a educarse con materiales sexistas y violentos, que perpetúan la cultura de la violación, como la pornografía.

El estudio que presentamos apunta a que, a mayor comprensión de la complejidad social del fenómeno de la violencia de género, se muestra una menor tolerancia a las relaciones de pareja tóxicas.

Por este motivo, desde la Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres defendemos la necesidad de reforzar políticas de formación en prevención de la violencia de género en las aulas.

Los propios alumnos y alumnas son quienes las reclaman, un 54% de participantes en el estudio solicitaron más formación en violencia de género después de recibir nuestra acción formativa.

La perspectiva de género, la educación en igualdad y la afectivo-sexual son formación básica para que los chicos y chicas puedan entenderse a sí mismos y a los demás y mantener relaciones empáticas basadas en el respeto mutuo.

Por ello, consideramos que la sensibilización es la herramienta principal para impedir que la violencia machista se perpetúe de generación en generación.

¿Quiénes somos?

La Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres es una ONG que lleva más de 40 años trabajando por la erradicación de todas las formas de violencia contra las mujeres.

Para conseguir este objetivo, en nuestro Programa Fortaleza atendemos a mujeres víctimas de esta violencia y a sus hijos y sus hijas menores, ofreciendo atención social, psicológica y jurídica.

También desarrollamos talleres de coeducación y prevención de la violencia machista en los institutos de secundaria.

Para leer un resumen del informe, haz click aquí.

Foto de archivo de un coche de policía

12 mujeres asesinadas solo en el mes de agosto

El mes de agosto se cierra con terribles cifras de violencia machista, con hasta 6 mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas, y otras 6 mujeres asesinadas a manos de otros hombres de su familia, como hijos, yernos o hermanos.

Estos son los casos confirmados en las estadísticas oficiales como violencia de género:

  • El 3 de agosto, una mujer de 44 años aparecía muerta en la Línea de la Concepción, Cádiz. La encontró un vecino en unos jardines donde la víctima solía pernoctar. Falleció por una hemorragia interna, perteneciente a un fuerte golpe en un costado. Posteriormente se confirmó que el causante de la paliza mortal fue su pareja.
  • El 5 de agosto, una mujer de 83 años era asesinada con un fuerte golpe en la cabeza por su marido. Fue en Corral Rubio, un pequeño pueblo de Albacete de 350 habitantes. La víctima tenía cinco hijos, todos ellos mayores de edad. Su marido, tras cometer el crimen, saltó desde el tejado y se fracturó varias costillas. Murió días después a causa de esas lesiones. No había denuncias previas.
  • El 15 de agosto, un hombre acuchillaba en plena calle a su pareja cuando esta acudía a su puesto de trabajo. La víctima había solicitado ayuda el día anterior en el cuartel de la Guardia Civil. “Ya no aguanto más”, comunicó a su entorno cercano. Por su testimonio, los agentes no apreciaron “indicios de amenazas o agresión en su declaración” pero varias personas de su entorno se ofrecían a acompañarla a casa porque sabían del peligro que corría. No llegó a interponer una denuncia aquel día. Horas más tarde era asesinada. Su agresor se cortó el cuello en el mismo lugar del crimen. Su caso demuestra la importancia de la formación del personal que atiende a la víctima al acudir a un recurso.
  •  El 19 de agosto fallecía, después de un mes en la UCI de un hospital de Murcia, una mujer que había sido golpeada brutalmente por su marido con un martillo en la cabeza. La víctima tenía 62 años y ambos se encontraban en trámites de separación. Su agresor fue detenido y es investigado por un delito de maltrato habitual.
  • El 29 de agosto, de nuevo en Murcia, un hombre asesinaba a su pareja de un tiro con una escopeta. El asesino acababa de salir de la cárcel por tráfico de drogas. Tras cometer el crimen llamó al trabajo de la víctima para comunicar que no iría a su puesto por estar indispuesta y huyó. Más tarde fue localizado y detenido.
  • El 30 de agosto, aparecía el cadáver de una mujer en el maletero de un coche, ubicado en un descampado de Valencia. La víctima era una joven de 33 años a la que su entorno buscaba hace días. La autopsia determinó que había sido asesinada hacía una semana, asfixiada tras pedirle a su pareja que se marchara de casa. Desde entonces, el agresor está en paradero desconocido. El día de su muerte, los vecinos escucharon gritos, golpes y hasta arcadas, pero finalmente no llamaron a la Policía.

