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Expresamos nuestro más absoluto rechazo ante los asesinatos de menores inocentes a manos de sus padres

Cada crimen machista nos obliga a replantearnos como sociedad qué está fallando para no ser capaces de evitar el sufrimiento que deja a su paso la violencia de género. No podemos permanecer impasibles ante los fallos del sistema, ante la desconfianza de las víctimas en la administración de justicia, ante quienes niegan la violencia de género y quienes deciden no actuar.

Las consecuencias del machismo siguen siendo desastrosas e inaceptables. Menores inocentes con vidas arrebatadas y mujeres y familiares cuya vida no volverá a ser igual.

Ante estos hechos, desde la Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres recordamos que los derechos y la protección de los hijos e hijas siempre están por encima de los supuestos derechos del padre. Nuestra experiencia en los años de atención a mujeres y menores víctimas de malos tratos, nos demuestra que un maltratador jamás será un buen padre.

Ponemos a disposición de las mujeres y menores que estén pasando por una situación de malos tratos por parte de su pareja o expareja nuestros recursos asistenciales y todo nuestro apoyo, comprensión y acompañamiento. El teléfono 900 100 009 siempre será una puerta abierta para ellos y ellas.

Exigimos justicia para todas las víctimas. Tenemos leyes a nuestra disposición que no se están aplicando diligentemente, sigue faltando formación por parte de algunos operadores jurídicos y se debe mejorar la valoración del riesgo en todos los ámbitos y especialmente si hay menores afectados. Todo esfuerzo es poco para evitar que la violencia vicaria siga cobrando vidas inocentes.

Es responsabilidad de toda la sociedad trabajar incansablemente para erradicar el machismo y promover una cultura de respeto e igualdad, donde los niños y niñas puedan crecer sin miedo y libres de violencia.

Nos comprometemos a seguir luchando por un mundo donde la violencia de género y la violencia vicaria sean cosas del pasado. Seguiremos apostando por la educación en igualdad como la herramienta más eficaz para evitar la perpetuación del machismo.

Desde la Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres nos solidarizamos con la familia y seres queridos de cada menor y mujer asesinada y condenamos enérgicamente cada crimen machista acontecido

Las víctimas de violencia machista aumentaron un 10,30% en 2023

El número de mujeres víctimas de violencia machista en 2023 ascendió a 194.658, lo que supone un 10,30% más con respecto a 2022, mientras que las denuncias también se incrementaron un 9,46%, al sumar 199.282. Son los datos anuales que ha hecho públicos este miércoles el Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género del Consejo General del Poder Judicial y que muestran que las denuncias y mujeres víctimas de la violencia de género volvieron a aumentar, como viene ocurriendo de forma continuada desde 2013, salvo en 2020 que estuvo condicionado por la crisis sanitaria de la COVID-19.

A lo largo del pasado año, se registraron 546 denuncias diarias y hubo 533 mujeres víctimas de estos delitos, por encima de la media registrada en el ejercicio anterior (499 y 483, respectivamente). Se dictaron 35.551 órdenes de protección, un 8,24% más que en 2022, y 60.172 sentencias, un 5,4% más, de las cuales el 80,64% fueron condenatorias, un nuevo máximo anual en la serie histórica.

Un año más, siete de cada diez denuncias (70,93%) fueron presentadas por las propias víctimas, bien en el juzgado o en comisaría, mientras que las denuncias presentadas por el entorno de la víctima se queda en un 1,82%.

La tasa de víctimas de violencia de género por cada 10.000 mujeres fue de 79,4 en toda España, seis puntos y medio más alta que en 2022, de las que dos de cada tres mujeres (65,22%) eran españolas.

La violencia de género por Comunidades

Por encima de la media nacional se situaron Baleares, con una ratio de 124,8; Murcia, con 114,5; Comunidad Valenciana, con 106,5; Canarias, con 102,1; Andalucía y Navarra, con 88,8; y Madrid, con 80,9. Las tasas más bajas se contabilizaron en Castilla y León, con 52,5; Galicia, con 53,1; País Vasco, con 56,8; La Rioja, con 58,9; Cataluña, con 61,5; Castilla-La Mancha, con 62; Asturias, con 65,3; Aragón, con 72,8; Cantabria, con 76,7, y Extremadura, con 77.

Por contra, 19.500 víctimas renunciaron a prestar declaración contra sus agresores, esto es un 15,38% más respecto a 2022.

Desde la Comision para la Investigación de Malos tratos a mujeres contamos con recursos asistenciales a disposición de las mujeres en situación de violencia de genero. A través del 900 100 009 puedes contactar gratuitamente con nuestro equipo de profesionales expertas en violencia de género. Ellas te escucharán, comprenderán y ayudarán en todo lo que necesites.

No dudes en contar con nosotras. Toda la información sobre los recursos en este enlace 

Denuncian menos, son más vulnerables y sufren todas las formas de maltrato: así es la violencia de género en las mujeres mayores

Con el objetivo de visibilizar la doble discriminación que sufren las mujeres mayores víctimas de violencia de género y aportar herramientas para su abordaje interdisciplinar desde servicios especializados o no en violencia de género, desde la Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres (CIMTM) organizamos el pasado 13 de marzo, la jornada «Violencia de género en mujeres mayores: las grandes olvidadas».

