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MANIFIESTO 25 DE NOVIEMBRE DE 2021

La Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres apoya la convocatoria de manifestación y el manifiesto, que reproducimos a continuación, del Foro de Madrid contra la Violencia a las Mujeres.

Este 25N, y siempre, Juntas Somos Más Fuertes.


Como cada año, desde 1996, el Foro de Madrid contra la Violencia a las Mujeres y organizaciones del movimiento feminista de Madrid convocamos este acto del 25N en memoria de todas las mujeres asesinadas, en solidaridad con sus familias. Según datos de la Delegación de Gobierno contra la Violencia de Género, en 2021 las víctimas mortales suman ya 37.

En nuestra Comunidad 7 mujeres han sido asesinadas, y la hija de solo 11 años de una de ellas. Y desde el 2003, 1.118 mujeres han sido asesinadas por sus parejas o exparejas hombres.

Estamos aquí para no olvidar los 44 asesinatos de niñas y niños por violencia machista desde 2013. Por los 330 hijas e hijos en orfandad por el asesinato de sus madres.

Estamos aquí para denunciar todas y cada una de las violencias que sufrimos las mujeres por parte de hombres: asesinatos, malos tratos, amenazas, violencia vicaria, violencia reproductiva, violencia sexual, violencia económica, violencia institucional…

Para recordar a las instituciones que en mayo de 2021, mes en el que se levantó el estado de alarma, hemos vivido semanas trágicas: ese mes 7 mujeres fueron asesinadas por sus parejas o exparejas, una de ellas embarazada, y también fue asesinado el hijo de dos años de esta; mientras que en junio fueron 9 las mujeres asesinadas, y en julio, 7.

Estamos aquí porque la crisis de la COVID ha hecho más evidente la necesidad de que la economía de los cuidados forme parte de la estrategia de los Estados. Necesitamos políticas eficaces sobre corresponsabilidad y gestión pública.

Estamos aquí porque también se ha agravado la sobrecarga para las madres, en un país en el que la mitad de las familias monomarentales se sitúan bajo el umbral de la pobreza.

Estamos aquí porque decenas de miles mujeres en riesgo de exclusión social sobreviven en el umbral de la pobreza. Mujeres prostituidas, mujeres explotadas reproductivamente, mujeres gitanas, mujeres rurales, mujeres migrantes, mujeres refugiadas, mujeres indigentes, mujeres recluidas en instituciones o detenidas, mujeres con discapacidad, mujeres de más edad, mujeres empleadas domésticas… son duramente afectadas por la precariedad laboral y un régimen de virtual esclavitud.

Y aquí quisiéramos hacer un aparte para solidarizarnos con las compañeras auxiliares del servicio de ayuda a domicilio que acampan frente al Ministerio de Trabajo y hacernos eco de todas sus reivindicaciones. Solidarizarnos con la menor violada grupalmente en Igualada y condenar el crimen y a sus autores sin paliativos. Y condenar la reciente sentencia del Tribunal Supremo de absolución de dos hombres adultos tras agredir sexualmente a una menor de 13 años. ¡Basta ya de violencia contra las mujeres! ¡Estamos #HARTAS!

En definitiva, estamos aquí porque estamos #HARTAS de las violencias que se ejercen contra las mujeres.

Así, DENUNCIAMOS:

• Que nos siguen matando por ser mujeres.

• Que este 2021, a falta de un mes para que finalice, se han quedado huérfanos y huérfanas 24 hijos e hijas menores de edad por el terrorismo machista. Además, 5 niños y niñas han sido asesinados por sus padres o las parejas de sus madres, a los que hay que sumar a la pequeña Ana, cuyo cuerpo sigue sin encontrarse en Tenerife. La violencia vicaria es una de las formas más crueles de violencia contra las mujeres, y al no estar recogida por las Comunidades Autónomas y la Administración General del Estado su inclusión en la ley no ha tenido efectos reales.

• Que nuestra legislación no contempla la violencia institucional que sufrimos las mujeres día tras día.

Que más de 657.336 mujeres que viven hoy en España dentro Sistema de seguimiento integral en los casos de Violencia de Género (SistemaVioGén).

• Que miles de mujeres no constan en las estadísticas y también sufren el terrorismo machista, porque no se contabilizan todos los feminicidios, que son 70 en lo que va de año en España.

Que no se puede seguir consintiendo que el Estado permita se explote a las mujeres sexualmente en un país que está tristemente a la cabeza de mujeres prostituidas de Europa.

Que en España más de 2.800.000 mujeres ha sufrido violencia sexual a lo largo de su vida y el 99,6% de los agresores son varones. En el caso de las violaciones, se registra una media de 6 violaciones al día, lo que significa una violación cada cuatro horas. Y que el 36,5% de ellas no denunciaron por temor a no ser creídas.

Que el Estado es cómplice de la explotación reproductiva de las mujeres.