En las no oficiales, que no se incluyen en las estadísticas de la Delegación de Gobierno Contra la Violencia de Género, encontramos otros seis asesinatos de mujeres y el asesinato de un menor en el ámbito familiar :

  • El 4 de agosto un hombre con antecedentes de violencia machista asesinaba y descuartizaba a su suegra porque, según confesó después a la Policía, “iba a alertar a la Guardia Civil de que estaba incumpliendo la orden de alejamiento” que tenía contra su pareja. Ocurrió en Chapinería, un pequeño municipio madrileño, donde se encontró el cadáver de la mujer, de 72 años, repartido hasta en cinco bolsas de basura, sin que su cabeza llegara nunca a aparecer.
  • El 14  de agosto, una mujer de 63 años fue asesinada por su hijo, con un brutal golpe en la cabeza con una báscula. Tras cometer el crimen, el agresor llamó a emergencias y confesó el asesinato.
  • El 16 de agosto, un hombre acuchillaba a sus dos hijos mientras dormían. En el ataque fallecía el hijo mayor, de 12 años, mientras que su hermana de 10 resultó gravemente herida. Ocurría en una vivienda de Castellón, donde la familia se encontraba veraneando. La mujer del agresor y madre de las víctimas se encontraba en el domicilio y necesitó asistencia médica por un ataque de ansiedad. El caso no está señalado por la DGVG como violencia de género.
  • El 21 de agosto, en Galicia, ocurría un doble feminicidio familiar. Un hombre cogía un arma de fuego y mataba a su hermana, de 62 años, y a la hija de esta, una joven de 23 años. El asesino cometió el crimen en una vivienda alejada, en pleno monte.
  • Solo un día más tarde, el 22 de agosto, otro hombre asesinaba con un arma blanca a su hermana, una mujer de 51 años. El agresor fue detenido poco después de cometer el crimen.
  • El 24 de agosto, de nuevo un hombre asesinaba a su hermana. En esta ocasión, en una vivienda de Murcia. La víctima, de 47 años, había acudido al domicilio familiar para cuidar de su madre dependiente. El asesino, sin mediar palabra, le clavó un cuchillo en el tórax y en el cuello. Posteriormente, se entregó a la Guardia Civil.

La experiencia de Joy

Joy Amen es una mujer proveniente de Edo, en Nigeria. Su camino hasta Pamplona fue largo, y fue víctima de trata, en una de las redes que conectan su país de origen, con las redes de trata europeas y todo ello a través del vudú.

“El vudú es una técnica muy utilizada en mi país”, aseguraba Joy en una sesión organizada por Acción contra la Trata, entidad con la que ahora trabaja, para salvar a otras compañeras de los tratantes. A través de estos rituales del vudú, les hacen creer que no podrán salir y que, de intentarlo, sus familiares e hijos e hijas, si tienen, sufrirán y morirán.

La promesa fue la de un trabajo en Europa como peluquera. Sus tratantes le exigieron un dinero para pagar el viaje. Un dinero que después tendría que devolver, pero no trabajando en una peluquería, sino explotada sexualmente en varias ciudades europeas. Llegó a Libia, en una travesía mitad en coche, mitad a pie. De allí, una patera la dejó en Italia y de ahí a Austria, donde comenzó a ser explotada.

Después de dos años de explotación, recuerda, “aún debía 20.000€, un dinero que cuando lo pasé a monedas de mi país no sabía calcular cuánto era porque era muchísimo”. Consiguió escapar de sus tratantes y tenía previsto ir hasta Noruega, pero antes debía hacer una parada en España, concretamente en Pamplona, donde finalmente se quedó.

Aquí relató a la policía su situación: se reconoció como víctima de una red de trata de personas con fines de explotación sexual. Joy recuerda con cierta tristeza que contó “todo lo que tenía que contar, mi vida entera, y no me escucharon”. A las horas de estar allí, recuerda, le dijeron que podía irse a casa y no se supo más de su caso.

Por eso advierte de que es “necesario que las mujeres en esta situación cuenten con asociaciones y personas que puedan brindar su ayuda”. Más que ayuda, cree, las mujeres necesitan “ser escuchadas, porque tienen mucho que contar”. A veces, incluso, “solo necesitan alguien con quien desahogarse llorando”.

