Entradas

#GivingTuesday: un día para donar contra la violencia de género

Como una forma de dar respuesta al consumo desmedido, surge el Giving Tuesday, un movimiento mundial que trata de promover las buenas acciones y la participación y enaltecimiento de proyectos que ayuden a mejorar la vida de las personas y, de este modo, la sociedad.

Desde la Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres queremos abogar por esta iniciativa, el #GivingTuesday, que este año 2022 cae en martes 29 de noviembre, para celebrar la acción de dar, para promover la solidaridad entre personas, organizaciones y empresas, para hacer el bien; en definitiva, para hacer del mundo un lugar mejor.

Si quieres participar en este movimiento que busca el bienestar social, puedes optar por colaborar con la Comisión en la lucha contra la violencia de género y la explotación sexual.

Formas de colaborar con la CIMTM

  • Puedes hacer un donativo a la Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres. Por una parte, la web permite el pago mediante tarjeta de crédito, débito o PayPal. Por otro lado, es posible realizar una transferencia bancaria, poniendo el IBAN: ES47 2100 2135 8702 0039 4023 y el BIC/CÓDIGO SWIFT: CAIXESBBXXX.
  • Es posible darte de alta como socio o socia, realizando un pago anual de 72€, dos pagos anuales de 36€ al semestre o tres pagos anuales de 24€ al cuatrimestre. Dicho pago puede hacerse mediante tarjeta de crédito/débito, PayPal, domiciliación bancaria, transferencia o ingreso.
  • Si formas parte de una empresa que esté interesada en hacer un donativo, contacta con nosotras a través de comision@malostratos.org. Te informaremos sobre nuestros proyectos y cómo colaborar.

Si compartes nuestros principios y objetivos, te necesitamos para continuar con nuestra labor de defensa de la mujer en nuestros ámbitos prioritarios: violencia de género y explotación sexual. Queda mucho por hacer en la defensa de un colectivo aún vulnerable, las mujeres y sus familias, y tu ayuda es inestimable.

El #GivingTuesday es un día mundial dedicado a dar y colaborar con causas sociales. Unirse es muy sencillo: solo necesitas ganas de hacer un mundo mejor.

Aporta tu granito de arena a una causa que afecta no solo a las mujeres maltratadas sino a toda la sociedad.

Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer

Como lleva siendo costumbre desde la convocatoria iniciada por el movimiento feminista latinoamericano en 1981 en memoria de las hermanas Mirabal, el 25 de Noviembre se conmemora el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.

Esta señalada fecha hace referencia a un problema social estructural, que, como ya sabemos, no entiende de región, cultura, religión o grupo social específico. Tal y como señala la Organización de las Naciones Unidas, se estima que alrededor del 70% de las mujeres sufren violencia en el transcurso de su vida, es decir, 1 de cada 3 mujeres.

Son de sobra conocidas las exigencias y denuncias que la Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres hace tanto a nivel regional y autonómico como estatal, con el objetivo de lograr un cambio social y cultural que permita alcanzar la igualdad de género y una sociedad libre de violencias. Es por esto que este año hemos decidido arrojar algo de luz sobre aquellos datos y cifras quizá no tan conocidos acerca de la violencia de género.

De los diversos tipos de violencia hacia mujeres y niñas que se pueden dar, la primera que viene a nuestra mente cuando abordamos este problema es la violencia en el ámbito de la pareja o expareja, que incluye sobre todo golpes (maltrato físico), insultos, humillaciones y/o amenazas (maltrato psicológico), y violaciones o abusos sexuales. Siendo supervivientes de esta violencia el 26% de las mujeres (de las que se tiene información) de 15 años o más, según ONU Mujeres.

De igual modo, denunciamos que en escasas ocasiones se tiene en cuenta la violencia económica del hombre sobre la mujer en el ámbito familiar, a pesar de estar reconocida como tal en el Convenio de Estambul. Existe una tolerancia absoluta ante el estereotipo sexista en el que el hombre ocupa el roll de “titular de hecho” y “ gestor” de los recursos familiares.

La violencia contra la mujer en números

Cabe tener en cuenta que, cuando observamos los datos a nivel mundial, dicha violencia no afecta de la misma manera y con las mismas consecuencias a mujeres de países y regiones de ingresos bajos y medios bajos, donde el porcentaje de mujeres supervivientes de violencia física y/o sexual es del 37%, dato que nos recuerda la importancia de abordar esta temática siempre desde una perspectiva interseccional.

En línea con estos datos, es importante destacar que menos del 40% de las mujeres que han experimentado violencia buscan algún tipo de ayuda. En caso de buscarla, la más habitual es la brindada por personas del círculo cercano, es decir, amistades y familiares, y un porcentaje mucho menor es aquel que recurre a instituciones formales (servicios de salud, policía, etc.), concretamente menos del 10%.

Tampoco podemos dejar de hablar de la trata con fines de explotación, ya sea sexual, laboral o de mendicidad. El Informe Mundial sobre la Trata de Personas de 2020, elaborado por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), estima que esta violencia, conocida como “la esclavitud del siglo XXI”, afecta en un 65% a mujeres y niñas en el mundo, siendo éstas en su mayoría destinadas a explotación de carácter sexual.

Además, situaciones convulsas, inestables y en las que se da un desplazamiento de personas, como la actual guerra de Ucrania, se convierten en caldo de cultivo para que los tratantes empleen el engaño, la intimidación o incluso el rapto para lograr el sometimiento de mujeres y niñas con fines de explotación sexual. Cabe destacar que no hay un perfil de víctimas de trata, aunque sí hay factores de vulnerabilidad que favorecen su existencia, como lo son encontrarse en situación de migración, el género, la edad, el tratarse de personas con necesidad de protección internacional, con discapacidad…

Mutilación Genital Femenina

Entre muchas otras violencias, debemos hacer mención a la Mutilación Genital Femenina (MGF), un tipo de violencia que comprende la mutilación parcial o total (dentro de los tres tipos que se dan) de los genitales femeninos externos por motivos no médicos. Esta práctica carece de beneficios para la salud y acarrea a mujeres y niñas daños tanto físicos como mentales, sobre todo teniendo en cuenta que es perpetrada generalmente por miembros de la comunidad o incluso de la propia familia por motivos culturales y/o religiosos.

Según datos de UNICEF, al menos 200 millones de mujeres y niñas han sufrido la mutilación genital femenina, siendo en su mayoría cortadas antes de cumplir los 5 años. Si bien es cierto que esta práctica se da sobre todo en África, se estima que está presente en los 5 continentes, sobre todo debido a los movimientos migratorios y la globalización acaecida en las últimas décadas. Las personas migran llevando sus culturas y tradiciones, hoy lo local es global y la MGF está en diáspora.

Teniendo en cuenta todas las cifras mostradas en el artículo, creemos que no es necesario recalcar el porqué de la importancia de colaborar por la igualdad y condenar todas y cada una de las formas y expresiones de la violencia de género.

¿Qué reivindicamos de nuestra entidad?

1. El principio inspirador de la actuación de la Administración de Justicia y de la interpretación y aplicación de la Ley en todos los ámbitos, debe siempre ser el de hacer justicia con perspectiva de género. 