El acto fue presentado y moderado por María José Carretero González (Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres) y contó con la intervención de las siguientes expertas en la materia: Natividad Hernández Claverie Gala (Psicóloga Clínica Experta en Violencia de Género), Vanessa Céspedes Larreinegabe (Cruz Roja. Referente del Servicio ATENPRO, Programa de Mujeres en Dificultad Social), Begoña Dorado del Águila (Cruz Roja. Referente del proyecto Buen Trato, Programa de Personas Mayores) y Susana Martínez Novo (Abogada especializada en derecho en familia y violencia de genero. Presidenta de la Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres).

Las mujeres mayores son las más vulnerables, las que menos denuncian y las que viven los casos más urgentes. Por eso la forma de trabajar debe ser diferente con las mujeres jóvenes y con las mujeres mayores. Natividad Hernández comenzó su intervención hablando sobre los obstáculos en el abordaje de la violencia de género en mujeres mayores, siendo la dependencia económica uno de los más significativos.

La falta de recursos económicos dificulta la posibilidad de considerar el divorcio como una opción viable, aseguró Natividad. A ello se unen, la falta de formación y las creencias arraigadas en una sociedad machista, ya que incrementa la vulnerabilidad y la probabilidad de denunciar el maltrato.

A su vez, la invisibilización de la violencia y la normalización de esta dentro del matrimonio también son obstáculos importantes, «La violencia sexual era absolutamente admitida dentro del matrimonio» afirmó Natividad.

A menudo, estas mujeres no se reconocen a sí mismas como víctimas debido a la interiorización de los roles de género y la violencia.

Muchas veces les preguntamos qué harían si viesen que sus hijas pasan por la misma situación de violencia, y entonces rápidamente contestan que lo denuncien y lo cuenten. Es difícil romperles los esquemas que tienen interiorizados, además, esto no debe ser función de una psicoterapeuta, sino de toda la sociedad.» afirmó la psicóloga, en base a sus años de experiencia.

Por su parte, Vanessa Céspedes y Begoña Dorado hablaron de los resultados obtenidos en el estudio realizado por Cruz Roja, “Violencia de género en mujeres mayores” y de los recursos del servicio ATENPRO y el proyecto Buen trato a las personas mayores.

Una generación silenciada

“Muchas de estas mujeres están socializadas en una cultura patriarcal donde el valor principal es el matrimonio y ser madre. Es una generación silenciada. Ellas perciben la violencia de género como un fracaso personal y vital, en ningún momento hay una toma de conciencia de la violencia estructural que supone la violencia de género.” expresó Vanessa, antes de poner sobre la mesa algunos de los resultados del estudio mencionado, como que el 98% de las mujeres tienen nacionalidad española, el 55% ha sufrido violencia durante más de 30 años, o que, el 70% de las mujeres señala que sus hijos e hijas han presenciado alguna de las agresiones sufridas.

En cuanto a los obstáculos para salir de la relación, Vanessa destacó los siguientes hallazgos extraídos del estudio promovido y coordinado por la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género: el 35% manifestó el miedo a que las mataran, 32% evitar el sufrimiento de sus hijos e hijas, 32% no tenían dónde ir si se marchaban de casa, 13% no se admitían denuncias por este motivo y 7% su familia no las habría apoyado.

Por su parte, Begoña se centró en el Servicio telefónico de Atención y Protección para víctimas de violencia contra las mujeres (ATENPRO), un recurso de la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género del Ministerio de Igualdad, el cual tiene encomendada la gestión a la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP). La actual adjudicataria del Servicio es Cruz Roja. También habló del proyecto Buen trato a las personas mayores, cuyo objetivo es Contribuir en la mejora de la calidad de vida de las personas mayores en su proceso de envejecimiento, reduciendo las desigualdades de género identificadas.

Para finalizar el encuentro, Susana Martínez Novo, desarrolló su intervención señalando la falta de datos específicos en la legislación respecto a las mujeres mayores. Si bien es cierto que las estadísticas del Consejo General del Poder Judicial proporcionan información sobre procedimientos y órdenes de protección, no desglosan los datos por edad. Sin embargo, las estadísticas del Ministerio de Igualdad sí lo hacen, revelando que, en 2023, ocho mujeres mayores de 65 años fueron asesinadas a causa de la violencia de género. Por tanto, la falta de desagregación de datos dificulta la comprensión y atención específica hacia estas mujeres.

Por otro lado, y en relación a la valoración del riesgo, desde la CIMTM, se ha insistido en la importancia de una evaluación multidisciplinar del riesgo en los juzgados por parte de las unidades de valoración forense, que vaya más allá de la mera valoración numérica.

La violencia económica persiste tras la ruptura

En referencia a los procesos civiles de separación y divorcio, Susana señaló que, en función de los datos disponibles, a partir de los 50 años las mujeres encuentran muy difícil tomar la decisión de divorciarse, lo que indica una renuncia a replantearse la ruptura de la pareja en edades más avanzadas.

Además, Susana profundizó en uno de los principales obstáculos para estas mujeres a la hora de denunciar: la dependencia económica. La gran mayoría de las mujeres víctimas de violencia de género han sido relegadas al hogar mientras sus maridos asumían el papel de proveedores. La violencia económica, mediante el control de los recursos, dificulta la presentación de denuncias e incluso persiste después de la ruptura “A través del impago de las pensiones alimenticias de los hijos, de las pensiones compensatorias y de las cargas hipotecarias”.