Que, una vez más, la feminización de la pobreza se ha evidenciado en las colas del hambre, la precariedad laboral, la exclusión social y el desempleo, que se está cebando con nosotras. Claro ejemplo de ello es la brecha salarial del 25,4% en la Comunidad de Madrid, con las graves consecuencias que se plasman también en las pensiones, que de media son un 35% inferiores a las de los hombres. También son las mujeres las que ejercen el 95,2% del empleo a tiempo parcial involuntariamente.

• Que las mujeres mayores de 45 años desempleadas es de 127.123, casi igual al total de mujeres y hombre en desempleo en el tramo 30-44 años, que es de 127.715.

• Que el negacionismo de la violencia machista que la ultraderecha pretende instalar en nuestro país, y la imposición del transgenerismo que pretende el borrado de las mujeres, son también formas de violencia contra las mujeres ejercida por hombres. Nos parece extremadamente preocupante la abierta defensa de los dos partidos del Gobierno de un Proyecto de Ley “Trans” que no es otra cosa que una ley para permitir, de manera general, la autodeterminación del sexo registral y que abre la puerta a la vulneración de derechos de las mujeres y la infancia contraviniendo tratados internacionales ratificados por España, como la Convención de la CEDAW y el Convenio de Estambul, cuando indican que el género no es identidad, sino “el contexto social opresivo sobre el que se construye la jerarquía sexual” que combate el feminismo. El Gobierno de la Nación debe entender que promulgar leyes de autodeterminación del sexo registral pone en peligro los derechos de las mujeres, de la infancia y de las personas homosexuales.

Que ser mujer no es un sentimiento, y así se evidencia en la persistencia de la violencia machista que busca perpetuar la desigualdad entre ambos sexos. La sexta macroencuesta de violencias contra la mujer en España del 2019 muestra las alarmantes cifras de violencias contra la mujer en nuestro país. Una de cada dos mujeres (57,3%) residente en España de 16 o más años ha sufrido algún tipo de violencia machista a lo largo de su vida, una de cada cinco en los últimos doce meses. Paralelamente, y más alarmante aún si cabe, los datos del Barómetro Juventud y Género 2021, realizado por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, de la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD), desvelan que uno de cada cinco jóvenes varones cree que la violencia machista no existe y que es solo un “invento ideológico”.

Por último, denunciamos los intentos del Gobierno de confundir respecto de sus intenciones en relación con el tratamiento que el Estado ha de dar a la prostitución y hacemos público nuestro rechazo al nombramiento como experta española para el GREVIO de Patricia Faraldo Cabana, una activista por la regulación de la prostitución, lo que supone posicionar a España del lado de quienes en el ámbito europeo defienden los intereses de proxenetas y puteros.

Estas y muchas otras denuncias demuestran que el machismo es una pandemia persistente para la que no hay más vacuna que la lucha feminista, y por ello,

EXIGIMOS:

Legislar en cumplimiento del Convenio de Estambul, para que las futuras leyes incluyan en su protección a numerosas mujeres maltratadas e incluso asesinadas por hombres (solamente por el hecho de ser mujeres) que no han sido sus parejas o exparejas; así como la ampliación de los tipos de violencia más allá de la física y de la psicológica, incorporando las violencias que acoge el Convenio de Estambul: sexual, el acoso, violencia económica, matrimonios forzados, mutilación genital femenina, imposición del velo patriarcal y esterilización forzosa, además de la violencia vicaria(que a pesar de estar recogida en la ley las comunidades y la Administración General del Estado no han dado curso procedimental, lo que la convierte en inoperante) y la violencia institucional. En este sentido, recordemos que el Estado es responsable de la seguridad de sus ciudadanos y ciudadanas. Cuando se incumple esta obligación, por acción o por omisión se incurre en violencia institucional y difícilmente se puede pedir responsabilidades al Estado si esta violencia no es reconocida.

Y en este mismo sentido (el desarrollo del Convenio de Estambul y el cumplimiento de las recomendaciones de la CEDAW), hacemos hincapié en que la custodia compartida impuesta o el falso síndrome de alienación parental son estrategias de coacción y castigo a las mujeres. Por ello, exigimos la eliminación de la figura del coordinador parental (en sustitución del síndrome de alienación parental), ya que constituye una nueva forma de coacción a las madres.

Medidas para la independencia económica de las mujeres maltratadas, así como un acuerdo entre la administración pública, los agentes sociales y las empresas para garantizar su seguridad sin que sufran menoscabo en sus derechos laborales, estableciendo la obligatoriedad para todas las empresas de un plan de prevención y ayuda a las mujeres que sufren violencias machistas.

La ratificación del Convenio 189 de la OIT (de empleadas domésticas) y el avance decidido en el cumplimento del 190 de la OIT, recordando en este sentido que el acoso sexual y el acoso por razón de sexo son una de las formas más comunes de violencia contra las mujeres en el trabajo, con importantes efectos a nivel laboral económico, psíquico, emocional, físico y social.