2. Se debe continuar incidiendo en la Formación y especialización, tanto en la rama penal como en la civil relacionadas con la Violencia de género, de los profesionales de la Administración de Justicia. Se necesita que la formación en Género sea obligatoria para el acceso a la carrera judicial y con mayor contenido curricular cuando se trate del acceso a destinos en Juzgados especializados en Violencia Contra la mujer.

3. Necesidad de dotar a la Administración de Justicia de recursos económicos y personales, que eviten la Violencia institucional sufrida por males como son la lentitud de los procesos, insuficiencia de profesionales y equipos multidisciplinares para la elaboración de los informes psico- sociales.

4. En cuanto a la reparación del daño es importante que las indemnizaciones sean adecuadas a las agresiones sufridas.

5. Consideramos necesario la realización de un diagnóstico de las resoluciones judiciales condenatorias y las indemnizaciones acordadas en casos de Violencia de genero incluida la violencia sexual a fin de valorar como se está actuando en cuanto a:

• Reparación del daño físico, psicológico y moral.

• Criterios para su valoración.

• Seguimiento de su cumplimiento. Pues nos preocupa especialmente que en muchos casos el responsable se declara insolvente y no existe responsabilidad subsidiaria por parte del estado , de forma que finalmente no se cumple la reparación del daño en su vertiente indemnizatoria.

6. Los tribunales no cuentan con las organizaciones especializadas de la Sociedad Civil. De hecho, en nuestra experiencia práctica observamos que se minusvaloran los informes de las organizaciones especializadas y en la mayor parte de los casos prevalecen exclusivamente los informes elaborados por los propios profesionales del equipo psico social o forense del Juzgado.

7. En cuanto a la violencia ejercida por medio de las redes y en especial la la pornografía, habría que empezar por concienciar al legislador del mensaje que se transmite por medio de la pornografía y las consecuencias que tiene para nuestra sociedad la normalización de las relaciones donde la mujer no deja de ser un mero objeto de satisfacción al servicio del hombre.

8. Respecto a la normativa actualmente existente, seguiremos insistiendo en la necesidad de dar cumplimiento al Pacto de Estado y proceder a la aprobación de una legislación abolicionista del sistema prostitucional con todas las reformas normativas que ello conlleva, incluida la reforma del Código Penal, la Ley de extranjería y demás relacionadas con dicha materia.

La CIMTM reivindica la necesidad de prevenir la Violencia machista desde la educación

Esta semana hemos sido testigos de un intolerable episodio machista protagonizado por residentes universitarios de un colegio mayor. En el video que se ha hecho viral puede observarse a decenas de jóvenes insultar a las estudiantes de la residencia de enfrente, a las que llaman “putas, conejas y ninfómanas” en una especie de performance bochornosa.

Ante el rechazo social que ha generado este video, los mismos jóvenes que profirieron los insultos machistas, justifican sus actos en nombre de la broma y la tradición.

Desde la CIMTM rechazamos y consideramos de extrema gravedad los hechos ocurridos en el Colegio Mayor Elías Ahuja. Pues la violencia contra las mujeres, si bien es histórica, no es ninguna broma. Justificar el machismo en nombre de una supuesta tradición no es otra cosa que normalizar y banalizar una de las mayores preocupaciones de las jóvenes españolas: el 60,7% de las mujeres entre 18 y 25 años declara haber sentido miedo de que alguien pudiera ejercer algún tipo de violencia sexual sobre ellas en espacios públicos y un 41,6% ha experimentado temor en lugares de ocio nocturno.

Este dato extraído del informe presentado recientemente por el Instituto de las Mujeres “Sexualidad de las mujeres jóvenes en el contexto español Percepciones subjetivas e impacto de la formación” viene a reafirmar lo que ya alertamos en nuestro estudio   «Vivencias, actitudes y percepciones sobre la violencia de género en adolescentes de la Comunidad de Madrid»: que las jóvenes perciben la calle como un entorno de riesgo, por las constantes apelaciones y el acoso que reciben.

Si bien nuestro estudio refleja las percepciones de más de 1500 adolescentes de la Comunidad de Madrid. El Instituto de las mujeres ofrece los resultados obtenidos a partir de más de 1.500 entrevistas realizadas a mujeres jóvenes de 18 a 25 años en julio de 2022. De su estudio nos alarma especialmente las siguientes conclusiones:

Las violencias sexuales ocupan un lugar dominante en las preocupaciones de las jóvenes españolas ya que un 67,4 % de ellas ha recibido comentarios sexistas inapropiados en espacios públicos, un 46 % ha recibido imágenes o comentarios de índole sexual sin su consentimiento a través de las redes sociales y un 36,2% ha sufrido tocamientos no deseados.

Resulta inevitable relacionar estos datos con el último capítulo de una saga machista que no cesa, pues evidencia el verdadero problema de fondo: un creciente machismo en las generaciones más jóvenes.

Llevamos varios años impartiendo Talleres de Prevención de la violencia machista a adolescentes de los institutos madrileños y observamos con preocupación el calado de los discursos negacionistas en los chicos y chicas jóvenes. Ellos niegan que las mujeres sigan sufriendo violencia por el mero hecho de serlo. Y ellas justifican y normalizan la violencia machista cotidiana.

Restarle importancia a que te llamen “puta, coneja y ninfómana” evidencia la falta de perspectiva de género en las aulas. Porque cabe el riesgo de empezar justificando un insulto machista por parte de desconocidos y acabar normalizando el acoso o la violencia de control por parte de la pareja.

La línea es muy fina y las consecuencias muy graves. No se puede bromear con un problema social y estructural que causa la muerte de 1.164 mujeres desde el 1 de enero de 2003 hasta el día de hoy. Y esto es solo la punta del iceberg. Porque también existen los feminicidios sexuales, o fuera del ámbito de la pareja: 19 en lo que va de año según las estadísticas oficiales.

Los hechos revelan la extrema necesidad de una educación en igualdad y prevención de la violencia machista en todas las etapas educativas. Desde las entidades feministas nos batimos el cobre por plantar la semilla de la igualdad en las generaciones de jóvenes, pero necesitamos que desde los centros escolares se tome en serio la Coeducación y la prevención de la violencia de género.

Con el objetivo de contribuir a la erradicación de la violencia machista en jóvenes desde los centros escolares, nuestra entidad ofrece de manera permanente y gratuita un curso online dirigido a formadores de centros educativos para la prevención y sensibilización de la violencia de género con adolescentes.

También nos ofrecemos a impartir presencialmente y de forma totalmente gratuita nuestro Taller de Coeduación y prevención de la violencia machista en IES de distintas Comunidades. Para más información contáctanos en formacion@malostratos.org

Nuestras propuestas educativas para la prevención de la violencia de género

En el mes de mayo conocimos una noticia en la que podía leerse lo siguiente: «Una menor de 15 años denuncia a un conocido por violarla en agosto del año pasado cerca del parque de Torre Ramona de Zaragoza (…) Fue gracias a una charla sobre la violencia de género durante un campamento de verano cuando la chica fue consciente de la situación y decidió denunciar«.