Sin embargo, la edad avanzada puede motivar a algunas mujeres a denunciar, especialmente cuando ya no tienen nada que perder y la violencia se intensifica con la jubilación del agresor. Una vez que deciden denunciar, su percepción del riesgo de sufrir nuevas agresiones es significativa. Sin embargo, la duración de los procesos judiciales y la burocracia implicada pueden llevarlas a retractarse, sometiéndolas a una revictimización insoportable.

En este sentido, Susana puso en valor, el trabajo que se realiza con las mujeres desde la CIMTM, a través del Programa Fortaleza, a través del cual, la trabajadora social recopila toda esa información con las mujeres para aliviar la burocracia y que no se convierta en un freno a la hora de continuar con la denuncia.

En cuanto a las herramientas y novedades legislativas, la presidenta de la CIMTM, mencionó la reforma de la LOVG producida por la nueva Ley Orgánica 10/2022, de 6 de septiembre, de garantía integral de la libertad sexual, ya que permite indemnizar no solo el daño moral, sino también el daño social. Esto es especialmente relevante para mujeres que se vieron aisladas socialmente debido a su situación de violencia.

Para Susana, desde el ámbito judicial es crucial asegurar la información y el acompañamiento psicosocial para estas mujeres, así como reducir los tiempos de espera para las resoluciones judiciales. También recomendó solicitar la reparación del daño social en los procesos judiciales, reconociendo así el sufrimiento que las mujeres de esta generación enfrentan.

En definitiva, para avanzar en la lucha contra la violencia de género en mujeres mayores se deben incrementar los recursos materiales, facilitando su acceso a vivienda y ayudas económicas, así como proporcionándoles acompañamiento para acceder a recursos y realizar trámites burocráticos.

Desde la Comisión para la investigación de Malos Tratos a Mujeres consideramos esencial escuchar y no juzgar a las mujeres de esta generación, reconociendo su presencia y su importancia en nuestras vidas, pues son las que más violencia han sufrido, y es hora de asegurar que reciban la atención y el apoyo que merecen.

Como entidad especializada en la atención integral a mujeres en situación de violencia de género, a través del Programa Fortaleza y el teléfono de atención gratuito 900 100 009, consideramos fundamental la coordinación entre los diferentes servicios y administraciones implicadas en garantizar los derechos de las mujeres víctimas de la violencia de género, para asegurar su acceso a los servicios y el apoyo que necesitan para vivir vidas seguras y libres de violencia.

Pueden visualizar la jornada en este enlace

La CIMTM organiza la jornada «Violencia de género en mujeres mayores: las grandes olvidadas»

La violencia de género es un problema social y estructural que afecta a mujeres de todas las edades en todo el mundo. Sin embargo, a menudo se pasa por alto la violencia que enfrentan las mujeres mayores, a pesar de que constituyen un grupo especialmente vulnerable debido a que se encuentran en una situación de mayor riesgo y presentan mayores dificultades para poner fin a las relaciones de violencia. Esta vulnerabilidad se acentúa cuando se unen a la edad, el deterioro físico – mental y factores económicos o geográficos. Además, cabe señalar la soledad y falta de apoyo que sufren muchas de estas mujeres durante la vejez, aumentando la dificultad en la detección, visibilización de las situaciones de maltrato y la presentación de denuncias.

Las mujeres mayores experimentan la discriminación de género en mayor medida que las mujeres jóvenes, así como la discriminación por edad en mayor medida que los hombres mayores. Esta doble discriminación está en la base de la invisibilidad de la violencia de género contra las mujeres mayores, tal y como señala el Estudio sobre las mujeres mayores de 65 años víctimas de violencia de género, realizado por Cruz Roja Española con apoyo de la Universidad Carlos III de Madrid.

En 2023, ocho de las 58 mujeres que fueron asesinadas a causa de la violencia de género, tenían más de 60 años, según las estadísticas de la Delegación del Gobierno contra la Violencia de género. Teniendo en cuenta que el asesinato es la punta del iceberg de una violencia soterrada y prolongada en el tiempo, para combatir la violencia de género hacia las mujeres mayores es imprescindible adoptar un enfoque holístico que reconozca y aborde los desafíos únicos que enfrentan.

En este sentido, con el objetivo de visibilizar la doble discriminación que sufren las mujeres mayores víctimas de violencia de género y aportar herramientas para su abordaje interdisciplinar desde servicios especializados o no en violencia de género, desde la Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres (CIMTM) hemos organizado la jornada «Violencia de género en mujeres mayores: las grandes olvidadas».

El acto tendrá lugar el próximo 13 de marzo, a las 18:30, en la sala 101 del Instituto Internacional (C. Miguel Ángel, 8, Madrid) y contará con la participación de las siguientes expertas en la materia:

– Natividad Hernández Claverie Gala. Psicóloga Clínica Experta en Violencia de Género

– Begoña Dorado del Águila. Cruz Roja. Referente del proyecto Buen Trato, Programa de Personas Mayores.

-Vanessa Céspedes Larreinegabe. Cruz Roja. Referente del Servicio ATENPRO, Programa de Mujeres en Dificultad Social.

