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Los grandes encuentros deportivos como factor desencadenante de la violencia machista

Ciertos contextos exacerban las masculinidades tóxicas, y son particularmente favorables a que los hombres paguen su frustración con sus parejas, agrediéndolas físicamente . Los encuentros deportivos son uno de esos contextos.

La relación entre una derrota deportiva y un aumento drástico de la violencia contra las mujeres se viene observando desde hace varios años, sobre todo en acontecimientos destacados como la Copa Mundial de Fútbol.

Desde 2014, Inglaterra ha decidido llamar la atención sobre este fenómeno con una campaña de sensibilización a gran escala. Así, en 2014, la asociación británica «Tender- Acting to End Abuse » compartió en Youtube este impactante vídeo en el que se ve a una mujer esperando con miedo el resultado del partido de Inglaterra en la Copa Mundial, seguido del mensaje: «Nadie deseaba más la victoria de Inglaterra que las mujeres ».

La campaña de sensibilización se basa en los resultados de un estudio llevado a cabo y publicado por la Universidad de Lancaster en 2014 , según el cual la media de incidentes de violencia doméstica en los días en los que Inglaterra jugaba era de 79,3 frente a los 58,2,  en aquellos días en los que el equipo no jugaba.

El estudio demuestra que durante los grandes torneos se combinan varios factores de violencia: se celebran en verano asociándose a temperaturas más cálidas, a un mayor consumo de alcohol y a una mayor proximidad entre los individuos.

De este modo, «el prestigioso torneo de la Copa Mundial concentra los factores de riesgo en un periodo corto y volátil, intensificando así los conceptos de masculinidad, rivalidad y agresión ».

En la misma línea, las alarmantes cifras de la Eurocopa 2021, confirman esta hipótesis: La violencia doméstica se incrementa en un 26% cuando el equipo nacional gana y en un significativo 38% cuando pierde, según el Centro Nacional para la Violencia Doméstica del Reino Unido.

No se trata de un hecho aislado

Este notable incremento de la violencia machista no es un hecho aislado de Reino Unido, también se observa en otros países: un estudio titulado «¿Son compatibles el fútbol y el respeto de las mujeres? »,  demuestra que la misma tendencia se constata en Bélgica, con múltiples agresiones machistas producidas durante la Copa del 2018, y en Sudáfrica, con un aumento del 30% de la violencia de género en la Copa Mundial de 2010.

Tal y como explica la periodista francesa Emilie Tön , «los grandes acontecimientos deportivos no provocan la violencia doméstica, ya que los agresores son los únicos responsables de sus actos, (…) pero los niveles de consumo de alcohol asociados a la naturaleza altamente emocional de estos acontecimientos parecen aumentar la frecuencia de los incidentes ».

Por otro lado, el estudio “Son compatibles el fútbol y el respeto de las mujeres” insiste en que el fútbol no es el único deporte implicado: según el Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos, la violencia machista también aumenta durante los partidos de fútbol americano, especialmente durante la famosa SuperBowl. En este sentido, todo apunta a que se repite el mismo fenómeno en todas las manifestaciones deportivas en las que se desarrolla el culto a la virilidad.

Con todo ello, y a la luz e los datos arrojados por los estudios previamente mencionados, se puede confirmar la relación existente entre los grandes eventos deportivos y la violencia machista.

Si bien los Juegos Olímpicos de este año parecen haber puesto a las mujeres en el punto de mira y han contribuido a combatir los estereotipos, también deberían servir para recordar que el deporte nunca es una excusa para la violencia machista.

 

Marie Vilar, Voluntaria de la CIMTM

En la Jaula de oro, un podcast sobre Violencia de Género que ayuda a más mujeres

Necesitamos que se hable más sobre Violencia de género para conseguir la sensibilización y concienciación de la sociedad a los más altos niveles.

Con ese rigor y calidad que reivindicamos a la hora de visibilizar la violencia que sufren las mujeres por el mero hecho de serlo, surge ‘En la Jaula de Oro’, un podcast que rompe con los estereotipos de “mujer maltratada” y se construye con un relato en primera persona de las violencias que la protagonista no supo ver, pero que ahora ha tenido el valor de contar.

En este formato, que aúna la narrativa de ficción con la credibilidad y el rigor de un documental, se cuenta la historia de Gabriela. Una mujer víctima de violencia machista que se vio involucrada en un caso de corrupción en el que se menciona a su ex marido. Además, cuenta con entrevistas a profesionales que trabajan activamente contra la violencia de género como Vicky Rosell, Ana Requena, Gloria Poyatos o Coral Herrera.

Escuchando este podcast puedes ayudar a muchas mujeres que, como la protagonista, han sufrido la violencia machista en primera persona.

Los beneficios generados por la escucha de “En la Jaula de Oro” irán destinados a la Asociación de Mujeres Juezas de España, conocidas por su inmensa labor de defensa de la justicia y la libertad.

Queremos mostrar nuestro agradecimiento la Asociación de Mujeres Juezas de España por donar todos los beneficios recaudados con la escucha a nuestra entidad, para que sigamos trabajando por erradicar la violencia de género que sufren las mujeres y menores de edad.

La historia de Gabriela es la de muchas mujeres que por culpa de la violencia institucional se ven obligadas a luchar por la custodia de sus hijos e hijas, mientras se enfrentan a los cuestionamientos de una sociedad estructuralmente machista.

¡Gracias por escucharlo!

La Plataforma CEB rechaza la salida de Turquía del Convenio de Estambul y pide a la UE que reaccione

Como integrantes activas de la Plataforma Cedaw-Estambul-Beijing (CEB), nos hacemos eco de una de sus últimas manifestaciones de compromiso a favor de los derechos de las mujeres y la lucha internacional contra la violencia de género. 

En el texto, que puede leerse a continuación, La CEB hace un llamamiento al Gobierno de España para que muestre su rechazo ante la salida de Turquía del Convenio de Estambul.