El relato de este hecho, lejos de sorprendernos, nos recordó con impotencia nuestro día a día impartiendo Talleres de Coeducación y Prevención de la violencia machista con adolescentes entre 14 y 17 años de edad. 

Han sido incontables las situaciones en las que, durante el transcurso de una charla, chicas que estaban manteniendo sus primeras relaciones afectivo-sexuales, se miraban emocionadas entre ellas al sentirse identificadas en la explicación del ciclo de la violencia de género. Y no es para menos, sabiendo que chicas cercanas a su edad están siendo asesinadas a causa de la violencia machista.

Sin ir más lejos, la semana pasada, la DGVG confirmaba el crimen machista de una joven de 19 años de edad, a manos de su expareja de 20 años, en Parla.

Por otro lado, los delitos relacionados con la violencia sexual aumentan de manera preocupante: en 2021 se registraron 2.143 denuncias por agresión sexual (seis violaciones al día), y esto supone un 34% más que en 2020. De estas agresiones sexuales, un alto porcentaje se cometen en grupo.

La falta de educación sexual, el acceso al porno y los discursos negacionistas están detrás del gravísimo aumento de la violencia machista

Desde la Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres defendemos firmemente la educación como la herramienta más eficaz para lograr prevenir y erradicar la violencia de género en las generaciones venideras. Sabemos de primera mano que los y las adolescentes demandan y valoran positivamente los talleres de Coeducación.

Sin embargo, en base a nuestra experiencia, dos horas de prevención en violencia de género no es suficiente para conseguir un cambio de paradigma. Urge que también  sea el personal docente de los centros educativos, así como el resto de profesionales de todos los ámbitos en contacto directo con adolescentes, quienes aseguren la continuidad de una educación con perspectiva de género y el fomento de la igualdad real y efectiva entre hombres y mujeres.

Por esta razón, estamos trabajando en el desarrollo de una plataforma online de formación a profesionales de todos los ámbitos para la prevención y sensibilización de la violencia de género. Este proyecto educativo forma parte de nuestro Programa Fortaleza para la erradicación de la violencia de género y será totalmente gratuito y accesible.

Las inscripciones podrán realizarse a partir de septiembre y quedarán abiertas de forma indefinida dado el carácter asincrónico de los cursos ofrecidos.

De igual manera, seguimos ofreciendo de manera desinteresada a los centros educativos, Talleres de Coeducación y Prevención de la violencia machista.

Para solicitar más información sobre estos talleres, puedes escribir al siguiente correo:  formación@malostratos.org

Pulsa sobre la imagen que aparece a continuación, para leer toda la información relativa a nuestras propuestas de formación

 

 

Participamos con el Thyssen en la performance «Sembrar en el cuerpo»

El 23 de marzo arrancó Visión y presencia,  un programa anual de performances organizado por el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza y protagonizado por mujeres artistas.

El título del ciclo procede de un texto de Griselda Pollock, especialista en el estudio de la relación entre mujer y arte, llamado Vision and Difference y publicado en 1988.

A lo largo del ciclo de performances colaborarán entidades y organismos que trabajan sobre discapacidad, feminismo o violencia machista, con el fin de que esta propuesta tenga alcance más allá del ámbito del Museo.

En este sentido, Diez mujeres de La Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres cicatrizaron el dolor de la violencia machista en la performance «Sembrar en el cuerpo» de la artista Beth Moysés. 

Durante la performance, las mujeres  colectivamente fertilizan un nuevo momento para ellas y para las generaciones venideras, sembrando la curación. Así, pasado, presente y futuro se reflejan en las plantas que crecerán sobre los atriles.

No es la primera vez que la CIMTM y el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza colaboran conjuntamente en actividades con perspectiva de género y sensibilización ante la violencia machista. Mención aparte merece el ciclo de conversaciones bajo el título “En torno a una mesa. Miradas diversas” en la que Natividad Hernández Claveríe Gala reivindicó la importancia de trabajar en grupos de mujeres. 

 Sembrar en el cuerpo, de Beth Moysés 

 

Grupo de mujeres participan en performance

La CIMTM colaboró en la Performance «Sembrar en el cuerpo» de Beth Moysés

 

Beth Moysés (São Paulo, 1960) inauguró el ciclo con  una performance que aborda el proceso de sanación con la colaboración de mujeres que han vivido violencia de género. La artista pretende con esta propuesta convertir la acción en un proceso de curación y superación del dolor.

En la carrera artística de Beth Moysés, son recurrentes los temas centrados en la afectividad, el feminismo y la violencia machista. Una de sus obras más destacadas ha sido Memorias del afecto: una especie de ritual en el que las novias recorrían las calles de Sevilla y depositaban sus testimonios sobre la violencia de género en una hoguera.

 

Mujeres artistas nacionales e internacionales con propuestas inéditas y diversas

La comisaria de Visión y presencia es Semíramis González y las autoras que se sumarán a este proyecto son Beth Moysés, Regina José Galindo, Verónica Ruth Frías, Noemí Iglesias Barrios y Costa Badía.

Tendrán lugar en las salas de la colección, el hall de entrada, el jardín o el salón de actos.

Programa de Visión y presencia:

23 de marzo, a las 17:30 horas
Sembrar en el cuerpo. Beth Moyses.

20 de abril, a las 17:30 horas
La bordadora. Costa Badía.

25 de mayo, a las 17:30 horas
Se hace camino. Verónica Ruth Frías.

8 de junio, a las 17:30 horas
Cigarras. Regina José Galindo.

21 de septiembre, a las 17:30 horas
Summer Boyfriend Wanted. Noemí Iglesias Barrios.

19 de octubre, a las 17:30 horas
Nuestra mayor venganza será estar vivas. Regina José Galindo.

La entrada a cada una de las performances será libre, y el aforo, limitado.

¿Cómo debemos actuar ante un caso de violencia de género? Hablamos con Irina Núñez de Arenas

Como parte final de la campaña “Cómplices del maltrato” , organizamos una sala en Clubhouse para ofrecer a la sociedad claves y pautas sobre cómo actuar al presenciar un caso de violencia de género. Para ello contamos con Irina Núñez de Arenas, Psicóloga experta en casos de intervención en Violencia de género de la Comisión en el Programa Fortaleza.

Para comenzar la conversación,  Irina explicó qué diferencia a la violencia de género del resto de violencias y por qué es necesario que exista una ley específica para prevenir y proteger a las mujeres de ella: lo que diferencia a la violencia de género de otros tipos de violencias es que es una violencia estructural, y tiene una base social sustentada en unos roles de género machistas que se siguen perpetuando. La violencia de género es la punta del iceberg de toda esta base social machista y patriarcal. Los maltratadores actúan desde la superioridad, ellos se creen que por el mero hecho de ser hombres son superiores a las mujeres, y así se relacionan con ellas.

Seguimos en una sociedad patriarcal en la que sigue habiendo muchos machismos, con el agravante de que los tenemos muy interiorizados y les restamos importancia.