“Yo, incluso hoy, hay veces que estoy horas llorando recordando todo lo que pasé”, comenta en la sesión en la que participaron personas técnicas, psicólogas y personal especializado en apoyo a mujeres en prostitución y víctimas de trata.

También recalca la necesidad de tener recursos psicológicos disponibles para estas mujeres y ofrecérselos de un modo amable. “La mayoría de estas mujeres rechaza ir a un psicólogo porque piensan que son ‘para los locos’, pero en realidad necesitan ir y poder tener un tratamiento”.

En su discurso también recordó las obligaciones a las que le sometían sus tratantes, entre las que estaba devolver “hasta el último euro de lo que ganaba”. Los tratantes no podían saber que Joy, ni ninguna otra mujer, enviaban dinero a sus familiares en Nigeria. De otra “la red iría y atacaría a las familias”.

Joy Amen ahora es activista por los derechos de las mujeres víctimas de trata con fines de explotación sexual, apoya al trabajo de mediación y sensibilización de Acción Contra la Trata, y es una de las integrantes y lideresa del grupo Las Poderosas – Women in Power – Femmes au Pouvoir en el que también participan otras supervivientes de la trata, como Amelia Tiganus.

Este grupo, a través de la expresión artística, la formación y el activismo y generan redes de empoderamiento y confianza. Entre otras actividades, realizaron un corto llamado ‘We have a dream’, una historia que es el resultado de un encuentro de mujeres cuyas vidas comenzaron en lugares muy diferentes a este, y que se unieron para hablar de sueños, de deseos, de miedos, de lucha.

“Yo no soy una prostituta. Una prostituta es el hombre que paga por hacerme lo que quiere, solo por tener dinero”, finaliza en su formación en la que participaron una veintena de personas del ámbito de ayuda a mujeres en situación de vulnerabilidad.

8 mujeres fueron asesinadas por sus hijos entre los meses de marzo y junio

Entre los meses de marzo y junio, hasta ocho mujeres fueron asesinadas a manos de sus hijos en España, y cinco de estos casos se produjeron durante el estado de alarma por emergencia sanitaria.

Decretado el confinamiento para evitar la propagación de la COVID19, muchos fueron los informes y reportajes que ponían el foco en las víctimas de violencia machista como uno de los colectivos más afectados al verse obligadas a permanecer encerradas con sus agresores.

Pero la violencia contra las mujeres adquiere diferentes formas y, como sabemos, va más allá del ámbito de la pareja o la expareja. Junto a estas víctimas, las madres que se confinaron con sus agresores (sus hijos) corrían los mismos riesgos.

Cinco de las ocho mujeres asesinadas entre marzo y junio murieron mientras existía alguna medida de restricción de movimiento por el estado de alarma. Todas ellas tenían más de 60 años.

Estas son sus historias:

  • Una semana antes de que las instituciones tomaran medidas contra la pandemia, dos hombres mataban a golpes a sus respectivas madres, de 81 y 87 años. Ambas habían denunciado en alguna ocasión el maltrato que sufrían.
  • Con la llegada del primer fin de semana con restricciones al movimiento, un hombre asesinaba su madre y su padre a cuchilladas en Tenerife.
  • El 17 de marzo, un policía local de Eibar acababa con la vida de su madre, de 74 años. La víctima presentaba un fuerte hematoma en la cara.
  • Recién estrenado el mes de abril, en el peor momento de la pandemia, una mujer de 90 años fallecía en un hospital de Córdoba, después de varios días ingresada, como consecuencia de las brutales lesiones derivadas de una paliza de su hijo.
  • El día 25 de abril, una mujer de 60 años era asesinada a puñaladas a manos de su hijo en Manzanares del Real.
  • En mayo, un hombre prendía fuego a la vivienda en la que vivía con su madre con ella dentro, aunque se desconoce si la había asesinado antes de originar el incendio.
  • Ya en junio, un hombre utilizaba un martillo para acabar con la vida de su madre, de 74 años. Sucedió en La Rioja.
  • Pocos días después de que se pusiera fin al estado de alarma, un hombre asestaba hasta 40 puñaladas a su madre, de 62 años.