 

Las negociaciones de cooperación con Turquía impiden una condena institucional rotunda de la UE a Erdogan ante la salida por decreto del país del Convenio de Estambul

Junto al anuncio del pasado 20 de marzo, el presidente Recep Tayyip Erdogan ha hecho efectiva la salida de Turquía del Convenio del Consejo de Europa sobre la prevención y lucha contra la violencia machista que anunció en un boletín oficial tras tomar la decisión por decreto.

Después de meses de presiones por parte de sectores ultraconservadores, Erdogan ha confirmado que, pese a ser el primer país que ratificó el acuerdo, más conocido como Convenio de Estambul, Turquía abandona este compromiso continental orientado a prevenir la violencia contra mujeres y niñas.

Precisamente, la ciudad turca de Estambul fue la sede donde 14 países del Consejo de Europa firmaron este convenio que, por primera vez, reconoce violencias machistas más allá de la violencia en el marco de la pareja o expareja, como la mutilación genital femenina o la violencia sexual.

Miles de mujeres se han manifestado estos días en contra de esta decisión sin conseguir la acción de la Unión Europea en este sentido, que el pasado mes de marzo celebró la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno en la que se discutieron los términos de negociación para la cooperación bilateral con Turquía y en la que no se reprendió al país por su salida del Convenio.

Desde la Plataforma Cedaw-Estambul-Beijing (CEB), como modo de representación de la sociedad civil en estas instancias, lamentan y condenan esta decisión. El abandono del pacto pone en peligro los derechos y la seguridad de las mujeres y niñas del país. Solo en el año 2020, la plataforma We Will End Femicide registró 300 mujeres asesinadas en Turquía.

La Plataforma CEB, formada por organizaciones feministas, trabaja por el seguimiento y cumplimiento del Convenio de Estambul y otros importantes acuerdos como la Convención de CEDAW y la Declaración de Beijing.

La ratificación del Convenio de Estambul es fundamental ya que compromete a los países firmantes a garantizar medidas de protección y prevención ante todos los tipos de violencia que sufren las mujeres y las niñas por el hecho de serlo. Además, contribuye a la sensibilización general de la población en un momento en el que vuelve a ponerse en cuestión la necesidad de que exista legislación específica ante la violencia machista.

El Convenio de Estambul es de aplicación directa en los países que lo ratifican. Las medidas que garanticen su cumplimiento son, por tanto, necesarias y obligatorias.

España firmó el Convenio en el año 2011 y lo ratificó en 2014. Además, el Pacto de Estado contra la Violencia de Género, aprobado por unanimidad de todos los grupos parlamentarios en nuestro país en el año 2017, recoge la importancia de este acuerdo internacional y establece medidas destinadas al desarrollo del convenio.

Pese a ello, las instituciones españolas continúan dando una respuesta que en muchos aspectos resulta insuficiente, al igual que mínima ha sido la reacción de las instituciones públicas ante la salida de Turquía del Convenio de Estambul y el retroceso que a todas luces supone a nivel internacional como referente frente a la lucha contra la violencia de género.

Por ello, la Plataforma CEB solicita contundentemente al Gobierno español y a la presidenta de la Comisión Europea, que muestren su rechazo expreso ante la decisión de Erdogan y exijan como condición para seguir cooperando con Turquía, el respeto a los derechos humanos de las mujeres y niñas turcas y su reincorporación al Convenio de Estambul.

Sin perjuicio de lo anterior, nos sumamos a las declaraciones posteriores de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, que hizo “un llamamiento a los Estados miembros para que terminen de ratificarlo”.

La Plataforma insiste en fomentar la ratificación por parte de los países que aún no lo han hecho, garantizar la implementación en los países que han firmado el acuerdo, incluyendo a España, y alcanzar un compromiso político y presupuestario real y adaptado a las necesidades del contexto para implementar las medidas del Convenio y del resto de acuerdos internacionales en materia de igualdad y contra la violencia contra las mujeres y niñas.

Desde esta Plataforma mostramos nuestra más sincera solidaridad con el movimiento feminista turco y con las miles de mujeres y niñas turcas cuyos derechos en este caso se están viendo cercenados ante la impasible falta de respuesta internacional.

Plataforma SOMBRA Cedaw-Estambul-Beijing

Colaboramos en una campaña contra la sextorsión con el Ayuntamiento de Fuenlabrada

Se acerca San Valentín, el conocido como “Día de los Enamorados”, y el Ayuntamiento de Fuenlabrada ha querido aprovechar esta fecha para concienciar a los y las adolescentes sobre el peligro de ciertos comportamientos tóxicos en pareja que pueden terminar convirtiéndose en violencia contra las mujeres.

En esta ocasión, se han centrado en el sexting, una práctica cada vez más frecuente en jóvenes que consiste en el intercambio de fotografías y vídeos de contenido sexual entre parejas o compañeros/as afectivo-sexuales.

“El sexting supone una práctica peligrosa porque lleva a la pérdida de control del contenido que afectan directamente a la intimidad de las personas. Cuando el consentimiento para intercambiar las imágenes entre dos personas se rompe y llega a terceros para extorsionar, es cuando hablamos de sextorsión. El daño que pueden llegar a sufrir las víctimas es irreparable”, manifiesta el consistorio.

Se utilizan las fotografías o vídeos como chantaje para que la víctima no deje la relación con el agresor o bien para humillarla o para pedirle dinero.

“Creías que era un juego, pero el juguete eras tú”, con este lema, el Ayuntamiento de Fuenlabrada quiere alertar a los jóvenes de entre 14-18 años del municipio de los peligros de compartir imágenes de contenido íntimo o privado, así como incidir en el buen uso de las redes sociales y la responsabilidad que tienen aquellos que difunden.

Con esta iniciativa se busca dejar muy claro que la sextorsión es un delito penal, así como sensibilizar sobre la importancia de las relaciones sanas e igualitarias de pareja, rompiendo mitos del amor romántico.

En la campaña se recalca que las principales víctimas de este tipo de chantaje y amenaza suelen ser las adolescentes. Los estereotipos de género han castigado duramente a las mujeres por cualquier aspecto relacionado con su sexualidad, y ese estigma permanece hoy en día.