Gran parte de la sociedad todavía no es capaz de comprender por qué una mujer continúa su relación con un maltratador. Tal y como explicó Irina, para comprender a una mujer en situación de maltrato y la complejidad de este fenómeno, debemos tener en cuenta el ciclo de la violencia, un proceso muy lento.

La violencia de género no aparece en cuanto la víctima y el agresor se conocen, sino que es un proceso que se manifiesta gradualmente. El comienzo de la relación puede ser idílico, todo es perfecto mientras el maltratador va ganándose la confianza de la víctima. Por este motivo, cuando empiezan los comportamientos de control se confunden con pruebas de amor o la víctima se culpabiliza de ese cambio de comportamiento.

Como bien dice Irina, debemos tener en cuenta que existe un proceso de anulación continuado en el tiempo. Existiendo un refuerzo positivo hacia la mujer cuando ella hace lo que el hombre espera de ella y un castigo cuando ocurre lo contrario. La sociedad suele pensar que la violencia de género es solo la parte de agresiones físicas, sin embargo, el mismo proceso de anulación, aislamiento y control de la víctima, también es violencia de género. Cualquier acto que provoque en la mujer, miedo, ansiedad o vulnerabilidad es violencia de género, aunque cuesta mucho más identificarlo.

Muchas mujeres no llegan a identificar la relación de maltrato en la que se encuentran hasta que llega la primera agresión física. Por eso es tan importante visibilizar la violencia que se ejerce contra las mujeres.

En este punto de la conversación Irina recalcó los tipos de violencia que existen más allá del maltrato físico: psicológico, ambiental, económico y sexual. Con respecto al maltrato sexual dentro de la pareja Irina destaca que forzar a la otra persona a tener unas relaciones sin su consentimiento es agresión sexual.

Sabemos identificar una violación por parte de un desconocido, pero la realidad es que hay muchas violaciones y coacciones dentro de las relaciones de maltrato

 

Según un estudio de la Delegación del Gobierno para la Violencia de género, las mujeres que sufren malos tratos tardan una media de 8 años y 8 meses en verbalizarlos. Los motivos más habituales son el «miedo a la reacción del agresor» (50%), la creencia de que pueden «resolverlo solas» (45%), no «reconocerse como víctimas» (36%) o la culpabilidad al verse envuelta en esa situación (32%).

¿Cómo debemos actuar con la víctima y el agresor?

Con respecto a lo que puede hacer el entorno más cercano para conseguir que las mujeres tengan el valor de contar su situación cuanto antes, Irina subraya que si las mujeres no sintieran que pueden ser juzgadas les sería mucho más fácil salir de una relación de maltrato. Deben sentir que se las va a escuchar, que se las va a apoyar, que se las va a crear.

Por tanto, la sociedad tiene que entender el proceso de anulación sufren las mujeres por parte de los maltratadores y ayudarlas a identificar que las conductas de control no son normales, ya que muchas veces son las propias mujeres las que tienden a romantizar y justificar ese control.

Desde que lanzamos la campaña y anunciamos que íbamos a hablar sobre cómo actuar ante un caso de violencia de género en Clubhouse, mucha gente se ha puesto en contacto para trasladarnos la misma duda: ¿Qué hago si me amiga me cuenta que está sufriendo violencia psicológica? ¿Cómo puedo ayudarla si me pide que no me entrometa, y además su novio también es amigo mío y soy consciente de que está tratando mal a mi amiga?

Irina es contundente en su respuesta:

debemos posicionarnos claramente y de forma abierta a favor de la víctima, esto empoderará a las mujeres en situación de maltrato, ya que muchas veces piensan que se van a quedar solas si dejan al agresor.

Muchas veces insistimos a las víctimas en que denuncien sin tener en cuenta el proceso de anulación y el ciclo de la violencia. Lo cierto, es que en mayoría de las ocasiones es necesario que las mujeres recuperen su autoestima antes de enfrentarse a un proceso judicial. Por ello hay que apoyar siempre a la víctima, potenciar su autoestima y evitar el asilamiento que pretende el agresor.

No obstante, si una amiga nos cuenta abiertamente su situación de maltrato, debemos poner a su disposición los distintos recursos que ofrecen apoyo a las víctimas de violencia machista. En este sentido, el 016 es el teléfono institucional en España, pero también las ONGs pueden realizar este servicio.

Nuestra entidad a través del teléfono gratuito 900 100 009, ofrece todo un programa de atención a las víctimas, con asesoramiento social, legal y apoyo psicológico adecuado a cada usuaria. Además, este teléfono no solo atiende llamadas de víctimas, también atiende a profesionales, familiares y entorno social que necesiten información sobre recursos cercanos a los que acudir para denunciar o solicitar ayuda formal.

Por último, con respecto a cómo debemos actuar con el agresor, Irina remarca que debemos condenar y reprobar sus comportamientos en público, ya que si le quitamos responsabilidad al maltratador se la estamos poniendo a ella. La violencia de género es el único delito en el que la víctima es quien se siente culpable de sufrir esa situación.

Puedes ver el video en nuestro canal de YouTube. No seas cómplices del maltrato.

Violencia de género digital: la última pantalla del machismo

Internet y las redes sociales constituyen un ámbito en el que la población joven se encuentra muy cómoda y en el que desarrollan sus capacidades y relaciones sin las limitaciones impuestas en otros ámbitos. Sin embargo,  existen determinados patrones del uso de Internet que no se perciben peligrosos e incluso están totalmente normalizados: intercambiar información o imágenes privadas, el control por parte de la pareja a través de las redes sociales o quedar con un desconocido, entre otros.

Entendiendo que la violencia contra la mujer es todo acto de violencia que tenga como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico, así como las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la vida privada, debemos  tener en cuenta nuevas formas de ejercer la violencia de género como consecuencia de la aparición y desarrollo de las nuevas tecnologías e internet.

La violencia de género digital está afectando particularmente a los y las adolescentes. Así se refleja en las cifras del estudio realizado por la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género “El ciberacoso como forma de ejercer la violencia de género en la juventud: un riesgo en la sociedad de la información y del conocimiento” en el que se muestra un aumento de las conductas de violencia de género digital en adolescentes. Y así lo percibimos también en nuestro estudio sobre percepciones y vivencias de los y las adolescentes ante la violencia de género.

Además, la pandemia del COVID-19 ha ocasionado un preocupante aumento de la violencia de género digital, siento siete de cada diez mujeres las que han sufrido ciberacoso, según el Instituto Europeo de la Igualdad de Género (EIGE).

En este sentido, el Parlamento Europeo ha decido dar un paso al frente y recomienda a la Comisión Europea que tipifique como delitos de violencia contra la mujer el hostigamiento, el ciberacoso, violaciones de privacidad como el acceso y publicación de imágenes íntimas sin consentimiento, el control y la vigilancia ilegal a través de dispositivos telemáticos, la suplantación de identidad, las amenazas, el discurso de odio sexista, el acceso ilícito al correo electrónico o a las redes sociales ajenas o la inducción al suicidio o a la anorexia.