-Susana Martínez Novo. Abogada especializada en derecho en familia y violencia de genero. Presidenta de la Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres.

Desde la CIMTM, como entidad especializada en la atención integral a mujeres en situación de violencia de género, a través del Programa Fortaleza y el teléfono de atención gratuito 900 100 009, consideramos fundamental la coordinación entre los diferentes servicios y administraciones implicadas en garantizar los derechos de las mujeres víctimas de la violencia de género, para asegurar su acceso a los servicios y el apoyo que necesitan para vivir vidas seguras y libres de violencia.

La jornada se dirige tanto a profesionales de servicios sociales y salud, como a público general, y habrá un turno de preguntas para resolver cualquier cuestión de interés. 

Para asistir será necesario reservar plaza escribiendo un correo a comision@malostratos.org o rellenando este formulario 

Guía de derechos para mujeres víctimas de violencia de género

A efectos de la Ley Orgánica 1/2004, es víctima de violencia de género la mujer que es objeto de cualquier acto de violencia física y psicológica, incluidas las agresiones a la libertad sexual, las amenazas, las coacciones o la privación arbitraria de libertad, ejercido sobre ella por parte de quien sea o haya sido su cónyuge o de quien esté o hayan estado ligado a ella por relaciones similares de afectividad, aun sin convivencia.

Esta forma de violencia contra las mujeres es una violación de los derechos humanos y expresión de la discriminación, la situación de desigualdad y las relaciones de poder de los hombres sobre las mujeres.

Además, sus hijos e hijas menores de edad y los/as menores de edad sujetos a su tutela, o guarda y custodia son víctimas de esta violencia y la Ley Orgánica 1/2004 les reconoce toda una serie de derechos contemplados en los artículos 5, 7, 14, 19.5, 61.2, 63, 65, 66 y en la Disposición Adicional 17ª.

La violencia de género también comprende (según la modificación realizada por la Ley Orgánica 8/2021, de 4 de junio, de protección integral a la infancia y la adolescencia frente a la violencia) la violencia que, con el objetivo de causar daño o perjuicio a las mujeres, se ejerce sobre sus familiares o personas cercanas menores de edad por parte de una persona que es o haya sido su cónyuge o que haya estado ligada a ella con una relación similar de afectividad, incluso sin convivencia.

¿Conoces todos los derechos y recursos dirigidos a mujeres víctimas de violencia de género?

Compartimos la Guía de derechos para las mujeres víctimas de violencia de género, elaborada por la Delegación del Gobierno contra la violencia de género, donde informa de todos los derechos específicos de las mujeres y menores víctimas de violencia de género, y proporciona información de interés relacionada con el procedimiento para acreditar una situación de violencia de género, ayudas económicas específicas, derecho a información y asistencia social integral gratuita, ect.

Recordamos que, desde la Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres, ofrecemos a través del Programa Fortaleza, recursos gratuitos a mujeres que estén pasando por una situación de violencia de género. La puerta de entrada a estos recursos es nuestro teléfono de atención gratuito: 900 100 009, disponible de lunes a viernes, en horario de 11:00 a 21:00.

 

Programa Fortaleza para erradicar la violencia de género

La CIMTM interviene en OndaMadrid Radio para abordar la violencia contra las mujeres

Teresa Pulido, Trabajadora Social de la Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres en su Programa Fortaleza de atención directa a víctimas de violencia de género, ha intervenido en el programa de radio Buenos días Madrid, en relación a la concentración de crímenes machistas cometidos este último verano. En este sentido, el Ministerio de Igualdad, ha convocado un Comité de Crisis el próximo 4 de septiembre.  Este comité se activa cuando cinco mujeres son asesinadas a causa de la violencia en un mismo mes, como ha ocurrido en agosto, cuando se han registrado siete asesinatos por violencia de género.

En relación a las medidas que se pueden tomar para frenar esta lacra, Teresa Pulido ha comentado en directo que la violencia de género «es un problema social, no existe concienciación y pese a que hay medios, estos siguen sin ser suficientes.»

Desde nuestro Programa Fortaleza ponemos a disposición el teléfono gratuito 900 100 009, de alcance nacional.  «A través de esta atención telefónica ayudamos a identificar si la mujer sufre un caso de malos tratos, esto suele ocurrir en la mayoría de los casos y fundamentalmente son mujeres que sufren maltrato psicológico», explica Pulido.

El objetivo de nuestro Programa es fortalecer a la mujer para que tome decisiones y sea capaz de abandonar esa relación de pareja. También se busca que la mujer sea capaz de contárselo a su entorno, ya que en la mayoría de los casos no es consciente. En este sentido, se debe tener en cuenta el sentimiento de culpa y vergüenza que llevan las mujeres consigo, y que dificulta la verbalización de la situación.

Durante su intervención, Teresa Pulido ha dejado claro que no hay un perfil determinado de víctima, ya que la violencia de género está presente en todas las culturas y en todas las edades. En este sentido, destaca que «en los últimos años recibimos desde la Comisión, muchas llamadas de padres y madres que piden orientación por casos de violencia en pareja en sus hijas.»

Para finalizar ha explicado que desde la CIMTM,  se ofrece recursos a los hijos e hijas de las mujeres que sufren violencia en pareja, contando con atención psicológica especializada, pues el trauma hay que trabajarlo cuanto antes para que el menor o la menor pueda desarrollarse sin secuelas derivadas de la violencia de género.