Las mujeres son el objetivo principal de la sextorsión y muchas conocen al perpetrador. Casi la mitad suelen tener menos de 18 años, de aquí la necesidad de esta campaña para denunciar estas prácticas”, recalcan desde el área de Feminismo de la localidad.

¿En qué consiste la campaña?

La campaña está formada por tres estrategias principales: la difusión de materiales de sensibilización, la formación en las aulas y un concurso para que el alumnado ponga en práctica lo aprendido.

La Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres colaborará con el Ayuntamiento de Fuenlabrada impartiendo charlas de sensibilización en los centros de secundaria del municipio, para explicar a los jóvenes en qué consiste este delito, por qué razón afecta más a las mujeres y qué consecuencias tiene para la víctima y el victimario.

Asimismo, difundiremos el Programa Conectadas, un proyecto realizado también en colaboración con el consistorio para que todas aquellas adolescentes víctimas de violencia machista puedan acceder a apoyo psicológico y social gratuito en su localidad.

Por su parte, el Ayuntamiento organiza un concurso de microrrelatos (250-350 caracteres) relacionados con prácticas como el sexting, el grooming (contacto de adultos con menores) o exposición involuntaria a material sexual y/o violento, dirigido a jóvenes de hasta 18 años.

Las bases de este concurso se pueden consultar pinchando aquí y hay premios con valor económico para las personas ganadoras.

La violencia contra las mujeres y niñas con discapacidad

Pese a los avances experimentados en el plano legislativo, en el cual España es sin duda referente internacional, existe todavía una desigualdad social patente, doblemente negativa cuando hablamos de mujeres en situación de discapacidad.

Desde la perspectiva de la violencia que sufren las mujeres, aquella que afecta a las mujeres y niñas con discapacidad presenta dos características, que suponen una barrera inicial a la lucha contra este tipo de agresiones:

LA INVISIBILIDAD. Es notorio que las mujeres con discapacidad por sus circunstancias específicas sufren mayores abusos, y sin embargo lo hacen de una forma mucho más silenciosa e invisible.

LA NORMALIZACION que se produce al sufrir estas violencias desde edades muy tempranas, de forma continuada y estructural.

De ahí que romper la invisibilidad que todavía existe respecto a las personas discapacitadas, MEDIANTE LA DETECCIÓN Y LA  PREVENCION se convierta en un factor esencial.

No podemos olvidar que sin una detección previa no hay posibilidad de denuncia y acceso a la Justicia.

Esto hace que sea muy importante que desde los Servicios de Salud así como desde los Servicios Sociales, Centros de Dia o residenciales, Centros ocupacionales, etc. a los que acude la víctima se extremen las medidas de detección de situaciones de violencia de que puedan estar sufriendo.

En el mismo sentido, que los profesionales de dichos servicios tengan una formación específica y directrices adecuadas para lograr una intervención, que pueda favorecer espacios de intimidad con la mujer discapacitada sin la presencia del cuidador –en alto porcentaje agresor- y para explorarla de forma acorde a su situación personal.

Veamos algunos datos relevantes, extraídos de la Macroencuesta 2019 de la Delegación de Gobierno contra la V.G.

  • El 17,5% de las mujeres con discapacidad que han sufrido violencia de alguna pareja o expareja dicen que su discapacidad es consecuencia de la violencia de sus parejas. Este porcentaje asciende al 23,4% en el caso de las mujeres con discapacidad que han sufrido violencia física o sexual.
  • Entre las mujeres que tienen una discapacidad y han sufrido violencia sexual fuera de la pareja alguna vez en su vida, el 14,3% dicen que la discapacidad es consecuencia de estos episodios de violencia sexual.
  • La violencia sexual tiene consecuencias en la salud de las mujeres afectadas que perduran en el tiempo y esto hace que asistan con mayor frecuencia a diversos servicios de atención sanitaria, aunque los episodios de violencia sexual hayan sucedido en el pasado. Así, por ejemplo, el 43,7% de las mujeres víctimas de violencia sexual y el 58,8% de las que han sido violadas afirman haber utilizado algún servicio de urgencias por algún problema o enfermedad suyo en los 12 meses previos a las entrevistas, frente al 28,3% de las que nunca han sufrido violencia sexual.

En relación a los factores que generan una dependencia de la víctima con su agresor, algunos de los cuales afectan a todas las víctimas de violencia de género, como la emocional o la económica, y otros como la dependencia física que inciden en mayor medida en las mujeres dependientes, me resulta interesante señalar un estudio realizado por el Consejo General del Poder Judicial, en relación a las personas dependientes, en el que se habla de otro tipo de conducta violenta, consistente en la dejación de las actividades de cuidado, de la siguiente forma:

Negligencia y abandono: Rechazo, negativa o fallo para iniciar, continuar o completar la atención de las necesidades de cuidado, ya sea voluntaria o involuntariamente, por parte de la persona responsable de su cuidado. Como, por ejemplo, no aportar medidas económicas o cuidados básicos como comida, hidratación, higiene personal, vestido, cobijo, asistencia sanitaria, administración de medicamentos, confort, protección y vigilancia de situaciones potencialmente peligrosas, dejarla sola largos periodos de tiempo, no procurarle afecto, etc. La tendencia es a hablar de negligencia cuando el fallo se produce en los cuidados que debería proporcionar un profesional y de abandono cuando es el cuidador familiar el que no cumple con la responsabilidad de cuidado.

Barreras de acceso a la Justicia

Como señala en un estudio “Mujeres con discapacidad y Violencia de Género” la Magistrada María Tardón Olmos:

Por el hecho de ser menos capaces de defenderse físicamente del agresor, por su mayor dependencia de la asistencia y cuidados de otros. El propio cuidador ejerce, así, de barrera, en su relación con el exterior.

Por tener mayores dificultades para expresar los malos tratos sufridos debido a problemas de comunicación.

 Por la dificultad de acceso a los puntos de información y asesoramiento, principalmente debido a la existencia de todo género de barreras arquitectónicas y de la comunicación.

Por tener una menor credibilidad a la hora de denunciar hechos de este tipo ante algunos estamentos sociales.