Además, también se pedirá a la Comisión que se aborde la violencia digital que perpetra la industria sexual, como por ejemplo poner fin a la pornografía que se sustenta en el tráfico de personas para su explotación sexual o en la que se perpetran violaciones y otras agresiones y abusos sexuales.

Por su parte, la Comisión ha anunciado que propondrá legislación en este ámbito en marzo de 2022, con medidas para la prevención y la persecución de la violencia de género, tanto en línea como en la vida real

Manifestaciones de la violencia de genero digital

CIBERACOSO EN EL ÁMBITO DE LA PAREJA O EXPAREJA: Supone una forma de limitación de la libertad que genera dominación y relaciones desiguales entre hombres y mujeres que tienen o han tenido una relación afectiva. Se produce generalmente sin que haya coincidencia física, la reiteración se convierte en la estrategia de invasión de la intimidad más utilizada por los acosadores. Por ejemplo, la insistencia en el envío de mensajes o las peticiones recurrentes para conseguir algo.

SEXTING: Consiste en el intercambio de fotografías y vídeos de contenido sexual entre parejas o compañeros/as afectivo-sexuales. Cuando el consentimiento para intercambiar las imágenes entre dos personas se rompe y llega a terceros para extorsionar, es cuando hablamos de sextorsión. Se utilizan las fotografías o vídeos como chantaje para que la víctima no deje la relación con el agresor o bien para humillarla o para pedirle dinero.

PORNOVENGANZA: Consiste en subir imágenes íntimas de la expareja a webs porno para vengarse de ella por haber terminado la relación.

GROOMING: Implica a un adulto que se pone en contacto a través de internet con un niño, niña o adolescente con el fin de ganarse poco a poco su confianza y  obtener imágenes de carácter sexual o agredir sexualmente al menor.

DISCURSOS DE ODIO POR RAZÓN DE GÉNERO: No es necesario el contacto físico para condenar por violencia sexual a los autores de este tipo de comportamientos y en este sentido los discursos de odio por razón de genero a través de las redes sociales también constituyen un delito. Uno de los ejemplos lo encontramos en la STS 72/2018 de 9 de febrero por la que se condena a un usuario de Twitter que publicó varios mensajes que incitaban el odio hacia las mujeres:  «53 asesinadas por violencia de género machista en lo que va de año, pocas me parecen con la de putas que hay sueltas»  o «Y 2015 finalizará con 56 asesinadas, no es una buena marca pero se hizo lo que se pudo, a ver si en 2016 doblamos esa cifra, gracias»

Cómo identificar la violencia de género digital

Lejos de normalizar estos comportamientos o restarles importancia, debemos concienciar a la sociedad de que las siguientes situaciones son señales de violencia de género digital

Acosar o controlar a tu pareja usando el móvil

Interferir en relaciones de tu pareja en internet con otras personas.

Espiar el móvil de tu pareja.

Censurar fotos que tu pareja publica y comparte en redes sociales.

Controlar lo que hace tu pareja en las redes sociales.

Exigir a tu pareja que demuestre dónde está con su geolocalización.

Obligar a tu pareja a que te envíe imágenes íntimas. Puede derivar en Sextorsión

Comprometer a tu pareja para que te facilite sus claves personales.

Obligar a tu pareja a que te muestre sus conversaciones con otra persona.

Mostrar enfado por no tener siempre una respuesta inmediata online.

Recursos para combatir esta violencia

Es importante que cualquier persona que tenga conocimiento de este tipo de mensajes o comportamientos lo ponga en conocimiento de la Guardia Civil (062) o la Policía Nacional (091) para que se persigan y castiguen.

Tenemos que ser muy proactivos en la investigación y denuncia de estos delitos, y educar a los jóvenes y adolescentes para que identifiquen desde el primer momento cuando se produce una situación de control y abuso desde las nuevas tecnologías.

Con la intención de dar una respuesta integral a las víctimas de este tipo de delitos nace la Asociación Stop Violencia de Género Digital, que además de poner a disposición un teléfono de atención para las víctimas, ofrece una guía de recursos para evitar la violencia de género digital.

Del mismo modo en Zaragoza, la asociación Somos Más, de mujeres supervivientes de la violencia machista,  ha puesto en marcha un Punto de Atención Temprana en violencia de género digital.  La atención se llevará a cabo con cita previa a través del teléfono móvil 653948651 o el correo asoc.somosmas@gmail.com.

Desde la Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres llevamos observando y alertando esta forma de violencia que sufren desproporcionadamente las mujeres. En 2018 organizamos una jornadas para profundizar en los distintos ámbitos desde los que se puede intervenir, desde el ángulo de la prevención y el conocimiento.

Puedes ver las jornadas completas a continuación:

Jornadas: ‘’Percepciones y vivencias de l@s Adolescentes frente a la Violencia de Género ¿Avances o retrocesos?”

16 de diciembre 10am – 14.30pm en la Casa del Reloj (Matadero) y online en Facebook y YouTube

Organiza Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres

• Un 69% de adolescentes define la violencia de género como una violencia de un género contra otro.

• Solo un 26% de adolescentes define la violencia de género como una violencia que se ejerce contra ellas específicamente ‘’por ser mujeres’’.

• Un 56% de adolescentes no considera violencia de género ‘’hacer chistes sexistas’’.

• El 95% de las situaciones de violencia de género callejeras las han expresado las chicas participantes, como víctimas de la misma.

*Datos extraídos del informe ‘’Vivencias, actitudes y percepciones sobre la violencia de género en adolescentes de la Comunidad de Madrid’’.

La Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres (CIMTM) organiza un encuentro de expertas y expertos en el que se analizará la realidad de la violencia machista tal y como la viven y la entienden las y los jóvenes de hoy en día.

Desde la CIMTM llevamos años apostando por la educación en igualdad desde edades tempranas como la mejor herramienta para prevenir y erradicar todas las formas de violencias machistas.

A través de estas jornadas, dirigidas especialmente a profesionales y estudiantes de diversos ámbitos, entre los que destacamos el social y educativo, así como a todas aquellas personas sensibilizadas con la lucha por la igualdad, compartiremos nuestra experiencia impartiendo talleres de coeducación y formación en violencia de género en IES de la Comunidad de Madrid, dentro del Programa Fortaleza de atención integral a víctimas de violencia de género y sus hijas e hijos.

Los resultados de las encuestas realizadas a 1.578 estudiantes de educación secundaria, así como las observaciones realizadas por el equipo mixto de formadores de la CIMTM, supondrán el punto de partida de este encuentro. Del mismo modo, están recogidas en el informe “Vivencias, actitudes y percepciones sobre la violencia de género en adolescentes de la Comunidad de Madrid”.

La interiorización de los mitos del amor romántico, qué opinan de los celos, las diversas vivencias en función del sexo de situaciones tan cotidianas como coger el metro serán algunos de los temas a abordar.

Además de las experiencias descritas vividas por el equipo de formación de la CIMTM, representado en este encuentro por Laura Campillo y Daniel M. Méndez, conoceremos el punto de vista institucional de la mano de Joaquín Coronado, Jefe del Área de Ciudadanía y Derechos Sociales de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) quien abordará los recursos locales y nuevas normativas así como el funcionamiento del Servicio ATENPRO.