Puedes escuchar la intervención completa en este enlace, a partir del minuto 15:00.

Todos nuestros recursos disponibles en www.malostratos.org

Programa Fortaleza para erradicar la violencia de género

Nuestras propuestas educativas para la prevención de la violencia de género

En el mes de mayo conocimos una noticia en la que podía leerse lo siguiente: «Una menor de 15 años denuncia a un conocido por violarla en agosto del año pasado cerca del parque de Torre Ramona de Zaragoza (…) Fue gracias a una charla sobre la violencia de género durante un campamento de verano cuando la chica fue consciente de la situación y decidió denunciar«.

El relato de este hecho, lejos de sorprendernos, nos recordó con impotencia nuestro día a día impartiendo Talleres de Coeducación y Prevención de la violencia machista con adolescentes entre 14 y 17 años de edad. 

Han sido incontables las situaciones en las que, durante el transcurso de una charla, chicas que estaban manteniendo sus primeras relaciones afectivo-sexuales, se miraban emocionadas entre ellas al sentirse identificadas en la explicación del ciclo de la violencia de género. Y no es para menos, sabiendo que chicas cercanas a su edad están siendo asesinadas a causa de la violencia machista.

Sin ir más lejos, la semana pasada, la DGVG confirmaba el crimen machista de una joven de 19 años de edad, a manos de su expareja de 20 años, en Parla.

Por otro lado, los delitos relacionados con la violencia sexual aumentan de manera preocupante: en 2021 se registraron 2.143 denuncias por agresión sexual (seis violaciones al día), y esto supone un 34% más que en 2020. De estas agresiones sexuales, un alto porcentaje se cometen en grupo.

La falta de educación sexual, el acceso al porno y los discursos negacionistas están detrás del gravísimo aumento de la violencia machista

Desde la Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres defendemos firmemente la educación como la herramienta más eficaz para lograr prevenir y erradicar la violencia de género en las generaciones venideras. Sabemos de primera mano que los y las adolescentes demandan y valoran positivamente los talleres de Coeducación.

Sin embargo, en base a nuestra experiencia, dos horas de prevención en violencia de género no es suficiente para conseguir un cambio de paradigma. Urge que también  sea el personal docente de los centros educativos, así como el resto de profesionales de todos los ámbitos en contacto directo con adolescentes, quienes aseguren la continuidad de una educación con perspectiva de género y el fomento de la igualdad real y efectiva entre hombres y mujeres.

Por esta razón, estamos trabajando en el desarrollo de una plataforma online de formación a profesionales de todos los ámbitos para la prevención y sensibilización de la violencia de género. Este proyecto educativo forma parte de nuestro Programa Fortaleza para la erradicación de la violencia de género y será totalmente gratuito y accesible.

Las inscripciones podrán realizarse a partir de septiembre y quedarán abiertas de forma indefinida dado el carácter asincrónico de los cursos ofrecidos.

De igual manera, seguimos ofreciendo de manera desinteresada a los centros educativos, Talleres de Coeducación y Prevención de la violencia machista.

Para solicitar más información sobre estos talleres, puedes escribir al siguiente correo:  formación@malostratos.org

Pulsa sobre la imagen que aparece a continuación, para leer toda la información relativa a nuestras propuestas de formación

 

 

«Cuando el maltrato se cronifica ya forma parte de la normalidad» Mujeres mayores y Violencia de género II

La semana pasada os adelantamos en nuestro blog la primera parte del directo que organizamos a través de Clubhouse para abordar la Violencia de Género en mujeres mayores con Natividad Hernández-Claveríe Gala, experta en intervención en casos de violencia de género y Psicóloga del Programa Fortaleza de la CIMTM. 

A continuación, compartimos la segunda, (y última parte) de lo más destacado de esta conversación que podéis escuchar de nuevo en Clubhouse. 

Identificar la violencia desde el entorno

A menudo, el entorno social y familiar, e incluso los y las profesionales de la atención sanitaria y social relacionan lesiones y comportamientos que asociarían fácilmente a la violencia de género en mujeres más jóvenes, con el proceso de envejecimiento, cuando se trata de mujeres mayores.

En el caso de la violencia de género hacia mujeres mayores, se da la particularidad de que, por lo general, es perpetrada por la pareja con la que han convivido durante décadas, y, por tanto, experimentan una violencia que ha pasado a formar parte de sus vidas, lo que hace que muchas no la consideren como tal.

Esa falta de autorreconocimiento como víctimas dificulta que pidan ayuda o denuncien. Por ello es de vital importancia que desde el entorno más cercano se detecte la violencia cuanto antes y puedan ser derivadas a una atención especializada.

La primera parte de nuestra intervención consiste en aclarar su confusión y conseguir dos objetivos: identificar la violencia que sufren y desprenderse de roles de género impuestos desde la infancia, como que la mujer debe estar a disposición de los varones y complacer a los demás. “Cuando el maltrato se cronifica ya forma parte de la normalidad” resalta Nati.

¿Qué factores influyen en que las mujeres mayores aguanten en relaciones de maltrato?

Aunque debemos tener en cuenta muchos factores sociales, desde el punto de vista de Nati, la falta de independencia económica es uno de los mayores obstáculos a los que se enfrentan las mujeres que sufren violencia de género.