Por vivir frecuentemente en entornos que favorecen la violencia: familias desestructuradas, instituciones, residencias y hospitales.

Dichas barreras se vienen dividiendo en dos tipos:

  1. Barreras de carácter subjetivo, entendido en el sentido de afectación del ámbito subjetivo de la persona.
  • Dependencia emocional. Dependencia física, incluida la atención a las necesidades de cuidado por parte de la persona responsable. Dependencia económica.

De nuevo, los agresores suelen ser personas conocidas, en un 99% de los casos. El 30% corresponden a abusos sexuales intrafamiliares. La cercanía de los agresores y la vulnerabilidad de las víctimas determina quién da la voz de alarma sobre los abusos: el 73% de los casos que llegan a la UAVDI vienen derivados de los servicios de atención directa a personas con discapacidad, Servicios Sociales y Centros de Salud. En otro 19% es la familia la que acude a la unidad y, por último, un 2% de las víctimas acuden por ellas mismas a pedir ayuda. (El diario 4/12/2014.)

  • Desconfianza de las mujeres ante la respuesta por parte de la Administración de justicia.
  • Miedo a la pérdida de la guarda y custodia o a la guarda compartida impuesta por parte de los Juzgados y Tribunales como sistema de custodia preferente.

Cuestiones como la de la guarda y custodia de los hijos, resulta una barrera recurrente, puesto que se parte de la visión de que las mujeres con discapacidad no pueden cuidar de sus hijos de igual manera a las demás mujeres, con base a la propia naturaleza del rol que socialmente se las ha adjudicado.

En efecto, los procedimientos de divorcio y juicios de tutela pueden centrarse en la discapacidad de la madre y no en su comportamiento como progenitora, equiparando así implícitamente la discapacidad de la mujer con la incompetencia para ejercer como madre. Sin embargo, los recursos existentes, los medios tecnológicos disponibles y la ayuda que debe recibir la madre son la clave para no victimizar e incluso coartar los derechos de las mujeres con discapacidad.

 

2. Barreras estructurales, que afectan a la accesibilidad y al tratamiento que desde las instituciones se ofrece a las víctimas.

  • Barreras arquitectónicas y de accesibilidad a los recursos: La primera barrera parte de la necesidad de accesibilidad en los propios Tribunales. Numerosos estudios referidos específicamente a la violencia de género ejercida sobre mujeres con discapacidad, muestran que existen trabas para el acceso de una mujer con discapacidad a la información, así como barreras arquitectónicas y de accesibilidad a los recursos, incluidos por tanto los relativos a la Administración de Justicia.

 

  • Falta de recursos y personal especializado antes y después de la presentación de la denuncia. Es necesario que los Juzgados cuenten desde un primer momento con medios humanos y personales especializados, como servicios de intérpretes para personas con discapacidad.

 

  • Atención y asesoramiento letrado antes y después de la denuncia. Para que el acceso de la mujer a la Justicia se realice de forma adecuada y con suficientes garantías. Se debe potenciar la creación de Servicios de Orientación Jurídica a personas con discapacidad y familiares. Con suficiente especialización.

 

  • Unidades forenses de valoración integral del riesgo. Consideramos que el sistema de valoración actual, que se realiza por los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado no es integral, ni suficientemente fiable. Dichas unidades deberían contar con profesionales especialmente capacitados para la atención a mujeres con discapacidad, que realizaran una evaluación periódica, antes, durante y después del proceso judicial en su caso.

 

  • Escasa formación en género y discapacidad.

Consideramos necesario incidir en la formación de los profesionales que intervienen en el proceso de la violencia en general y en especial en relación a las personas con discapacidad, por sus especiales características y los factores de riesgo añadidos que tienen por su condición de discapacidad.

Esto incluye, juristas, trabajadores sociales, personal sanitario, Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, medios de comunicación, etc.

Es necesaria la formación y capacitación en género y discapacidad, que incluya el conocimiento de conceptos tales como el feminismo, totalmente tergiversados y malinterpretados, así como módulos de sensibilización y capacitación específicos sobre personas con discapacidad.

Laura Galindo, psicóloga y especialista en la materia, señala la necesidad de formación de los agentes y del personal de los juzgados con los que entran en contacto las mujeres con discapacidad intelectual: “Si les hacen las preguntas con un tono rígido y de manera insistente, por ejemplo, la persona tiende a responder lo que se espera de ella. Ahí puede haber cambios de versión, pero no significa que la víctima esté mintiendo. Hay que enseñar de qué modo hacer las preguntas“.

Prácticas no deseables

Por parte de algunos sectores judiciales se detectan prácticas no deseables y falta de empatía.

  • Ejemplo de ello es que, en más de una ocasión, se cuestiona a la víctima antes que al agresor. En efecto, si esto ocurre con las víctimas de violencia de género en un importante número de ocasiones, cuanto más, con las mujeres con discapacidad. Así las mujeres con discapacidad cognitiva, por ejemplo, que pueden tener más dificultad para recordar la secuencia de los acontecimientos, y en su consecuencia más probabilidades de que se les reste credibilidad ante los tribunales.

 

  • El hecho de que no se valore debidamente el testimonio de las mujeres con discapacidad supone un problema en los casos de violencia basada en el género y agresión sexual, en los que el testimonio de las partes y la credibilidad de los testigos son especialmente importantes.

 

  • Se admite la estrategia de las denuncias cruzadas sin mayor repercusión para el agresor. Por el contrario son mucho más escasas las ocasiones en las que se admite la eximente de legítima defensa en favor de la víctima.

 

  • Solo en ocasiones excepcionales se procede en fase de instrucción a decretar el sobreseimiento provisional de las actuaciones, respecto de los presuntos hechos imputados a la víctima, incluso a falta de indicios racionales que sustenten una acusación mínimamente fundamentada.

 

  • El resultado en la mayoría de las ocasiones es la retractación en las denuncias, entendida en el sentido de retirar la acusación particular y acogerse al derecho a no declarar, haciendo extremadamente difícil la continuación del proceso o la conclusión del mismo mediante sentencia condenatoria.