Finalizaremos con Pilar Fernández Pérez, Fiscal de Sala contra la Violencia de Género, que hablará de las medidas legales de protección frente a la Violencia de Género en jóvenes y adolescentes.

Información Importante:

Para garantizar el cumplimiento de las medidas sanitarias y evitar la propagación del Covid-19:

– El aforo queda reducido a la mitad, habrá distancia interpersonal entre asistentes, dispensadores de gel hidroalcohólico en la sala, así como obligatoriedad de llevar la mascarilla en el interior de la sala.

– La reserva de localidades solo será efectiva a través del registro en el siguiente link.

– Para seguir las jornadas online, no es necesario inscribirse: https://www.youtube.com/watch?v=mGPd50Io0zA

*Se entregará certificado de participación (4h) a aquellas personas que lo soliciten y hayan asistido de manera presencial.

– Para más información y gestión de entrevistas: 913 08 27 04 / prensa@malostratos.org

– Para cubrir el evento, rogamos confirmación de asistencia: 913 08 27 04 / prensa@malostratos.org

MANIFIESTO 25 DE NOVIEMBRE DE 2021

La Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres apoya la convocatoria de manifestación y el manifiesto, que reproducimos a continuación, del Foro de Madrid contra la Violencia a las Mujeres.

Este 25N, y siempre, Juntas Somos Más Fuertes.


Como cada año, desde 1996, el Foro de Madrid contra la Violencia a las Mujeres y organizaciones del movimiento feminista de Madrid convocamos este acto del 25N en memoria de todas las mujeres asesinadas, en solidaridad con sus familias. Según datos de la Delegación de Gobierno contra la Violencia de Género, en 2021 las víctimas mortales suman ya 37.

En nuestra Comunidad 7 mujeres han sido asesinadas, y la hija de solo 11 años de una de ellas. Y desde el 2003, 1.118 mujeres han sido asesinadas por sus parejas o exparejas hombres.

Estamos aquí para no olvidar los 44 asesinatos de niñas y niños por violencia machista desde 2013. Por los 330 hijas e hijos en orfandad por el asesinato de sus madres.

Estamos aquí para denunciar todas y cada una de las violencias que sufrimos las mujeres por parte de hombres: asesinatos, malos tratos, amenazas, violencia vicaria, violencia reproductiva, violencia sexual, violencia económica, violencia institucional…

Para recordar a las instituciones que en mayo de 2021, mes en el que se levantó el estado de alarma, hemos vivido semanas trágicas: ese mes 7 mujeres fueron asesinadas por sus parejas o exparejas, una de ellas embarazada, y también fue asesinado el hijo de dos años de esta; mientras que en junio fueron 9 las mujeres asesinadas, y en julio, 7.

Estamos aquí porque la crisis de la COVID ha hecho más evidente la necesidad de que la economía de los cuidados forme parte de la estrategia de los Estados. Necesitamos políticas eficaces sobre corresponsabilidad y gestión pública.

Estamos aquí porque también se ha agravado la sobrecarga para las madres, en un país en el que la mitad de las familias monomarentales se sitúan bajo el umbral de la pobreza.

Estamos aquí porque decenas de miles mujeres en riesgo de exclusión social sobreviven en el umbral de la pobreza. Mujeres prostituidas, mujeres explotadas reproductivamente, mujeres gitanas, mujeres rurales, mujeres migrantes, mujeres refugiadas, mujeres indigentes, mujeres recluidas en instituciones o detenidas, mujeres con discapacidad, mujeres de más edad, mujeres empleadas domésticas… son duramente afectadas por la precariedad laboral y un régimen de virtual esclavitud.

Y aquí quisiéramos hacer un aparte para solidarizarnos con las compañeras auxiliares del servicio de ayuda a domicilio que acampan frente al Ministerio de Trabajo y hacernos eco de todas sus reivindicaciones. Solidarizarnos con la menor violada grupalmente en Igualada y condenar el crimen y a sus autores sin paliativos. Y condenar la reciente sentencia del Tribunal Supremo de absolución de dos hombres adultos tras agredir sexualmente a una menor de 13 años. ¡Basta ya de violencia contra las mujeres! ¡Estamos #HARTAS!

En definitiva, estamos aquí porque estamos #HARTAS de las violencias que se ejercen contra las mujeres.

Así, DENUNCIAMOS:

• Que nos siguen matando por ser mujeres.

• Que este 2021, a falta de un mes para que finalice, se han quedado huérfanos y huérfanas 24 hijos e hijas menores de edad por el terrorismo machista. Además, 5 niños y niñas han sido asesinados por sus padres o las parejas de sus madres, a los que hay que sumar a la pequeña Ana, cuyo cuerpo sigue sin encontrarse en Tenerife. La violencia vicaria es una de las formas más crueles de violencia contra las mujeres, y al no estar recogida por las Comunidades Autónomas y la Administración General del Estado su inclusión en la ley no ha tenido efectos reales.

• Que nuestra legislación no contempla la violencia institucional que sufrimos las mujeres día tras día.

Que más de 657.336 mujeres que viven hoy en España dentro Sistema de seguimiento integral en los casos de Violencia de Género (SistemaVioGén).

• Que miles de mujeres no constan en las estadísticas y también sufren el terrorismo machista, porque no se contabilizan todos los feminicidios, que son 70 en lo que va de año en España.

Que no se puede seguir consintiendo que el Estado permita se explote a las mujeres sexualmente en un país que está tristemente a la cabeza de mujeres prostituidas de Europa.

Que en España más de 2.800.000 mujeres ha sufrido violencia sexual a lo largo de su vida y el 99,6% de los agresores son varones. En el caso de las violaciones, se registra una media de 6 violaciones al día, lo que significa una violación cada cuatro horas. Y que el 36,5% de ellas no denunciaron por temor a no ser creídas.

Que el Estado es cómplice de la explotación reproductiva de las mujeres.

Que, una vez más, la feminización de la pobreza se ha evidenciado en las colas del hambre, la precariedad laboral, la exclusión social y el desempleo, que se está cebando con nosotras. Claro ejemplo de ello es la brecha salarial del 25,4% en la Comunidad de Madrid, con las graves consecuencias que se plasman también en las pensiones, que de media son un 35% inferiores a las de los hombres. También son las mujeres las que ejercen el 95,2% del empleo a tiempo parcial involuntariamente.

• Que las mujeres mayores de 45 años desempleadas es de 127.123, casi igual al total de mujeres y hombre en desempleo en el tramo 30-44 años, que es de 127.715.

• Que el negacionismo de la violencia machista que la ultraderecha pretende instalar en nuestro país, y la imposición del transgenerismo que pretende el borrado de las mujeres, son también formas de violencia contra las mujeres ejercida por hombres. Nos parece extremadamente preocupante la abierta defensa de los dos partidos del Gobierno de un Proyecto de Ley “Trans” que no es otra cosa que una ley para permitir, de manera general, la autodeterminación del sexo registral y que abre la puerta a la vulneración de derechos de las mujeres y la infancia contraviniendo tratados internacionales ratificados por España, como la Convención de la CEDAW y el Convenio de Estambul, cuando indican que el género no es identidad, sino “el contexto social opresivo sobre el que se construye la jerarquía sexual” que combate el feminismo. El Gobierno de la Nación debe entender que promulgar leyes de autodeterminación del sexo registral pone en peligro los derechos de las mujeres, de la infancia y de las personas homosexuales.