Una reforma del sistema judicial que revictimiza a las mujeres. Es necesario crear nuevos juzgados especializados en violencia machista en todas sus instancias, con formación obligatoria para todo el personal que actúe en ellos.

Una Ley abolicionista del sistema prostitucional, donde la prostitución sea reconocida como terrorismo machista, que persiga al proxeneta y sancione al putero. El falso discurso de la libre elección blanquea la criminalidad de la explotación sexual de niñas y mujeres.

De manera urgente políticas públicas de calado contra la pandemia de la violencia sexual. Políticas que abarquen desde la sensibilización social a la coeducación, la prevención, la formación, la protección, la atención integral y la reparación a las víctimas. En este país, mientras la criminalidad general baja, la violencia sexual sube de forma alarmante, y las mujeres nos encontramos entre la inacción de quienes nos gobiernan y el negacionismo de la ultraderecha, que desvía los focos de la verdad.

El fin de los entornos de impunidad total en los que la violencia sexual está institucionalizada, como es el caso de la pornografía. El porno enseña a violar, y el Estado debe legislar para su erradicación.

La ilegalización y prohibición universal de los “vientres de alquiler”. La tipificación expresa del delito de los vientres de alquiler en los ordenamientos y la consideración de negocio ilícito su promoción. Exigimos derogar la Instrucción de 2010, sobre el régimen registral de la filiación, que ampara la importación de bebés a la carta. Las Administraciones deben promover la inspección, sanción y cierre de las agencias destinadas a esta actividad ilegal en nuestro país.

La reforma de la Ley Orgánica 2/2010, de 3 de marzo, de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo para que garantice el derecho a la interrupción voluntaria del embarazo a las jóvenes de 16 y 17 años si permiso parental, revirtiendo así la reforma del PP; que regule la objeción de conciencia frente al borto. Todo ello con la garantía efectiva de las prestaciones en la sanidad pública en todo el territorio español. También exigimos la gratuidad de todos los métodos anticonceptivos, y el acceso gratuito de mujeres solas y lesbianas con pareja a Tratamientos de Reproducción Asistida.

Una Ley que dé repuesta a todas las necesidades de las familias monomarentales (80% de las familias monoparentales) y lesbomarentales en el reconocimiento de ambas madres, así como a la equiparación en derechos de las familias de hecho, en particular la pensión de “viudedad” de las parejas no casadas, entre otras, como la igualdad en la corresponsabilidad.

Medidas urgentes para la erradicación de la pobreza de las mujeres, ocasionada por una falta absoluta de políticas de empleo digno basadas en la igualdad efectiva.

La retirada en el Proyecto de ley para la igualdad real y efectiva de las personas trans y para la garantía de los derechos de las personas LGTBI, de todos los artículos referidos a la “identidad de género” y la autodeterminación del sexo registral, además del apartado de sanciones que violan el derecho a la libertad de expresión, así como una regulación clara y contundente sobre la prohibición de la hormonación infantil. En este sentido, rechazamos que se pulverice el significado de la palabra “mujeres” y se empleen denominaciones como “cuerpos menstruantes” o “personas gestantes”. Denunciamos que es violencia contra las mujeres ocultar estadísticamente la realidad diferenciada que vivimos mujeres y hombres. Es violencia contra las mujeres eliminar el criterio “sexo” a la hora de diferenciar espacios seguros para mujeres: baños, vestuarios, módulos de prisiones….Es violencia contra las mujeres eliminar el principio de juego limpio en las categorías deportivas femeninas y sobre todo es violencia institucional contra las mujeres que las niñas que reniegan del modelo de mujer propuesto en la sociedad actual sean dirigidas a hormonaciones y cirugías en un nuevo modelo de terapia correctiva.

El impulso del Consejo de Participación de las Mujeres para abordar medidas y seguimiento sobre violencia de género y promoción de la igualdad, entre otras.

En el ámbito regional, también exigimos:

Crear una Ley de Igualdad y el Instituto de la Mujer de la Comunidad de Madrid, recordando que somos la única comunidad, junto con La Rioja, Ceuta y Melilla, que carece de esta ley.

Responsabilidades sobre la pésima gestión de fondos no gastados del Pacto de Estado contra la Violencia de Género. La Comunidad de Madrid arrastra la mala gestión de estos fondos, con absoluta opacidad en los ejercicios de 2018, 2019 y 2020. Lo que se traduce en una deficiente atención a las mujeres víctimas de la violencia machista, la prostitución y otras violencias.

En cumplimiento del Convenio de Estambul, exigimos que se legisle a nivel autonómico para se contemplen todas las formas de violencia contra las mujeres, en particular la prostitución, la pornografía, la violencia vicaria y la institucional. Y medidas contra la violencia hacia las mujeres por motivos religiosos o tradicionales, como la mutilación genital femenina, el matrimonio infantil o la imposición del velo patriarcal a mujeres y niñas.

Un Pacto Regional contra la Violencia Machista.