 

 

Por último, no puedo acabar sin señalar que, a mi modo de ver, mientras los agresores sigan siendo invisibles, estamos colaborando con su impunidad.

Hemos de ser conscientes de que el problema no es la mujer, ni lo es la discapacidad, sino la conciencia social que permite que perduren desigualdades estructurales que afectan en mayor medida a determinados sectores de la población.

En conclusión, solo una sociedad sin barreras y tolerante, basada en el conocimiento y en el respeto a la persona como “ser humano”, sin distinción de sexo, ni de otras circunstancias personales, como en este caso, la discapacidad, podrá ser una sociedad libre de violencias.

 

Susana Martínez Novo

Abogada y Presidenta de la Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres

La CIMTM colabora con las universidades españolas impartiendo jornadas de sensibilización y formación

Durante los últimos meses de este año 2020, nuestra colaboración con las universidades españolas se ha reforzado, ya que ha aumentado considerablemente la demanda de profesionales para jornadas de sensibilización y formación en materia de violencia de género.

Muchas son las instituciones que han apostado por continuar visibilizando el Día Internacional Contra las Violencias Machistas, celebrado el pasado 25 de noviembre, adaptando los eventos a las condiciones que demanda la pandemia de coronavirus.

Este fue el caso de la Universidad de León, que contó con la Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres para la celebración de las III Jornadas de Género, Diversidad Sexual y Derecho.

La abogada y miembro de la Junta Directiva de la CIMTM María José Carretero intervino con una ponencia sobre menores víctimas de violencia machista y el ejercicio de sus derechos.

Nuestra representante detalló los distintos proyectos que la Comisión realiza en pro de la erradicación de las violencias sufridas por menores en las distintas etapas de su vida:

– El Proyecto Europeo Response: que pone el foco en la violencia sufrida por la mujer y el feto durante el embarazo, con las consecuencias que puede acarrear tanto para la salud de la madre como para el desarrollo del bebé.
La intervención psico-social con hijas e hijos de víctimas de violencia machista: a través de nuestro Programa Fortaleza.
Los talleres de coeducación y prevención de la violencia de género en adolescentes.

Modelo de intervención psicosocial con menores víctimas de violencia de género

Por otra parte, las compañeras pertenecientes al Programa Fortaleza formaron a estudiantes de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), en un curso dirigido a tutoras del Servicio de Empleo de la Comunidad de Madrid en materia de atención a víctimas de violencia de género.

Estas profesionales desarrollarán su actividad tratando de mejorar la inserción laboral de mujeres que han sufrido este tipo de violencia, con lo que la experiencia del Programa Fortaleza de nuestra entidad les resultaba de sumo interés para aplicar sus conocimientos al ámbito práctico de la intervención.

Las trabajadoras de la Comisión detallaron cómo es su día a día en el área de trabajo social, la atención a la línea 900 100 009 y en las terapias psicológicas con las mujeres. Asimismo, explicaron los proyectos de sensibilización y formación que se llevan a cabo desde el Programa y el servicio de asesoramiento jurídico que ponemos a disposición de las usuarias.

También la Universidad Pontificia Comillas recurrió a la Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres para formar a sus futuros profesionales.
En este caso, el alumnado estuvo formado por estudiantes de Máster del área de psicología de la Facultad de Ciencias Humanas y Sociales de la Universidad.

La Comisión impartió para ellas y ellos las Jornadas “Aspectos psico-sociales sobre la Violencia de Género”, donde de nuevo, la experiencia de nuestra entidad en la materia sirvió de utilidad para transmitir al alumnado herramientas y conocimientos para sus futuras intervenciones en casos de violencia de género.

En esta formación, las profesionales analizaron los determinantes estructurales de la violencia de género, y cómo estos se van instaurando desde las primeras relaciones afectivo-sexuales en la adolescencia, causando desigualdades.

Se hizo especial hincapié en los efectos de la violencia de género en la salud mental de las víctimas, tanto las mujeres como sus hijas e hijos menores.
Las psicólogas de la entidad repasaron las distintas fases, dinámicas y procesos de la violencia machista y cómo cambian en función del momento vital y la edad de la víctima.

La perspectiva legal también tuvo un hueco en esta formación. En este sentido, buscamos que los futuros profesionales sepan identificar los delitos constitutivos de violencia de género y, de esta manera, puedan emitir informes clínicos y psicológicos completos, que faciliten el procedimiento judicial del caso.

Ponencia en la Universidad de Comillas

PROFESIONALES QUE IMPARTIERON LAS PONENCIAS:

  • Susana Martínez Novo. Presidenta de la CIMTM.
  • María José Carretero González: Abogada y miembro de la Junta Directiva.
  • Carmen Mónica López: Coordinadora del Programa Fortaleza.
  • Natividad Hernández Claverie: Psicóloga y coordinadora del Área de atención psicológica en el Programa Fortaleza en Madrid.
  • Cristina Sánchez Bellas: Psicóloga del Programa Fortaleza en Madrid.
  • Laura Campillo Sánchez: Formadora del Programa Fortaleza en Madrid.
  • Ana María Núñez Remesal: Psicóloga del Programa Fortaleza en Sevilla.
  • Rocío Vidarte Salgado: Coordinadora de la sede de la CIMTM en Sevilla.
  • Elena María Pérez Rosa: Abogada de la sede de la CIMTM en Sevilla.

Presentamos el Programa Conectadas en Fuenlabrada

El pasado 27 de noviembre se presentó en un acto público el Programa Conectadas, un proyecto de colaboración entre la Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres y el Ayuntamiento de Fuenlabrada para atender, asesorar y apoyar a adolescentes y mujeres jóvenes víctimas de violencia machista, entre los 13 y 30 años de edad.

La presentación se celebró en el marco de las XXVI Jornadas Técnicas contra la Violencia de Género, organizadas por el Ayuntamiento de Fuenlabrada. Los diferentes actos y ponencias enmarcados en estas jornadas se repartieron a lo largo de toda la semana del 25N, en conmemoración al Día Internacional Contra Las Violencias Machistas.