Para que una mujer pueda salir de la violencia debe tener recursos económicos y un medio para ganarse la vida, sin esta independencia ni siquiera se pueden plantear salir de esa relación.

Debemos tener en cuenta que antes no existía una ley contra la violencia de género, la mujer carecía completamente de derechos y cuando asistían a la Policía para pedir ayuda, el mensaje que se les transmitía era “aguanta y pórtate bien”. De ahí la importancia en que haya una ley que ampare a las mujeres.

¿Cómo trabajamos desde el Programa Fortaleza?

Si en la intervención con mujeres jóvenes los esfuerzos se centran especialmente en romper la dependencia emocional con el maltratador, en la intervención con mujeres mayores la terapia se dirige a potenciar la autoestima y recuperar su identidad.

En cuanto a las necesidades específicas de las mujeres mayores víctimas de violencia de género “Es fundamental que haya una mayor sensibilización social las mujeres que pertenecen a esta generación han estado sometidas a un cotidiano maltrato psicológico y violencia sexual.

La cantidad de situaciones de violencia psicológica que concurren en el entorno privado son muy difíciles de demostrar, y en muchas ocasiones son las propias mujeres las que las ocultan porque están educadas en el “no grites que te van a escuchar los vecinos” o “aguanta por tus hijos”.

Entre los cambios que tendrían que producirse para que estás mujeres dejen de ser las grandes olvidadas, nuestra experta destaca que deben perder la vergüenza y la pena hacia el maltratador, puesto que lo justifican con frases como “me quiere a su manera” o “en el fondo me quiere”

Por otro lado, también se debe asegurar su confianza en las instituciones a la hora de denunciar la situación de violencia. “Lejos de exagerar sus vivencias, muchas mujeres incluso las minimizan por vergüenza y ocultan la mayoría de sus experiencias” denuncia Nati, en base a su intervención psicológica con mujeres dentro del Programa Fortaleza de la Comisión.

La discriminación histórica de las mujeres

Este mes se ha conmemorado el 8M, Día Internacional de la Mujer y aunque hay mucho que celebrar por todos los avances sociales y jurídicos alcanzados gracias al movimiento asociativo feminista, todavía quedan muchos asuntos pendientes de la agenda feminista como la abolición de la prostitución o la total erradicación de la violencia de género.

Durante el encuentro hicimos un ejercicio de memoria histórica para recordar las discriminaciones que han sufrido las mujeres:

  • A partir de 1939 se prohibió el matrimonio civil y el divorcio
  • La mujer casada tenía una situación legal similar a los menores de edad
  • En 1942 se impuso que la mujer dejase de trabajar al casarse si el marido tenía unos ingresos mínimos, y si se reincorporaba debía estar autorizada por el marido.
  • No podían ejercer ciertas profesiones, como las militares, notariales, de diplomacia
  • Se prohibió la educación mixta. Y aunque las mujeres podrían acceder a estudios medios y superiores, no era habitual ni estaba bien visto.
  • El feminismo se convirtió en algo antifemenino, antinatural y anticristiano.
  • Hasta 1978 si la mujer cometía adulterio se consideraba delito con pena de cárcel y multa. Pero si era el marido solo se consideraba delito si había escándalo público y mantenían una relación marital sin estar casados ( amancebamiento).
  • Hasta 1981 las mujeres necesitaban el permiso de su marido para trabajar, sacarse el pasaporte, obtener el carné de conducir y abrir una cuenta corriente en el banco.
  •  El artículo 416 del Código Civil castigaba con cárcel o multa a quienes facilitaran cualquier medio para producir el aborto o evitar la concepción.
  • Los roles masculino y femenino tenían que estar totalmente diferenciados: Las características atribuidas a las mujeres eran el instinto, la humildad, el control de sus sentimientos, la sensibilidad y su capacidad de sacrificio
  •  Su ámbito natural debía ser el hogar. Su función en la sociedad era casarse, tener hijos y dedicarse a las tareas de la casa.
  • La suma todo ello hizo que se impusiese un modelo de mujer dependiente de un varón de su familia, ya fuera el padre, el marido o el hijo. Las mujeres que se opusieran a este modelo eran castigadas mediante violaciones, agresiones sexuales, encarcelamientos y torturas.

Hasta 1975 las mujeres vivieron y sufrieron las consecuencias de un sistema patriarcal y machista que las tenía totalmente oprimidas. En ese año, la ONU declaró el Año Internacional de la Mujer y hubo muchos congresos internacionales, campañas y acciones para concienciar sobre la situación de las mujeres.

La factura de un machismo estructural

Han pasado casi 50 años y aun así todavía quedan importantes secuelas. “Los cambios son lentos y no podemos olvidarnos de las mujeres que viven en zonas rurales y en situaciones más desfavorecidas, donde la violencia de género y el machismo están a la orden del día.”

Al preguntar a nuestra experta por la evolución social en la percepción de la violencia de género, su respuesta no termina de ser totalmente esperanzadora “Yo miro para atrás y veo grandes avances, quiero mirar hacia adelante y quiero ver que las mujeres no se queden atrás en la independencia económica. Darles a las mujeres posibilidades reales de ser libres. Veo mucho avance y también mucho por avanzar.”