Evaluación final de la Estrategia Madrileña contra la Violencia de Género 2016-2021 y la Estrategia Madrileña para la Igualdad de oportunidades entre Mujeres y Hombres 2018-2021, y puesta en marcha de un nuevo único Plan (en la máxima de que la violencia machista es la expresión más evidente de la desigualdad entre hombres y mujeres), elaborado con la participación de las organizaciones feministas de mujeres que incluya propuestas concretas del movimiento en estas materias.

Establecer el Consejo Asesor del Observatorio Regional de la Violencia de Género.

Reforma del Decreto del Consejo de la Mujer de la Comunidad de Madrid, para brindar la posibilidad de integración de aquellas organizaciones feministas que así lo soliciten, y acometer medidas y seguimiento en materia de violencia de género y promoción de la igualdad, entre otras.

Implementación de políticas de empleo digno para las mujeres, en cumplimiento de las leyes de igualdad. Y el cumplimiento eficaz de las políticas de inserción laboral y ayudas para las mujeres víctimas de violencia machista: el total de contratos bonificados por violencia de género en 2020 en Madrid ha sido de 53, lo que constata un año más la escasa repercusión de los acuerdos de colaboración suscritos por el Gobierno regional con las empresas para la inserción laboral de víctimas de violencia de género. En lo que respecta a los contratos de sustitución, solo se hicieron 30 en nuestra Comunidad en 2020, lo que pone de manifiesto que se trata de una medida que tampoco está funcionando. En cuanto a las ayudas recibidas por el Artículo 27 de la Ley 2004 de Violencia de Género, en Madrid tan solo se dieron 14 ayudas en 2020.

Dotación económica, instrumentos y medidas logísticas para la participación real y efectiva de las organizaciones de mujeres y el movimiento feminista, tanto en los días conmemorativos, como para la elaboración de proyectos y programas en la materia, y la participación en la elaboración y seguimiento de las normas y planes.

#HARTAS
DE VIOLENCIAS MACHISTAS CONTRA LAS MUJERES
¡SOLUCIONES YA!

La situación de la interrupción voluntaria del embarazo en la Comunidad de Madrid es insostenible

A/A Isabel Díaz Ayuso
Presidenta de la Comunidad de Madrid
A/A Enrique Ruiz Escudero
Consejero de Sanidad
A/A María Concepción Dancausa Treviño Consejera de Familia, Juventud y Política social

 

Madrid, 22 de septiembre de 2021

 

Ante la situación de la prestación sanitaria de la Interrupción Voluntaria del Embarazo en la Comunidad de Madrid, las personas y organizaciones abajo firmantes, manifestamos lo siguiente:

– El 28 de septiembre, Día de Acción Global por el aborto Legal y Seguro, es una jornada que se celebra en todo el mundo para reivindicar la legalización del aborto y el acceso al mismo en condiciones de seguridad y calidad dentro de los sistemas de salud, concienciando sobre las muertes de mujeres que ocurren como consecuencia de abortos inseguros y clandestinos.

– Las condiciones de inseguridad se producen asimismo en países como el nuestro, a pesar del recorrido de once años desde que se aprobó la ley 2/2010 de salud Sexual y Reproductiva y de Interrupción Voluntaria del Embarazo, puesto que existen barreras al acceso a la IVE como prestación sanitara universal para todas las mujeres.

Existe una importante diferencia territorial en España respecto a la práctica del aborto y al acceso de las mujeres a la IVE en función de las CCAA.

En concreto en la Comunidad de Madrid, tenemos que denunciar todas las trabas que hacen que la IVE siga sin ser una prestación normalizada ni se realice en los centros públicos, como cualquier otra prestación sanitaria integrada en la cartera de servicios de la sanidad pública.

El Real Decreto-ley 7/2018, de 27 de julio, sobre el acceso universal al Sistema Nacional de Salud, pretendía revertir las medidas que contemplaba el Real Decreto ley 16/2012, de 20 de abril, de medidas urgentes para garantizar la sostenibilidad del SNS, pero al vincularse a la residencia legal, sigue siendo una importante barrera para el acceso a la IVE para las mujeres migrantes.

– Algunas CCAA han dado órdenes para habilitar el acceso a la IVE de las mujeres sin residencia legal, pero en la Comunidad de Madrid debe acreditarse residencia al menos durante 90 días para poder tener tarjeta sanitaria, y sin ella no es posible la financiación pública de la IVE.

Negar el derecho al aborto a las mujeres por su situación administrativa, que justamente pueden ser las mujeres en situación más vulnerable, además de faltar a la responsabilidad ética que como sistema de salud tienen sobre la atención a la salud de las personas que se encuentran en su territorio, vulnera la dignidad y la autonomía de las mujeres, forzando a una maternidad no deseada o poniendo en riesgo su salud al abocarlas al aborto clandestino. 