Para evaluar de forma global lo que ha supuesto el cuatrimestre de marzo a junio en nuestro país, tenemos que sumarle los OTROS 11 asesinatos relacionados con la violencia machista que ocurrieron en este periodo:

  • Tres mujeres y la hija de una de las víctimas fueron asesinadas por sus parejas antes de la declaración del estado de alarma.
  • Cinco mujeres y dos menores fueron asesinados por agresores machistas desde el 14 de marzo hasta el 22 de junio en España.

Con la nueva normalidad, el riesgo no ha disminuido. De hecho, en los últimos días asistimos a una escalada de violencia en la que se han incrementado las denuncias por violencia machista y, de nuevo, los asesinatos.

En los últimos ocho días:

 

Jornadas ACCEM sobre la trata de seres humanos

El impacto de la prostitución en la salud y la identidad de las mujeres

Las mujeres en situación de prostitución sufren un gran impacto en su identidad, a nivel cognitivo, físico y emocional, que se traduce en problemas de salud, de gestión de sus emociones y afectan en su manera de relacionarse con los demás.

Así lo explicó la psicóloga de nuestro Programa Alternativa en Andalucía, Ana Núñez, durante las jornadas organizadas por la ONG Accem, dedicadas a analizar la trata de seres humanos desde distintas perspectivas profesionales.

Jornadas ACCEM sobre la trata de seres humanos

La CIMTM Andalucía participó en estas jornadas, junto a otras profesionales y entidades como ACNUR, APERFOSA o la Sección de Investigación Criminal de Delitos contra las Personas de la Guardia Civil (EMUME).

La coordinadora de la delegación, Rocío Vidarte, explicó la intervención que realiza nuestro Programa Alternativa en la atención a mujeres en situación de prostitución, así como los distintos servicios de atención social, psicológica y jurídica que ofertamos, los acompañamientos a recursos y las labores de mediación.

Vidarte hizo hincapié en nuestra concepción de la prostitución como un fenómeno inseparable de la trata. “Sin la primera, no existiría la segunda. Ambas son crímenes organizados que suponen la expresión del machismo, el patriarcado, el capitalismo y la desigualdad económica”.

Por su parte, Ana Núñez se detuvo en las consecuencias derivadas de la explotación sexual:

Lo que sufre el cuerpo:

  • Enfermedades de transmisión sexual.
  • Cáncer de cérvix.
  • Dolores de espalda, cabeza o estómago. Cansancio crónico.
  • Problemas hepáticos.
  • Embarazos no deseados y abortos precarios.
  • Desórdenes alimenticios.
  • Falta de concentración y memoria, entumecimiento de manos y pies, problemas visuales y auditivos.
  • Fracturas y dislocaciones.
  • Muerte.

Lo que sufre la mente:

  • Baja autoestima por la exposición a constantes desvalorizaciones y humillaciones.
  • Estrés psicológico.
  • Creación de vínculos patológicos con las redes de control (síndrome de Estocolmo).
  • Aislamiento social, ruptura con el entorno más cercano. Soledad.
  • Miedo extremo, derivado de las deudas contraídas con los proxenetas, de su situación irregular, de la exposición a la violencia…
  • Desesperanza en el futuro: no búsqueda de alternativas.
  • No demanda de apoyo, o no de manera asertiva.

Todos estos factores desembocan en la adopción de un trauma, que afecta a sus creencias, a la visión de su mundo y a la visión de los otros, generándose un daño irreparable en su identidad personal.

Estas circunstancias se agravan cuando la mujer no conoce el idioma del país en el que se encuentra, o tiene dificultades para expresarse en él. También hay otras circunstancias, aprovechadas por los proxenetas, que colocan a las mujeres en una situación aun más vulnerable para su explotación, como haber sufrido abusos sexuales en la infancia o tener que sustentar económicamente un núcleo familiar, alimentando a sus hijas/os.

Por todas estas razones, nuestra organización continúa apoyando a las mujeres en su decisión de abandonar el sistema prostitucional, tanto en la primera línea, acompañándolas en el proceso, como a nivel político, reclamando la abolición de la prostitución como única garantía para la defensa de sus derechos.

¿Cómo ayudar a una víctima de violencia de género?

El pasado jueves, nuestra compañera Rocío Vidarte impartió una charla-taller, organizada por la librería El Gusanito Lector, que buscaba dar respuesta a una de las preguntas que más asedian a familiares y amigos de una víctima de violencia de género: ¿qué puedo hacer?, ¿cómo puedo ayudarla?