Que ser mujer no es un sentimiento, y así se evidencia en la persistencia de la violencia machista que busca perpetuar la desigualdad entre ambos sexos. La sexta macroencuesta de violencias contra la mujer en España del 2019 muestra las alarmantes cifras de violencias contra la mujer en nuestro país. Una de cada dos mujeres (57,3%) residente en España de 16 o más años ha sufrido algún tipo de violencia machista a lo largo de su vida, una de cada cinco en los últimos doce meses. Paralelamente, y más alarmante aún si cabe, los datos del Barómetro Juventud y Género 2021, realizado por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, de la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD), desvelan que uno de cada cinco jóvenes varones cree que la violencia machista no existe y que es solo un «invento ideológico».

Por último, denunciamos los intentos del Gobierno de confundir respecto de sus intenciones en relación con el tratamiento que el Estado ha de dar a la prostitución y hacemos público nuestro rechazo al nombramiento como experta española para el GREVIO de Patricia Faraldo Cabana, una activista por la regulación de la prostitución, lo que supone posicionar a España del lado de quienes en el ámbito europeo defienden los intereses de proxenetas y puteros.

Estas y muchas otras denuncias demuestran que el machismo es una pandemia persistente para la que no hay más vacuna que la lucha feminista, y por ello,

EXIGIMOS:

Legislar en cumplimiento del Convenio de Estambul, para que las futuras leyes incluyan en su protección a numerosas mujeres maltratadas e incluso asesinadas por hombres (solamente por el hecho de ser mujeres) que no han sido sus parejas o exparejas; así como la ampliación de los tipos de violencia más allá de la física y de la psicológica, incorporando las violencias que acoge el Convenio de Estambul: sexual, el acoso, violencia económica, matrimonios forzados, mutilación genital femenina, imposición del velo patriarcal y esterilización forzosa, además de la violencia vicaria(que a pesar de estar recogida en la ley las comunidades y la Administración General del Estado no han dado curso procedimental, lo que la convierte en inoperante) y la violencia institucional. En este sentido, recordemos que el Estado es responsable de la seguridad de sus ciudadanos y ciudadanas. Cuando se incumple esta obligación, por acción o por omisión se incurre en violencia institucional y difícilmente se puede pedir responsabilidades al Estado si esta violencia no es reconocida.

Y en este mismo sentido (el desarrollo del Convenio de Estambul y el cumplimiento de las recomendaciones de la CEDAW), hacemos hincapié en que la custodia compartida impuesta o el falso síndrome de alienación parental son estrategias de coacción y castigo a las mujeres. Por ello, exigimos la eliminación de la figura del coordinador parental (en sustitución del síndrome de alienación parental), ya que constituye una nueva forma de coacción a las madres.

Medidas para la independencia económica de las mujeres maltratadas, así como un acuerdo entre la administración pública, los agentes sociales y las empresas para garantizar su seguridad sin que sufran menoscabo en sus derechos laborales, estableciendo la obligatoriedad para todas las empresas de un plan de prevención y ayuda a las mujeres que sufren violencias machistas.

La ratificación del Convenio 189 de la OIT (de empleadas domésticas) y el avance decidido en el cumplimento del 190 de la OIT, recordando en este sentido que el acoso sexual y el acoso por razón de sexo son una de las formas más comunes de violencia contra las mujeres en el trabajo, con importantes efectos a nivel laboral económico, psíquico, emocional, físico y social.

Una reforma del sistema judicial que revictimiza a las mujeres. Es necesario crear nuevos juzgados especializados en violencia machista en todas sus instancias, con formación obligatoria para todo el personal que actúe en ellos.

Una Ley abolicionista del sistema prostitucional, donde la prostitución sea reconocida como terrorismo machista, que persiga al proxeneta y sancione al putero. El falso discurso de la libre elección blanquea la criminalidad de la explotación sexual de niñas y mujeres.

De manera urgente políticas públicas de calado contra la pandemia de la violencia sexual. Políticas que abarquen desde la sensibilización social a la coeducación, la prevención, la formación, la protección, la atención integral y la reparación a las víctimas. En este país, mientras la criminalidad general baja, la violencia sexual sube de forma alarmante, y las mujeres nos encontramos entre la inacción de quienes nos gobiernan y el negacionismo de la ultraderecha, que desvía los focos de la verdad.

El fin de los entornos de impunidad total en los que la violencia sexual está institucionalizada, como es el caso de la pornografía. El porno enseña a violar, y el Estado debe legislar para su erradicación.

La ilegalización y prohibición universal de los “vientres de alquiler”. La tipificación expresa del delito de los vientres de alquiler en los ordenamientos y la consideración de negocio ilícito su promoción. Exigimos derogar la Instrucción de 2010, sobre el régimen registral de la filiación, que ampara la importación de bebés a la carta. Las Administraciones deben promover la inspección, sanción y cierre de las agencias destinadas a esta actividad ilegal en nuestro país.

La reforma de la Ley Orgánica 2/2010, de 3 de marzo, de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo para que garantice el derecho a la interrupción voluntaria del embarazo a las jóvenes de 16 y 17 años si permiso parental, revirtiendo así la reforma del PP; que regule la objeción de conciencia frente al borto. Todo ello con la garantía efectiva de las prestaciones en la sanidad pública en todo el territorio español. También exigimos la gratuidad de todos los métodos anticonceptivos, y el acceso gratuito de mujeres solas y lesbianas con pareja a Tratamientos de Reproducción Asistida.

Una Ley que dé repuesta a todas las necesidades de las familias monomarentales (80% de las familias monoparentales) y lesbomarentales en el reconocimiento de ambas madres, así como a la equiparación en derechos de las familias de hecho, en particular la pensión de “viudedad” de las parejas no casadas, entre otras, como la igualdad en la corresponsabilidad.

Medidas urgentes para la erradicación de la pobreza de las mujeres, ocasionada por una falta absoluta de políticas de empleo digno basadas en la igualdad efectiva.

La retirada en el Proyecto de ley para la igualdad real y efectiva de las personas trans y para la garantía de los derechos de las personas LGTBI, de todos los artículos referidos a la “identidad de género” y la autodeterminación del sexo registral, además del apartado de sanciones que violan el derecho a la libertad de expresión, así como una regulación clara y contundente sobre la prohibición de la hormonación infantil. En este sentido, rechazamos que se pulverice el significado de la palabra “mujeres” y se empleen denominaciones como «cuerpos menstruantes” o “personas gestantes». Denunciamos que es violencia contra las mujeres ocultar estadísticamente la realidad diferenciada que vivimos mujeres y hombres. Es violencia contra las mujeres eliminar el criterio “sexo” a la hora de diferenciar espacios seguros para mujeres: baños, vestuarios, módulos de prisiones….Es violencia contra las mujeres eliminar el principio de juego limpio en las categorías deportivas femeninas y sobre todo es violencia institucional contra las mujeres que las niñas que reniegan del modelo de mujer propuesto en la sociedad actual sean dirigidas a hormonaciones y cirugías en un nuevo modelo de terapia correctiva.