– Reiteradamente las feministas nos hemos movilizado también para que el aborto esté fuera del Código Penal y se reconozca como un derecho de las mujeres a decidir sobre su cuerpo y su maternidad, y que se respete la autonomía de las mujeres de 16 y 17 años, revertiendo la reforma de la ley 2/2010 que el Partido Popular hizo en 2015.

Queremos que cesen los ataques continuos a las clínicas acreditadas, que a día de hoy son los únicos centros que realizan las IVEs en la CM, que se respete el ejercicio de las/los profesionales y la libertad de las mujeres sin cortapisas ni intimidaciones.

La Comunidad de Madrid debe actuar para frenar el acoso que sufren las mujeres cuando acuden a los centros. Con su inacción, alegando que no es de su competencia, en la práctica está respaldando las acciones de los grupos anti-elección, a costa de vulnerar los derechos de las mujeres. Sin embargo, cuando la ciudadanía se ha manifestado de manera espontánea ante otras instituciones, si se envía a la fuerza pública.

Reclamamos el ejercicio de la IVE como prestación sanitaria dentro de la sanidad pública. En 2018 se notificaron en la Comunidad de Madrid 18.914 IVEs, pero las notificaciones son de las 7 clínicas autorizadas de la CM y solamente hay dos de hospitales públicos.

Los datos de 2018 corresponden a 2017. Según el informe de 2019 del Ministerio de Sanidad (el ultimo publicado), en Comunidad de Madrid no se ha realizado ninguna IVE en centros públicos.

El 71,4% de las IVEs son de menos de 9 semanas de gestación, pero de más de 15 semanas hay un 4,3%. Son pocas, pero son los casos más graves y de mayor impacto emocional porque normalmente se trata de embarazos deseados, y en estas circunstancias, la sanidad pública madrileña se desentiende de estas mujeres para derivarlas a una clínica autorizada. La Ley Orgánica 2/2010 de Salud Sexual y Reproductiva e Interrupción Voluntaria del Embarazo establece que en estos casos el aborto se realice preferentemente en hospitales públicos.

En la Comunidad de Madrid se está haciendo un uso fraudulento de la ley y una perversión del derecho individual a la objeción de conciencia, pues todos los centros sanitarios públicos de la Comunidad de Madrid no pueden ser objetores. La realidad es que no existen registros ni se pide por parte de la Consejería de Sanidad conocer las/los profesionales que objetan. Simplemente se da por hecho que toda la prestación de la IVE está concertada, incluso los casos que mayores medios técnicos requieren para su resolución.

La situación de la IVE en la Comunidad de Madrid es insostenible. Las mujeres de Madrid reclamamos poder decidir libremente cuándo ser madres o cuándo interrumpir nuestro embarazo. Y lo queremos hacer sin acoso, con garantías de calidad, en la sanidad pública y sin barreras de acceso por edad o situación administrativa.

La Interrupción voluntaria del embarazo y el respeto a las decisiones de las mujeres sobre su maternidad hace muchos años que son asumidas de forma mayoritaria como un derecho básico por la sociedad española. No se deben aceptar trabas en función de la ideología personal, ni ceder a los sectores más retrógrados pese al ruido que provocan.

Apelamos directamente a su Presidenta, señora Isabel Díaz Ayuso, al Consejero de Sanidad señor Enrique Ruiz Escudero y a la Consejera de Familia, Juventud y Política social señora María Concepción Dancausa a comprometerse a adoptar las medidas aquí planteadas.

A fin de exponerles directamente nuestras propuestas, consideren este escrito registrado como solicitud formal de entrevista.

Reciban un saludo

ORGANIZACIONES FIRMANTES

Cuarto Propio en Wikipedia
Fórum Feminista de Madrid
ASOCIACIÓN PARA LA DEFENSA DE LA SANIDAD PUBLICA DE MADRID
UGT Madrid
Asociación de Mujeres Feministas de Huelva
Secretaría de las Mujeres de CCOO-Madrid
COMARCA SUR DE CCOO
FSC CCOO Madrid
CONSEJO DE SALUD DE CARABANCHEL
Comarca Norte CCOO
Feministas Usera
Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres
Emargi
Movimiento Asambleario de Trabajador@s de Sanidad
Federación de asociaciones de mujeres de la comunidad de Madrid (FAMCM)
8M MoratalazMesa de Feminismos del Foro Local de Moratalaz
Araba Abolizionista
Mujeres Feministas Escorial
ASOCIACIÓN SALUD Y FAMILIA ASOCIACIÓN SALUD
AMAL
Red Feminista de Mujeres Rurales del occidente de Asturias
Asociación de Mujeres Valdés Siglo XXI
IU
Mujeres Sembrando
Dofemco
Colectivo Escuela No-sexista de Asturies
Pretendemos Gitanizar el Mundo
FÓRUM de Política Feminista
Frente Abolición Prostitución
FSC CCOO CATALUÑA
Más Madrid
Asociación Círculo Feminista
Asoc. Feminista de Asturias-AFA Clara Campoamor
FEDERACIÓN MUJERES JÓVENES
FEDERACIÓN DE PENSIONISTAS DE AROUSA
Mujeres Progresistas Retiro
Asociación de Psicología y Psicoterapia Feminista
Feminista
Federación Nacional de Asociaciones de Mujeres Separadas y Divorciadas Comusión 8M Perales del Rio
Mats
Asociación feminista luz ultravioleta
Asociación Feminista Leonesa Flora Tristán
Movimiento Feminista Madrid
Colectivo Luna de Mujeres de Villena
Matria
Unidas Podemos Becerril de la Sierra
Médicos del Mundo Madrid