¿Qué hacer si mi hija ha sido maltrat

La charla estuvo centrada en las víctimas jóvenes y en cuál puede ser la actuación de las madres y padres para ofrecer el apoyo necesario a su hija mientras se aseguran de que está a salvo. Pero para ello, el primer paso es poder entablar una conversación con la víctima sobre la situación que está viviendo.

Tal y como explicó la coordinadora de CIMTM Andalucía, hay muchos motivos que llevan a una mujer joven a no relatar la violencia que sufren. Por ejemplo, pueden tener miedo a perder su libertad y pasar a ser controladas por sus padres en todo momento, también miedo a la presión familiar y del círculo de amistades a que ponga fin a su relación cuando ella aún no está preparada. La esperanza de que el agresor cambie, la vergüenza o el temor a la reacción del maltratador si denuncia también son factores que influyen en este proceso.

 

¿Qué podemos hacer?

  • Buscar ayuda: Si hay sospechas de que una mujer de nuestro entorno sufre violencia, es preciso acudir o llamar a servicios de atención a víctimas para recibir información y ayuda, lo que nos dará las claves para poder identificar las señales y actuar.
  • Arroparla: En primer lugar, es importante saber que el maltratador buscará en todo momento aislar a la víctima de su entorno. Por ese motivo, tendremos que centrarnos en crear una red entre familiares y amistades cercanas para mantener el contacto con ella en todo momento.
  • No insistir: Si ella aún no está preparada o convencida para dejar la relación, no debemos presionarla ni forzarla. Debemos escucharla, sin juzgar, mostrar nuestro apoyo en el proceso y exponer, sin estridencias, que puede estar en riesgo.
  • Denunciar: Muchas personas creen que solo la víctima puede denunciar una situación de violencia de género, pero no es así. La denuncia puede llegar de su entorno. Podrán recibir asesoramiento jurídico antes de realizarla en servicios de atención especializada a la mujer, y teléfonos como el 900 100 009.

Los seres queridos y el entorno social de la víctima juegan un papel fundamental en la lucha contra la violencia de género. Es importante implicarnos e interiorizar que ni la víctima ni su entorno somos culpables de la situación que está sufriendo, solo el agresor lo es.

Si necesitas conocer más consejos, puedes acceder a la charla-taller completa en este enlace: https://www.youtube.com/watch?v=5avr52x_MCc

Descarga gratis la guía de la CIMTM: ¿Qué hacer si mi hija ha sido maltratada?

Nuestra organización, en su Programa Fortaleza,  tiene un teléfono de atención gratuito para víctimas y familiares:

900 100 009. (Horario de L a V de 9:00 a 21:00 horas).

Para emergencias, o teléfono 24 horas: 016. 

Violencia de género problema de salud pública

Formaciones en violencia de género al personal sanitario: continuación del Proyecto Response

El Proyecto Response ha tenido como objetivo principal mejorar la capacidad del personal sanitario para la identificación y derivación de casos de violencia de género en el embarazo en los servicios de salud materna de los países participantes en los que se ha intervenido: Rumanía, España, Francia, Alemania y Austria.

Una de las principales conclusiones del Proyecto, fue la importancia del papel que tiene el personal sanitario para la identificación de casos, especialmente en mujeres embarazadas ya que acuden con mayor regularidad al centro sanitario para las citas de seguimiento del embarazo. Se consideran un recurso muy valioso para la detección precoz de la violencia de género. Además, el embarazo es una etapa especialmente vulnerable en la vida de la mujer en la que el maltrato puede iniciarse o recrudecerse.

Durante el proyecto se impartieron formaciones al personal sanitario tras las cuales, la detección de casos por el personal que había recibido los cursos aumentó notablemente, así como su confianza para abordar un posible caso de violencia de género con una paciente.

Por ello, tras la finalización del Proyecto el pasado diciembre de 2018, la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid y la Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres hemos seguido trabajando juntas en el proyecto para darle una continuidad y poder seguir formando a profesionales sanitarios en el ámbito de la violencia de género.