El día 27, la Concejalía de Feminismo del municipio madrileño quiso poner el foco de atención en la violencia machista sufrida por las mujeres más jóvenes. Por ello, seleccionó esta jornada para que se presentara públicamente el Programa Conectadas.

Las psicólogas que participan en el proyecto, Alba Acín y Elena Taranco, fueron las encargadas de explicar su funcionamiento. Las profesionales de la Comisión señalaron que este servicio se ha creado por la alta demanda de información y apoyo psicológico entre mujeres jóvenes con relaciones de pareja disfuncionales.

Los problemas que encuentran más a menudo en las usuarias son dependencia emocional, problemas de gestión de ansiedad, tristeza, autoestima baja o incluso síntomas de trastorno de estrés postraumático. Algunas desarrollan dificultades en sus nuevas relaciones afectivo-sexuales y rechazan tener nuevos vínculos.

El programa busca apoyar y acompañar a las adolescentes y mujeres jóvenes tratando de mejorar su autoestima, favorecer el empoderamiento, gestionar la ansiedad y mejorar la sintomatología depresiva. Esto pasa por un proceso de aprendizaje y deconstrucción en el que se incluye el cuestionamiento de los mitos románticos y la superación de cánones de género.

Conectadas permite a las jóvenes solicitar apoyo desde su móvil, a través de llamada, WhatsApp o correo electrónico. También se realiza el servicio de forma presencial y se prepara el desarrollo de grupos terapéuticos.

Contacta en: 669 47 33 01

O en: conectadas@ayto-fuenlabrada.es

Nuevas tecnologías, nuevas formas de violencia

El Ayuntamiento de Fuenlabrada también invitó a estas jornadas a Cristina Sánchez Bellas, psicóloga de nuestro Programa Fortaleza, especializada en mujeres jóvenes y menores.

Acompañada de la también psicóloga Olga Barroso, de la Concejala de Juventud, Beatriz Peñalver, y el Concejal de Feminismo, Raúl Hernández, Cristina Sánchez realizó un análisis de los factores que agravan la violencia machista a edades tempranas. Uno de los aspectos en los que realizó especial incidencia fue el mal uso de las nuevas tecnologías.

Sánchez explicó cómo se utiliza el sexting (intercambio de fotografías o vídeos de carácter sexual) contra las víctimas de violencia machista, para “comprar su silencio y evitar que abandonen la relación”. Además, hizo hincapié en la peligrosa combinación entre el mito romántico de los celos y las herramientas de control de las redes sociales, última conexión, confirmación de mensaje leído, fotos subidas, seguidores, etc.

Por su parte, la psicóloga Olga Barroso, experta en apego, habló sobre los efectos de la violencia machista en los niños y niñas y las consecuencias derivadas en sus futuras relaciones de pareja.

“Si las figuras de cuidado tratan mal, el vínculo de apego sigue haciendo su trabajo y les empuja a que se unan afectivamente aún así a esas figuras. Eso tiene un peaje muy caro, porque para mantener esa relación afectiva con un padre que le pega, tiene que negar que le pega, que le insulta, que le humilla, puede creer que eso es normal o bien puede creer que él o ella es el problema, que eso pasa porque hace algo mal”.

En este aspecto, Cristina Sánchez puntualizó que los efectos de haber sufrido violencia machista en la niñez varían por los roles identificados: “los niños tienen muy interiorizada la resolución de conflictos por medio de la agresividad. Las niñas tienen interiorizado priorizar los deseos del otro, sus deseos no tienen importancia y creen que son merecedoras del castigo de sus conductas”.

Ponentes de las jornadas sobre mujeres jóvenes víctimas de violencia machista

"Vivencias, actitudes y percepciones sobre la violencia de género en adolescentes de la Comunidad de Madrid"

El 69% de adolescentes de la Comunidad de Madrid cree que la violencia de género la sufren mujeres y hombres indistintamente

  • Un 33% de chicas y un 37% de chicos consideran que no es violencia de género apoderarse de la contraseña de las redes sociales de tu pareja.
  • Las adolescentes perciben la calle como un entorno de riesgo, por las constantes apelaciones y el acoso que reciben.
  • Un 48% de chicas y chicos no consideran la prostitución como una forma de violencia de género.

"Vivencias, actitudes y percepciones sobre la violencia de género en adolescentes de la Comunidad de Madrid"

La Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres, en colaboración con Albelia Consultora, ha publicado el informe “Vivencias, actitudes y percepciones sobre la violencia de género en adolescentes de la Comunidad de Madrid”.

El estudio analiza las respuestas de 1.578 alumnas y alumnos, pertenecientes a 18 institutos de secundaria de la Comunidad de Madrid. Todos, estudiantes de 3º y 4º de ESO, entre 14 y 17 años de edad.

Los datos extraídos reflejan que las generaciones más jóvenes tienen problemas para identificar qué es la violencia de género y cuáles son sus manifestaciones. 5 de cada 7 adolescentes (el 69%) define la violencia de género como “una violencia que se da de un género a otro”, sufriéndola indistintamente mujeres y hombres.

Solo el 26% de jóvenes identifica esta problemática como una violencia que sufren las mujeres “por el hecho de ser mujeres”.

El análisis determina que los y las adolescentes interiorizan estereotipos de género y mitos sobre las relaciones de pareja que pueden contribuir a la normalización de relaciones basadas en el control, el chantaje y los comportamientos violentos.

El 33% de las chicas y el 37% de los chicos consideran que no es violencia de género “apoderarse de la contraseña de las redes sociales de tu pareja para ver con quién habla”. Asimismo, un 23% de varones (frente a un 11% de mujeres) señalaron que no consideran violencia de género pedirle a su pareja que no se vista de determinada manera.

La prostitución no es una forma de violencia de género para el 48% de los adolescentes, tanto mujeres como hombres. Nuestra entidad, de larga trayectoria en la lucha por la abolición de la prostitución, considera este dato alarmante, ya que normaliza la explotación sexual de las mujeres como una forma de ocio.