Llamamiento internacional ante la situación de emergencia de las mujeres y niñas afganas

La llegada de los talibanes al poder en Afganistán ha puesto en alerta a todas las organizaciones feministas que luchamos cada día por erradicar la terrible violencia que se ejerce contra las mujeres por el mero hecho de serlo.

El régimen talibán que se impuso desde 1996 hasta el año 2001 implicó una terrible persecución hacia las mujeres: los talibanes prohibieron a las mujeres y niñas los derechos más elementales, como trabajar fuera de casa , el acceso a la educación y la sanidad, hablar en público y mostrar su cuerpo.

Sin embargo, los 20 años de ocupación del territorio por parte de las tropas estadounidenses y sus aliados de la OTAN, no han supuesto la panacea para las mujeres, sobre todo en las zonas rurales, donde su situación no ha mejorado mucho, aunque sí se han producido ciertos avances en las áreas urbanas donde muchas mujeres han podido acceder a la universidad y al trabajo, ostentar cargos públicos o participar en política.

Conviene recordar datos que explican por qué Afganistán es uno de los países más peligrosos para la vida de las mujeres: dos tercios de las jóvenes afganas no están escolarizadas, el 80 por ciento de las mujeres siguen siendo analfabetas, más de la mitad han sufrido violencia machista en el seno de su propia familia y afrontan matrimonios forzosos antes de los 16 años.

La Asociación Revolucionaria de Mujeres de Afganistán (RAWA), lleva denunciando la vulneración de los derechos de las mujeres y niñas afganas desde 1977, y leyendo la lista de restricciones y maltratos que imponen los talibanes a las mujeres, podemos hacernos una idea de la infernal vida que les espera si no hacemos nada para impedirlo.

En Afganistán no hay leyes que defiendan a estas mujeres. Los maltratos, las agresiones y los abusos no terminan en un juicio, sino en tribunales talibanes o “mecanismos tradicionales de solución de controversias” integrados por hombres que discriminan sistemáticamente a las mujeres.

Con este panorama previo esbozado, no nos engañemos, los talibanes solo son la cara más salvaje del machismo estructural incrustado en la sociedad afgana. El resultado es una cultura de permanente impunidad de los delitos contra la mujer y de los abusos a los derechos de la mujeres y niñas.

Durante todos estos años muchísimas mujeres activistas, periodistas, políticas, juezas y diputadas han sido inhabilitadas en el parlamento y ahora se enfrentan a la persecución, a la violencia y a las amenazas de muerte inminentes de los talibanes.

Desde la Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres nos unimos al llamamiento a la comunidad internacional para que no se sacrifiquen los logros que tanto les ha costado alcanzar a las mujeres afganas, y que se ofrezcan garantías de refugio, apoyo y protección de sus derechos humanos.

En esta línea, la Comisión se ha adherido a los manifiestos emitidos por: FÓRUM de Política Feminista y periodistas activistas en colaboración con Clásicas y Modernas con los que se exige a los gobiernos que abran sus puertas y protejan a las mujeres y niñas afganas.

No basta con que los gobiernos u organismos internacionales muestren su indignación públicamente, sino que, ante cualquier atentado a los derechos humanos, se imponga la toma de decisiones políticas y medidas urgentes.

Ante esta crisis humanitaria en la que no podemos mirar hacia otro lado y abandonar a las mujeres a su suerte, exigimos a los gobiernos e instituciones competentes, la adopción de medidas urgentes y en especial:

– Mantener abiertas las fronteras para que todas las personas que deseen abandonar Afganistán, huyendo de un poder fanático impuesto por la fuerza de las armas. puedan hacerlo en condiciones de seguridad.

–  Diseñar e implantar de manera urgente, un plan de asilo y acogida a la ciudadanía afgana, siendo especialmente ágil y directa en el caso de las mujeres y niñas en especial situación de riesgo, sea por haber desempeñado tareas profesionales prohibidas por los talibanes, asistido a escuelas y universidades u otros motivos.

– Velar porque se respete el derecho de las mujeres en Afganistán a circular libremente y con seguridad, y a seguir estudiando y trabajando sin restricciones ni temor a represalias.

– Prevenir, investigar, castigar y conceder una indemnización por los actos de violencia cometidos contra las mujeres y niñas.

– Promover la cooperación internacional para eliminar la violencia contra las mujeres y la violencia doméstica.