El impulso del Consejo de Participación de las Mujeres para abordar medidas y seguimiento sobre violencia de género y promoción de la igualdad, entre otras.

En el ámbito regional, también exigimos:

Crear una Ley de Igualdad y el Instituto de la Mujer de la Comunidad de Madrid, recordando que somos la única comunidad, junto con La Rioja, Ceuta y Melilla, que carece de esta ley.

Responsabilidades sobre la pésima gestión de fondos no gastados del Pacto de Estado contra la Violencia de Género. La Comunidad de Madrid arrastra la mala gestión de estos fondos, con absoluta opacidad en los ejercicios de 2018, 2019 y 2020. Lo que se traduce en una deficiente atención a las mujeres víctimas de la violencia machista, la prostitución y otras violencias.

En cumplimiento del Convenio de Estambul, exigimos que se legisle a nivel autonómico para se contemplen todas las formas de violencia contra las mujeres, en particular la prostitución, la pornografía, la violencia vicaria y la institucional. Y medidas contra la violencia hacia las mujeres por motivos religiosos o tradicionales, como la mutilación genital femenina, el matrimonio infantil o la imposición del velo patriarcal a mujeres y niñas.

Un Pacto Regional contra la Violencia Machista.

Evaluación final de la Estrategia Madrileña contra la Violencia de Género 2016-2021 y la Estrategia Madrileña para la Igualdad de oportunidades entre Mujeres y Hombres 2018-2021, y puesta en marcha de un nuevo único Plan (en la máxima de que la violencia machista es la expresión más evidente de la desigualdad entre hombres y mujeres), elaborado con la participación de las organizaciones feministas de mujeres que incluya propuestas concretas del movimiento en estas materias.

Establecer el Consejo Asesor del Observatorio Regional de la Violencia de Género.

Reforma del Decreto del Consejo de la Mujer de la Comunidad de Madrid, para brindar la posibilidad de integración de aquellas organizaciones feministas que así lo soliciten, y acometer medidas y seguimiento en materia de violencia de género y promoción de la igualdad, entre otras.

Implementación de políticas de empleo digno para las mujeres, en cumplimiento de las leyes de igualdad. Y el cumplimiento eficaz de las políticas de inserción laboral y ayudas para las mujeres víctimas de violencia machista: el total de contratos bonificados por violencia de género en 2020 en Madrid ha sido de 53, lo que constata un año más la escasa repercusión de los acuerdos de colaboración suscritos por el Gobierno regional con las empresas para la inserción laboral de víctimas de violencia de género. En lo que respecta a los contratos de sustitución, solo se hicieron 30 en nuestra Comunidad en 2020, lo que pone de manifiesto que se trata de una medida que tampoco está funcionando. En cuanto a las ayudas recibidas por el Artículo 27 de la Ley 2004 de Violencia de Género, en Madrid tan solo se dieron 14 ayudas en 2020.

Dotación económica, instrumentos y medidas logísticas para la participación real y efectiva de las organizaciones de mujeres y el movimiento feminista, tanto en los días conmemorativos, como para la elaboración de proyectos y programas en la materia, y la participación en la elaboración y seguimiento de las normas y planes.

#HARTAS
DE VIOLENCIAS MACHISTAS CONTRA LAS MUJERES
¡SOLUCIONES YA!

Los grandes encuentros deportivos como factor desencadenante de la violencia machista

Ciertos contextos exacerban las masculinidades tóxicas, y son particularmente favorables a que los hombres paguen su frustración con sus parejas, agrediéndolas físicamente . Los encuentros deportivos son uno de esos contextos.

La relación entre una derrota deportiva y un aumento drástico de la violencia contra las mujeres se viene observando desde hace varios años, sobre todo en acontecimientos destacados como la Copa Mundial de Fútbol.

Desde 2014, Inglaterra ha decidido llamar la atención sobre este fenómeno con una campaña de sensibilización a gran escala. Así, en 2014, la asociación británica «Tender- Acting to End Abuse » compartió en Youtube este impactante vídeo en el que se ve a una mujer esperando con miedo el resultado del partido de Inglaterra en la Copa Mundial, seguido del mensaje: «Nadie deseaba más la victoria de Inglaterra que las mujeres ».

La campaña de sensibilización se basa en los resultados de un estudio llevado a cabo y publicado por la Universidad de Lancaster en 2014 , según el cual la media de incidentes de violencia doméstica en los días en los que Inglaterra jugaba era de 79,3 frente a los 58,2,  en aquellos días en los que el equipo no jugaba.

El estudio demuestra que durante los grandes torneos se combinan varios factores de violencia: se celebran en verano asociándose a temperaturas más cálidas, a un mayor consumo de alcohol y a una mayor proximidad entre los individuos.

De este modo, «el prestigioso torneo de la Copa Mundial concentra los factores de riesgo en un periodo corto y volátil, intensificando así los conceptos de masculinidad, rivalidad y agresión ».

En la misma línea, las alarmantes cifras de la Eurocopa 2021, confirman esta hipótesis: La violencia doméstica se incrementa en un 26% cuando el equipo nacional gana y en un significativo 38% cuando pierde, según el Centro Nacional para la Violencia Doméstica del Reino Unido.

No se trata de un hecho aislado

Este notable incremento de la violencia machista no es un hecho aislado de Reino Unido, también se observa en otros países: un estudio titulado «¿Son compatibles el fútbol y el respeto de las mujeres? »,  demuestra que la misma tendencia se constata en Bélgica, con múltiples agresiones machistas producidas durante la Copa del 2018, y en Sudáfrica, con un aumento del 30% de la violencia de género en la Copa Mundial de 2010.

Tal y como explica la periodista francesa Emilie Tön , «los grandes acontecimientos deportivos no provocan la violencia doméstica, ya que los agresores son los únicos responsables de sus actos, (…) pero los niveles de consumo de alcohol asociados a la naturaleza altamente emocional de estos acontecimientos parecen aumentar la frecuencia de los incidentes ».

Por otro lado, el estudio «Son compatibles el fútbol y el respeto de las mujeres» insiste en que el fútbol no es el único deporte implicado: según el Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos, la violencia machista también aumenta durante los partidos de fútbol americano, especialmente durante la famosa SuperBowl. En este sentido, todo apunta a que se repite el mismo fenómeno en todas las manifestaciones deportivas en las que se desarrolla el culto a la virilidad.

Con todo ello, y a la luz e los datos arrojados por los estudios previamente mencionados, se puede confirmar la relación existente entre los grandes eventos deportivos y la violencia machista.

Si bien los Juegos Olímpicos de este año parecen haber puesto a las mujeres en el punto de mira y han contribuido a combatir los estereotipos, también deberían servir para recordar que el deporte nunca es una excusa para la violencia machista.

 

Marie Vilar, Voluntaria de la CIMTM