En este sentido recordamos cómo el testimonio de Ana Orantes supuso un antes y un después en la tolerancia social ante la violencia de género, ya que muchas mujeres se sintieron identificadas y la violencia en el ámbito de la pareja paso a considerarse un problema social y estructural que las instituciones debían atajar.
Lamentablemente cada muerta y menor asesinados da un paso adelante para que la sociedad tome conciencia.”

Nuestra experta también hace un llamamiento a los hombres, pues “son definitivos en nuestra lucha” todos se van a beneficiar si en lugar de tener a las mujeres sometidas, las consideran sus iguales y compañeras.

Por ello terminamos la conversación insistiendo en la necesidad de educar a las generaciones más jóvenes en relaciones afectivo-sexuales basadas en la igualdad y en el respeto mutuo.

Recordamos nuestro teléfono de atención gratuito dirigido a mujeres en situación de maltrato. Como asegura Nati, al contarnos tu situación “No serás juzgada, sino comprendida

900 100 009

 

‘’Educadas en la complacencia masculina’’ Mujeres mayores y Violencia de Género I

El pasado 10 de marzo organizamos un directo a través de Clubhouse para abordar la Violencia de Género en mujeres mayores. Para la ocasión, contamos con Natividad Hernández-Claveríe Gala, experta en intervención en casos de violencia de género y Psicóloga del Programa Fortaleza de la CIMTM.

Si bien el maltrato hacia las personas mayores tiene cara de mujer, no hay que confundirlo -sea en un contexto de violencia intrafamiliar o no- con la violencia de género, ya que presentan características diferentes, aunque en ocasiones se superpongan y sumen factores de vulnerabilidad.

El maltrato hacia las personas mayores sustentado en el edadismo, puede tener lugar por diversos factores personales, económicos, psicológicos o relacionales entre maltratador y víctima; sin embargo, la violencia de género tiene una motivación de control y dominación que responde a patrones machistas.

Según el Estudio sobre las mujeres mayores de 65 años víctimas de violencia de género, las razones por las que las mujeres encuestadas refieren haber permanecido en la relación de pareja con el maltratador son diversas:

  • El 35% admitieron haber tenido miedo a que las mataran.
  • Tres de cada diez indican que este tipo de violencia era aceptado por la sociedad en aquellos momentos, (el 13% señala que no se admitían denuncias por violencia de género)
  • El 32% manifiesta que lo hizo por sus hijos e hijas.

La violencia de pareja contra las mujeres mayores tiene un carácter multiforme, puede producirse en contextos de fragilidad y dependencia de la mujer necesitada de cuidado, o sin que existan estas circunstancias y la mujer mayor mantenga un elevado grado de autonomía personal. En el primero de los casos, la violencia genera aún mayor dependencia a la mujer e incrementa su aislamiento del entorno. Muchas mujeres mayores que ejercen de cuidadoras principales de sus parejas sufren también violencia por parte de éstos. En cualquier caso, se puede encontrar “una especial vulnerabilidad de la víctima asociada a la edad”.

Pese a esta realidad, los medios de comunicación y los recursos especializados apenas se dirigen hacia las víctimas de mayor edad. En palabras de Natividad “las mujeres mayores han sido las grandes olvidadas. Forman parte de una generación a la que se le presta menos atención. Sin embargo, en base a nuestra experiencia, son las que sufren mayor intensidad y frecuencia de violencia. Tenemos una deuda con ellas”

Terapia con grupos de mujeres mayores

Nadie te va a comprender mejor que alguien que ha pasado por tu misma situación, por esta razón Natividad valora muy positivamente las terapias en grupo con mujeres mayores.

“Muchas veces no saben ver su propia situación”, escuchar los testimonios y vivencias de otras mujeres en terapia en las mismas circunstancias hace que muchas de ellas sean conscientes, identifiquen la violencia de género e incluso dejen de justificarla.

Para nuestra experta, la pregunta del millón es “Y si esto que te está haciendo a ti le pasa a tu hija, ¿qué le dirías?’’ Sin dudarlo, las mujeres responden siempre “que dejen la relación”, pero esos consejos no se los suelen aplicar a sí mismas.

El gran problema es que son mujeres que están educadas en la complacencia masculina, por ello enfrentarse a la violencia de género les supone un gran conflicto con los principios y valores de la unidad familiar que les han inculcado.

Muchas de estas mujeres vivieron, desde su primera juventud, sometidas a sus maridos y dedicadas a la crianza. Estas circunstancias, las mantuvieron al margen de valores fundamentales como la amistad y sororidad. Los grupos suponen una nueva oportunidad para redescubrirlos, y para desarrollar vínculos fuertes, importantes y muy duraderos.

La importancia de estos espacios de encuentro queda patente en el estudio de la DGVG sobre violencia de género en mujeres mayores. Cuando se pregunta a las encuestadas cuáles son sus necesidades prioritarias, un 15% solicita “ayuda para sentirse menos sola” y un 14% quisiera participar en grupos de autoayuda con otras mujeres en su misma situación.

La próxima semana publicaremos la segunda parte de este encuentro sobre Violencia de género en mujeres mayores, mientras tanto puedes volver a escuchar la conversación en Clubhouse. 