– Garantizar a través de un compromiso público que no se sacrificarán los derechos de las mujeres, especificando que cualquier acuerdo político deberá garantizar de forma explícita los derechos de las mujeres.

– La aplicación de los principios de igualdad que rigen el Convenio de Estambul y el cumplimiento de la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (CEDAW) a la que Afganistán se adhirió sin reservas en 2003.

 

Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres

Los grandes encuentros deportivos como factor desencadenante de la violencia machista

Ciertos contextos exacerban las masculinidades tóxicas, y son particularmente favorables a que los hombres paguen su frustración con sus parejas, agrediéndolas físicamente . Los encuentros deportivos son uno de esos contextos.

La relación entre una derrota deportiva y un aumento drástico de la violencia contra las mujeres se viene observando desde hace varios años, sobre todo en acontecimientos destacados como la Copa Mundial de Fútbol.

Desde 2014, Inglaterra ha decidido llamar la atención sobre este fenómeno con una campaña de sensibilización a gran escala. Así, en 2014, la asociación británica «Tender- Acting to End Abuse » compartió en Youtube este impactante vídeo en el que se ve a una mujer esperando con miedo el resultado del partido de Inglaterra en la Copa Mundial, seguido del mensaje: «Nadie deseaba más la victoria de Inglaterra que las mujeres ».

La campaña de sensibilización se basa en los resultados de un estudio llevado a cabo y publicado por la Universidad de Lancaster en 2014 , según el cual la media de incidentes de violencia doméstica en los días en los que Inglaterra jugaba era de 79,3 frente a los 58,2,  en aquellos días en los que el equipo no jugaba.

El estudio demuestra que durante los grandes torneos se combinan varios factores de violencia: se celebran en verano asociándose a temperaturas más cálidas, a un mayor consumo de alcohol y a una mayor proximidad entre los individuos.

De este modo, «el prestigioso torneo de la Copa Mundial concentra los factores de riesgo en un periodo corto y volátil, intensificando así los conceptos de masculinidad, rivalidad y agresión ».

En la misma línea, las alarmantes cifras de la Eurocopa 2021, confirman esta hipótesis: La violencia doméstica se incrementa en un 26% cuando el equipo nacional gana y en un significativo 38% cuando pierde, según el Centro Nacional para la Violencia Doméstica del Reino Unido.

No se trata de un hecho aislado

Este notable incremento de la violencia machista no es un hecho aislado de Reino Unido, también se observa en otros países: un estudio titulado «¿Son compatibles el fútbol y el respeto de las mujeres? »,  demuestra que la misma tendencia se constata en Bélgica, con múltiples agresiones machistas producidas durante la Copa del 2018, y en Sudáfrica, con un aumento del 30% de la violencia de género en la Copa Mundial de 2010.

Tal y como explica la periodista francesa Emilie Tön , «los grandes acontecimientos deportivos no provocan la violencia doméstica, ya que los agresores son los únicos responsables de sus actos, (…) pero los niveles de consumo de alcohol asociados a la naturaleza altamente emocional de estos acontecimientos parecen aumentar la frecuencia de los incidentes ».

Por otro lado, el estudio “Son compatibles el fútbol y el respeto de las mujeres” insiste en que el fútbol no es el único deporte implicado: según el Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos, la violencia machista también aumenta durante los partidos de fútbol americano, especialmente durante la famosa SuperBowl. En este sentido, todo apunta a que se repite el mismo fenómeno en todas las manifestaciones deportivas en las que se desarrolla el culto a la virilidad.

Con todo ello, y a la luz e los datos arrojados por los estudios previamente mencionados, se puede confirmar la relación existente entre los grandes eventos deportivos y la violencia machista.

Si bien los Juegos Olímpicos de este año parecen haber puesto a las mujeres en el punto de mira y han contribuido a combatir los estereotipos, también deberían servir para recordar que el deporte nunca es una excusa para la violencia machista.

 

Marie Vilar, Voluntaria de la CIMTM

Malos tratos

Una aclaración sobre los principios feministas y la interseccionalidad

La Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres suscribe y apoya la declaración que reproducimos a continuación y hacemos un llamamiento masivo a su adhesión. 

Creemos que la noción de que “el trabajo sexual es un trabajo” es fundamentalmente incompatible con los valores establecidos en una declaración llamada “La Afirmación de los Principios Feministas” que afirma oponerse a la explotación y la discriminación en todas sus formas.

Sabemos que el comercio sexual se aprovecha sistemáticamente de la pobreza y perjudica de forma desproporcionada a las mujeres de color, menores, mujeres trans y otras comunidades marginadas.

Cualquier esfuerzo por legitimarlo como una alternativa a la educación y al empleo es contraproducente para nuestro objetivo colectivo a largo plazo de la igualdad de género.