Las formaciones están dirigidas a todo el personal sanitario, expertos y expertas en ginecología, maternidad, enfermería, técnicos, etc; tanto de atención primaria como hospitalaria. El contenido de los cursos está dirigido a que el personal sanitario conozca y tenga a su alcance todas las herramientas posibles para detectar y derivar un caso de violencia de género, por lo que se incluyen desde conocimientos en medicina como en psicología y derecho.

Por esa razón, las formaciones están impartidas por un equipo multidisciplinar de profesionales de distintos ámbitos (profesionales sanitarios, abogadas, trabajadoras sociales, psicólogas, forenses) qué, desde su experiencia y estudio de la materia, abordan temas como: por qué se produce la violencia de género, el ciclo de la violencia, lesiones comunes y como identificarlas, cómo entrevistar a una víctima, recursos sociales disponibles, procedimiento judicial y partes de lesiones.

Todas estas herramientas y recursos están recogidas en el Manual del Proyecto Response y en la Guía de actuación Sanitaria que entregamos a los asistentes a las formaciones y que están disponibles para todo el mundo en nuestra web.

Durante el 2019, hemos realizado formaciones en el Hospital Fundación Alcorcón y el Hospital Universitario del Sureste. En 2020, antes de que la pandemia de COVID-19 llegara a nuestro país, tuvimos la oportunidad de realizar un curso en el Hospital Universitario Infanta Elena.

Desde la CIMTM, estaremos encantadas de continuar con las formaciones presenciales cuando se ponga fin a la emergencia sanitaria que estamos atravesando. Agradecemos públicamente a la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid y a todas las personas que organizan los seminarios, que hacen que esto sea posible, así como quienes participan en ellos, ya sea como asistentes o como formadores.

La concienciación de todos los sectores de la sociedad, y en especial de todo el ámbito sanitario, resulta vital para poder luchar contra la violencia de género. Animamos a todos los profesionales a participar en los próximos cursos.

 

Irene Ramírez Carrillo

Abogada y colaboradora de la Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres

 

Violencia de género problema de salud pública

Mujer en el ordenador

Reinventando espacios de confianza

La situación que estamos viviendo por el COVID-19, única y extraordinaria, nos ha obligado a reinventar nuestra manera de trabajar y de relacionarnos con las mujeres que atendemos desde la organización.

Como psicóloga siempre he visto primordial el vinculo entre la usuaria y la profesional. Gracias a él se forma un espacio de confianza e implicación que hace que el éxito de la terapia aumente categóricamente.

En la actualidad, al tener que llevar a cabo las consultas vía telefónica o por videollamada, es mucho mas costoso crear dicho vinculo, nos faltan sus miradas pensativas, sus llantos silenciosos o sus medias sonrisas cuando consiguen vislumbrar la luz en nuestra conversación. Aún así, siendo un sobresfuerzo lo conseguimos y podemos sentir la alegría y el agradecimiento cuando cogen el teléfono, sentir que gracias a nuestra intervención no se sienten solas y desamparadas ante la situación que están viviendo y que hay alguien cada semana para escucharlas y tenderles una mano en estos momentos tan duros que están viviendo.

Por otro lado, las intervenciones grupales que antes esperaban con anhelo cada semana, ahora tienen lugar por videoconferencia, y aunque no hay abrazos ni besos, sigue habiendo la misma ilusión y las mismas sonrisas al ver a sus compañeras y poder notar que siguen teniendo ese espacio donde sentirse escuchadas y apoyadas.

Gracias al gran trabajo de todas las profesionales que trabajan en la Comisión para la investigación de Malos Tratos a Mujeres, ya que con nuestro esfuerzo y perseverancia en la lucha contra la violencia de género estas mujeres nunca estarán solas.

 

Irina Núñez de Arenas Box 

Psicóloga del Programa Fortaleza

Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres

Mujer en el ordenador

900 100 009

Número gratuito de atención a mujeres víctimas de violencia machista

 

Horario: de lunes a viernes, 9:00 – 21:00 horas

Gracias a vosotras

Hoy, después de oír una y mil veces vuestras palabras de cariño, apoyo y agradecimiento a nuestro trabajo, queremos ser nosotras las que os agradezcamos tanto como nos habéis enseñado.

Sobre capacidad de superación
Sobre ganas de salir adelante
Sobre esperanza en el futuro

Nosotras también aprendemos de vosotras.
GRACIAS, PUES TAMBIÉN A VOSOTRAS.