 

Vivencias de la violencia de género en jóvenes

Se planteó a los adolescentes diferentes situaciones de acoso callejero y en espacios de ocio para medir con qué frecuencia las han vivido o presenciado. Los resultados mostraron una clara diferencia por sexo en sus respuestas.

Un 70% de mujeres (frente a un 38% de hombres) dice que “siempre” o “bastantes veces” sus amigas prefieren volver acompañadas a casa. Un 29% de chicas (frente a un 19% de chicos) consideran habitual que “cuando alguna amiga está bebida, intenten besarla o hacer algo con ella”.

Las mujeres jóvenes describen la calle como un entorno hostil, de riesgo. Sienten inseguridad por las continuas situaciones de acoso o interpelaciones de hombres y normalizan, ya desde la adolescencia, un importante porcentaje de violencia.

Sin embargo, los hombres jóvenes no reconocen que esa violencia sea tan frecuente para sus amigas y compañeras.

Actitudes y percepciones sobre la violencia de género

1 de cada 9 adolescentes consideran que el “comportamiento o personalidad de la víctima” es la causa de la violencia de género, revictimizando a las mujeres.

Las chicas apuntan más claramente a factores sociales como determinantes de la violencia de género (como el machismo o los estereotipos). Sin embargo, hay más chicos que piensan que las causas son de corte personal (psicológicos o de relaciones de pareja disfuncionales).

Los hombres son los que más interiorizados tienen los mitos del amor romántico. Hasta un 23% cree que es “inevitable sufrir por amor”, un 22% considera que es posible “cambiar el comportamiento de alguien del que se está enamorado/a” y un 11% de los varones ven normal “alejarse de amistades cuando se comienza una relación”.

Demandamos formación y prevención

La falta de sensibilización y de formación afectivo-sexual lleva a los adolescentes a educarse con materiales sexistas y violentos, que perpetúan la cultura de la violación, como la pornografía.

El estudio que presentamos apunta a que, a mayor comprensión de la complejidad social del fenómeno de la violencia de género, se muestra una menor tolerancia a las relaciones de pareja tóxicas.

Por este motivo, desde la Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres defendemos la necesidad de reforzar políticas de formación en prevención de la violencia de género en las aulas.

Los propios alumnos y alumnas son quienes las reclaman, un 54% de participantes en el estudio solicitaron más formación en violencia de género después de recibir nuestra acción formativa.

La perspectiva de género, la educación en igualdad y la afectivo-sexual son formación básica para que los chicos y chicas puedan entenderse a sí mismos y a los demás y mantener relaciones empáticas basadas en el respeto mutuo.

Por ello, consideramos que la sensibilización es la herramienta principal para impedir que la violencia machista se perpetúe de generación en generación.

¿Quiénes somos?

La Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres es una ONG que lleva más de 40 años trabajando por la erradicación de todas las formas de violencia contra las mujeres.

Para conseguir este objetivo, en nuestro Programa Fortaleza atendemos a mujeres víctimas de esta violencia y a sus hijos y sus hijas menores, ofreciendo atención social, psicológica y jurídica.

También desarrollamos talleres de coeducación y prevención de la violencia machista en los institutos de secundaria.

Para leer un resumen del informe, haz click aquí.

Foto de archivo de un coche de policía

12 mujeres asesinadas solo en el mes de agosto

El mes de agosto se cierra con terribles cifras de violencia machista, con hasta 6 mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas, y otras 6 mujeres asesinadas a manos de otros hombres de su familia, como hijos, yernos o hermanos.

Estos son los casos confirmados en las estadísticas oficiales como violencia de género:

  • El 3 de agosto, una mujer de 44 años aparecía muerta en la Línea de la Concepción, Cádiz. La encontró un vecino en unos jardines donde la víctima solía pernoctar. Falleció por una hemorragia interna, perteneciente a un fuerte golpe en un costado. Posteriormente se confirmó que el causante de la paliza mortal fue su pareja.
  • El 5 de agosto, una mujer de 83 años era asesinada con un fuerte golpe en la cabeza por su marido. Fue en Corral Rubio, un pequeño pueblo de Albacete de 350 habitantes. La víctima tenía cinco hijos, todos ellos mayores de edad. Su marido, tras cometer el crimen, saltó desde el tejado y se fracturó varias costillas. Murió días después a causa de esas lesiones. No había denuncias previas.
  • El 15 de agosto, un hombre acuchillaba en plena calle a su pareja cuando esta acudía a su puesto de trabajo. La víctima había solicitado ayuda el día anterior en el cuartel de la Guardia Civil. “Ya no aguanto más”, comunicó a su entorno cercano. Por su testimonio, los agentes no apreciaron “indicios de amenazas o agresión en su declaración” pero varias personas de su entorno se ofrecían a acompañarla a casa porque sabían del peligro que corría. No llegó a interponer una denuncia aquel día. Horas más tarde era asesinada. Su agresor se cortó el cuello en el mismo lugar del crimen. Su caso demuestra la importancia de la formación del personal que atiende a la víctima al acudir a un recurso.
  •  El 19 de agosto fallecía, después de un mes en la UCI de un hospital de Murcia, una mujer que había sido golpeada brutalmente por su marido con un martillo en la cabeza. La víctima tenía 62 años y ambos se encontraban en trámites de separación. Su agresor fue detenido y es investigado por un delito de maltrato habitual.
  • El 29 de agosto, de nuevo en Murcia, un hombre asesinaba a su pareja de un tiro con una escopeta. El asesino acababa de salir de la cárcel por tráfico de drogas. Tras cometer el crimen llamó al trabajo de la víctima para comunicar que no iría a su puesto por estar indispuesta y huyó. Más tarde fue localizado y detenido.
  • El 30 de agosto, aparecía el cadáver de una mujer en el maletero de un coche, ubicado en un descampado de Valencia. La víctima era una joven de 33 años a la que su entorno buscaba hace días. La autopsia determinó que había sido asesinada hacía una semana, asfixiada tras pedirle a su pareja que se marchara de casa. Desde entonces, el agresor está en paradero desconocido. El día de su muerte, los vecinos escucharon gritos, golpes y hasta arcadas, pero finalmente no llamaron a la Policía.