Violencia de genero en mujeres mayores

 

Campaña Covid-19

Violencia de Género durante el estado de alarma

Es inevitable echar la vista atrás y recordar cómo era nuestra vida antes de que el Covid-19 irrumpiera de lleno en todo el mundo. Justo el pasado domingo 14 de marzo se cumplía un año desde que el Gobierno decretara el estado de alarma, y comenzara así una larga etapa de confinamientos domiciliarios y medidas restrictivas para contener la propagación del virus.

La llegada de la pandemia ha puesto en relieve los problemas que ya arrastrábamos desde antes, y en el caso de la violencia de género no ha sido para menos.

Las denuncias presentadas a lo largo del 2020 bajaron un 10% con respecto a 2019. Es decir, más de 17.000 mujeres no denunciaron violencia machista, en gran media por el confinamiento, sin que se pueda afirmar que la caída se deba a un descenso real de los casos de maltrato, sino a las dificultades añadidas que las víctimas han tenido para denunciar.

Por recordar cifras, entre los meses de marzo y junio del año pasado, hasta ocho mujeres fueron asesinadas a manos de sus hijos en España, y cinco de estos casos se produjeron durante el estado de alarma. Lamentablemente, lo que vino después del confinamiento no fue mejor y hasta un total de 59 mujeres fueron asesinadas en 2020 por violencia de género.

Pese a todas las limitaciones sobrevenidas con el estado de alarma, desde la Comisión pusimos todo nuestro esfuerzo en adaptarnos a la nueva situación, y continuamos con nuestra labor para no dejar desamparadas a las mujeres que se encontraban en situación de maltrato.

El confinamiento extremó la vulnerabilidad de todas las mujeres, al verse obligadas a convivir en el mismo espacio con sus maltratadores. Al inicio de la pandemia se multiplicó el nivel de llamadas al 900 100 009, no solo de mujeres en situación de violencia, sino también de profesionales para solicitar información sobre los servicios que continuaban abiertos, y qué recursos ofrecían las administraciones públicas.

Una vez que la población fue conociendo los recursos que tenía a su disposición, el tráfico de llamadas se normalizó y volvió a los niveles de periodos anteriores a la pandemia.

En cuanto al contenido de las intervenciones telefónicas durante la pandemia, pasaron de ser mayoritariamente informativas o de seguimiento, a estar protagonizadas por servicios de contención. Es decir, enfocamos la asistencia telemática a mujeres en ofrecerles pautas para protegerse ante situaciones de violencia imprevista en el seno del hogar, y evitar así escenarios de tensión en el domicilio o situaciones que pusieran en riesgo su integridad.  El objetivo, en definitiva, era contener la situación en la medida de lo posible ante la dificultad de operar presencialmente en pleno estado de alarma.

Cartel informativo comisión

La ejecución en el estado de alarma de nuestro programa Fortaleza y Alternativa

Durante este periodo, aunque en todas nuestras sedes (Madrid, Andalucía, Navarra y País Vasco) se paralizó la atención presencial, continuamos la atención individual por parte de nuestro equipo de psicólogas, abogadas y trabajadoras sociales del Programa Fortaleza, para seguir ofreciendo atención social, psicológica y jurídica por Skype y por teléfono, a mujeres y menores víctimas de violencia de género. 

En cuanto al programa de detección de víctimas de trata con fines de explotación sexual (Programa Alternativa), todas las intervenciones presenciales en escenarios de prostitución quedaron suspendidas, pero se habilitó un servicio de atención psicológica y jurídica vía telefónica. Así como de traducción e interpretación en las interacciones con sanitarios y la administración.

Nuestro equipo de profesionales se ha servido de las herramientas tecnológicas para no dejar desatendidas a las usuarias, precisamente cuando necesitaban una mayor seguridad y estabilidad, dado el encerramiento que la pandemia podía suponer de cara a la reiteración de la agresión en los domicilios.

A medida que se han ido suavizando las restricciones de movilidad, nos hemos ido adaptando a las nuevas necesidades y demandas, haciendo uso de las nuevas tecnologías. Recientemente hemos iniciado una serie de directos en Instagram para resolver dudas y ofrecer asesoramiento  psicológico, jurídico o socio-laboral. En el próximo directo, resolveremos cuestiones jurídicas y dudas generales sobre las pautas a seguir para presentar una denuncia de violencia de género.

Otra de las líneas de actuación en materia de prevención es nuestro programa “Conectadas” , un proyecto orientado a prevenir situaciones de riesgo, y destinado a que las chicas y mujeres jóvenes puedan identificar la violencia que están sufriendo y conozcan los recursos que tienen a su disposición.  Este servicio se realiza de forma tanto presencial como vía WhatsApp en el número 669 473 301.

La pandemia ha puesto de manifiesto la escasez de recursos estructurales

En este sentido, aunque es cierto  que las administraciones públicas y los Gobiernos han hecho esfuerzos, como planes de contingencia dirigidos a víctimas de violencia y a víctimas de mujeres en situación de prostitución, no debemos olvidar que la pandemia ha sido un detonante que ha puesto de manifiesto la escasez de recursos estructurales destinados a estas mujeres. Es necesario resaltar que si las ONG no hubiéramos colaborado en campañas de difusión de información o no hubiéramos prestado apoyo y atención a las mujeres, desde las administraciones públicas no hubieran tenido la capacidad suficiente para cubrir la demanda de casos que seguían produciéndose.