Las mujeres que sufren violencia de género:

SI ESTÁN CONFUNDIDAS
SI TEMEN POR SUS HIJOS
SI TIENEN MIEDO
SI TEMEN REPRESALIAS
SI SIENTEN VERGÜENZA 
SI TEMEN LAS DIFICULTADES ECONÓMICAS QUE ACARREA LA SEPARACIÓN
SI TEMEN LA PRESIÓN SOCIAL
SI SIENTEN CULPA

Y… SI NECESITAN AYUDA

Para saber qué les pasa
Para ayudar a sus hijos
Para recuperar su autoestima arrebatada por el maltratador
Para saber cuáles son sus derechos

Nosotras, todas las profesionales que trabajamos en el PROGRAMA FORTALEZA, queremos daros las GRACIAS a vosotras, mujeres que sufrís violencia de género, por enseñarnos cada día que DEL MALTRATO SE SALE.

SI NECESITAS AYUDA, LLÁMANOS
900 100 009

 

Natividad Hernández-Claverie Gala

Psicóloga del Programa Fortaleza

Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres

Gracias a vosotras

Gracias a vosotras

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Número gratuito de atención a mujeres víctimas de violencia machista

 

Horario: de lunes a viernes, 9:00 – 21:00 horas

Mujer esperando llamada

Intervención telefónica para relacionarnos y ayudar a las mujeres víctimas de violencia de género

El trabajo de intervención telefónica no deja de ser un medio de ayuda eficaz para estos momentos. El objetivo es que la mujer tenga presente que al otro lado del teléfono se encuentra una interlocutora válida, que le va a permitir expresar sus emociones y sentimientos libremente, sin ser juzgada, es más, siendo legitimada y creando un espacio de desahogo emocional favorecido por el vínculo terapéutico.

Con las mujeres que ya estaban en terapia previamente, simplemente he continuado con mi intervención, al tener en cuenta que nos habíamos visto en anteriores consultas presenciales ya estaba establecido el reconocimiento físico en nuestro imaginario.

Pero el trabajo se realiza igualmente que con las mujeres que he contactado por primera vez por vía telefónica. Esencial es la escucha terapéutica y el manejo de los silencios, el poder dejar ese espacio de reflexión hacia un insight, un darse cuenta que surge de la propia dinámica terapéutica.

Quedo en llamarlas un determinado día de la semana y a una hora concreta, al igual que cuando asistían a sus consultas presenciales, he sido sumamente cuidadosa en respetar los horarios, para no sobreexponerlas, ya que al estar en confinamiento junto a los maltratadores se facilita el que puedan ejercer un mayor control hacia ellas. En ocasiones acordaba con las mujeres que la hora y el día de la llamada fuera la que se dejaran para ir a la compra y así poder hablar con libertad.

He percibido un aumento de la problemática con respecto a las madres que tienen establecido un régimen de visitas, ya que muchos de los padres han aprovechado esta situación para no entregar a los menores o amenazarlas con llevárselos, aunque sepan que están incumpliendo, pero son conscientes de que en la situación actual es muy posible que se demoren los trámites judiciales.

Si la soledad no buscada ya es nociva, en estas circunstancias especiales se agudiza aún más, ya que una de las estrategias del maltratador ha sido utilizar el aislamiento, y algunas mujeres se encuentran aisladas de la familia y sin redes sociales, con lo que se acentúa la problemática de soledad.

He podido observar cómo las mujeres están esperando mi llamada, de hecho, en alguna ocasión en la que me he demorado unos minutos porque no había finalizado con la intervención anterior, han llamado a nuestro servicio para confirmar la cita.

Considero que ahora más que nunca se hace necesaria una relación de ayuda en la que se sientan acompañadas en su proceso. Validar sus sentimientos y ayudarlas a ponerles nombre.

En algunas ocasiones lo que he realizado es una contención emocional, por el desbordamiento que la situación produce, otras veces he facilitado la expresión de las emociones sin llegar al descontrol.

Así como en otras he podido avanzar más hacia la clarificación, identificación del problema o ayudarlas a recordar momentos difíciles, todo ello llevado desde el respeto a sus propias decisiones y a la transmisión de confianza hacia el camino de la recuperación.

 

Cecilia Illán Delgado

Psicóloga del Programa Fortaleza

Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres

Mujer esperando llamada

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