En las no oficiales, que no se incluyen en las estadísticas de la Delegación de Gobierno Contra la Violencia de Género, encontramos otros seis asesinatos de mujeres y el asesinato de un menor en el ámbito familiar :

  • El 4 de agosto un hombre con antecedentes de violencia machista asesinaba y descuartizaba a su suegra porque, según confesó después a la Policía, “iba a alertar a la Guardia Civil de que estaba incumpliendo la orden de alejamiento” que tenía contra su pareja. Ocurrió en Chapinería, un pequeño municipio madrileño, donde se encontró el cadáver de la mujer, de 72 años, repartido hasta en cinco bolsas de basura, sin que su cabeza llegara nunca a aparecer.
  • El 14  de agosto, una mujer de 63 años fue asesinada por su hijo, con un brutal golpe en la cabeza con una báscula. Tras cometer el crimen, el agresor llamó a emergencias y confesó el asesinato.
  • El 16 de agosto, un hombre acuchillaba a sus dos hijos mientras dormían. En el ataque fallecía el hijo mayor, de 12 años, mientras que su hermana de 10 resultó gravemente herida. Ocurría en una vivienda de Castellón, donde la familia se encontraba veraneando. La mujer del agresor y madre de las víctimas se encontraba en el domicilio y necesitó asistencia médica por un ataque de ansiedad. El caso no está señalado por la DGVG como violencia de género.
  • El 21 de agosto, en Galicia, ocurría un doble feminicidio familiar. Un hombre cogía un arma de fuego y mataba a su hermana, de 62 años, y a la hija de esta, una joven de 23 años. El asesino cometió el crimen en una vivienda alejada, en pleno monte.
  • Solo un día más tarde, el 22 de agosto, otro hombre asesinaba con un arma blanca a su hermana, una mujer de 51 años. El agresor fue detenido poco después de cometer el crimen.
  • El 24 de agosto, de nuevo un hombre asesinaba a su hermana. En esta ocasión, en una vivienda de Murcia. La víctima, de 47 años, había acudido al domicilio familiar para cuidar de su madre dependiente. El asesino, sin mediar palabra, le clavó un cuchillo en el tórax y en el cuello. Posteriormente, se entregó a la Guardia Civil.

La experiencia de Joy

Joy Amen es una mujer proveniente de Edo, en Nigeria. Su camino hasta Pamplona fue largo, y fue víctima de trata, en una de las redes que conectan su país de origen, con las redes de trata europeas y todo ello a través del vudú.

“El vudú es una técnica muy utilizada en mi país”, aseguraba Joy en una sesión organizada por Acción contra la Trata, entidad con la que ahora trabaja, para salvar a otras compañeras de los tratantes. A través de estos rituales del vudú, les hacen creer que no podrán salir y que, de intentarlo, sus familiares e hijos e hijas, si tienen, sufrirán y morirán.

La promesa fue la de un trabajo en Europa como peluquera. Sus tratantes le exigieron un dinero para pagar el viaje. Un dinero que después tendría que devolver, pero no trabajando en una peluquería, sino explotada sexualmente en varias ciudades europeas. Llegó a Libia, en una travesía mitad en coche, mitad a pie. De allí, una patera la dejó en Italia y de ahí a Austria, donde comenzó a ser explotada.

Después de dos años de explotación, recuerda, “aún debía 20.000€, un dinero que cuando lo pasé a monedas de mi país no sabía calcular cuánto era porque era muchísimo”. Consiguió escapar de sus tratantes y tenía previsto ir hasta Noruega, pero antes debía hacer una parada en España, concretamente en Pamplona, donde finalmente se quedó.

Aquí relató a la policía su situación: se reconoció como víctima de una red de trata de personas con fines de explotación sexual. Joy recuerda con cierta tristeza que contó “todo lo que tenía que contar, mi vida entera, y no me escucharon”. A las horas de estar allí, recuerda, le dijeron que podía irse a casa y no se supo más de su caso.

Por eso advierte de que es “necesario que las mujeres en esta situación cuenten con asociaciones y personas que puedan brindar su ayuda”. Más que ayuda, cree, las mujeres necesitan “ser escuchadas, porque tienen mucho que contar”. A veces, incluso, “solo necesitan alguien con quien desahogarse llorando”.

“Yo, incluso hoy, hay veces que estoy horas llorando recordando todo lo que pasé”, comenta en la sesión en la que participaron personas técnicas, psicólogas y personal especializado en apoyo a mujeres en prostitución y víctimas de trata.

También recalca la necesidad de tener recursos psicológicos disponibles para estas mujeres y ofrecérselos de un modo amable. “La mayoría de estas mujeres rechaza ir a un psicólogo porque piensan que son ‘para los locos’, pero en realidad necesitan ir y poder tener un tratamiento”.

En su discurso también recordó las obligaciones a las que le sometían sus tratantes, entre las que estaba devolver “hasta el último euro de lo que ganaba”. Los tratantes no podían saber que Joy, ni ninguna otra mujer, enviaban dinero a sus familiares en Nigeria. De otra “la red iría y atacaría a las familias”.

Joy Amen ahora es activista por los derechos de las mujeres víctimas de trata con fines de explotación sexual, apoya al trabajo de mediación y sensibilización de Acción Contra la Trata, y es una de las integrantes y lideresa del grupo Las Poderosas – Women in Power – Femmes au Pouvoir en el que también participan otras supervivientes de la trata, como Amelia Tiganus.

Este grupo, a través de la expresión artística, la formación y el activismo y generan redes de empoderamiento y confianza. Entre otras actividades, realizaron un corto llamado ‘We have a dream’, una historia que es el resultado de un encuentro de mujeres cuyas vidas comenzaron en lugares muy diferentes a este, y que se unieron para hablar de sueños, de deseos, de miedos, de lucha.

“Yo no soy una prostituta. Una prostituta es el hombre que paga por hacerme lo que quiere, solo por tener dinero”, finaliza en su formación en la que participaron una veintena de personas del ámbito de ayuda a mujeres en situación de vulnerabilidad.