La prostitución es una clara expresión de los sistemas de poder patriarcales que siguen oprimiéndonos. La norma heterosexual masculina ha conducido a la opresión sistémica y a la discriminación estructural de las mujeres y de cualquiera que no se ajuste a este status quo y lo amenace.

Una norma universal, basada en principios verdaderamente interseccionales, reconoce la rica diversidad de la humanidad en lugar de perpetuar estereotipos y roles de género dañinos construidos socialmente que sostienen y promueven la desigualdad de sexo y género.

Debemos reconocer que el derecho de los hombres a los cuerpos de otras personas es un sello distintivo de la esclavitud, el colonialismo y otras formas de racismo, genocidio y dominación. El sistema de prostitución es antitético a la igualdad.

Por lo tanto, reafirmamos los principios feministas de la universalidad de los derechos humanos, la no discriminación y la ausencia de violencia, así como el entendimiento de que los derechos humanos son inherentes a toda persona, independientemente de su sexo o género.

Rechazamos la inclusión de la prostitución como objetivo de la igualdad de género.

Luchamos colectivamente por un mundo libre de prostitución en el que todos los seres humanos tengan garantizado el derecho a la igualdad socioeconómica, a la salud, a la dignidad y a una vida libre de violencia.

Esta es la visión feminista que nos esforzamos por hacer realidad.

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En el día de la madre: menos regalos y más derechos

Como integrantes de la Plataforma por Permisos Iguales e Intransferibles de Nacimiento y Adopción (PPiiNa), nos hacemos eco de su campaña para reivindicar el Día de la Madre, que como cada año, se celebrará el primer domingo de mayo.

Este suele ser un día en el que todas las madres se ven colmadas de atenciones, felicitaciones y regalos. Pero también será otro día más en el que las madres para nada se verán aliviadas de la sobrecarga que tienen que soportar por la falta de corresponsabilidad.

Recordemos que las mujeres siguen siendo mayoría absoluta a la hora de recortar su jornada laboral para asumir el cuidado de los familiares dependientes. Por esta razón, apoyamos a la PPIINA en su reivindicación por convertir este Día de la Madre en un día feminista e igualitario.

Aprovechamos este día para exigir los derechos de las madres y de todas las mujeres, de los bebés a recibir cuidados, de los padres a cuidar y de todas las personas a una sociedad igualitaria. 

Ahora más que nunca, cuando las mujeres estamos exhaustas supliendo los cuidados que el sector público abandona y los hombres no comparten; cuando se ha disparado nuestra precariedad, pobreza y sobre-explotación; seguimos diciendo: ¡permisos igualitarios para la corresponsabilidad sí; sobrecarga de las madres no!

Quienes hablan de «proteger la maternidad»,  pretenden en realidad impedir el derecho al aborto y reducir de nuevo a las mujeres a la supuesta «tarea natural» de cuidar en solitario y aguantar la violencia machista. Es crucial hacer frente a esa amenaza inmediata.

Tal y como denuncia la PPiiNa, con la última reforma aprobada de los permisos de paternidad y maternidad, han conseguido que la Ley tenga una apariencia equitativa, ya que cada persona progenitora tiene el mismo permiso de 16 semanas, intransferible y pagado al 100%, tal y como reclamaba la plataforma. Pero en realidad,  el 75% de los padres se están tomando todo su permiso simultáneamente con las madres; y de los pocos que se lo toman en varios periodos, muchos lo harán cuando la empresa se lo permita, ya que en esta reforma se ha otorgado a las empresas la potestad de impedir el uso del permiso cuando el bebé y la madre lo necesitan.

¿Cómo es posible que se hable de conciliación corresponsable, de mejorar la vida de las mujeres y, en definitiva, de feminismo, cuando en la práctica impiden que los hombres se queden al cargo de sus bebés durante ese periodo tan decisivo que es su primer año de vida?

¿Cómo es posible que hablen de alargar el permiso de cada persona progenitora hasta 6 meses en lugar de permitir que los hombres utilicen el suyo para turnarse con las mujeres y así alargar casi al doble el permiso total para el bebé?

Hasta que no se corrijan estas trampas presentes en la reforma de la Ley de permisos de paternidad y maternidad, no podremos hablar de igualdad real y efectiva para las mujeres.

Junto con la PPiiNa y de una vez por todas, reivindicamos permisos igualitarios para corresponsabilidad real.

Mujeres charlan alrededor de un cuadro

Charlamos con el Thyssen sobre la importancia de trabajar en grupos de mujeres

¿Qué necesidades tienen las diferentes comunidades y poblaciones que colaboran con el museo? ¿Qué es lo que el museo debe ofrecer para que esta relación funcione? En la situación actual, ¿cómo abordamos las nuevas necesidades?, ¿qué es lo que nos falta?, ¿qué necesitan las personas de nosotros?, ¿qué aprendizajes y posibilidades estamos descubriendo? Estas son algunas de las preguntas con las que parte este ciclo de conversaciones bajo el título de “En torno a una mesa. Miradas diversas”  y con las que se busca abordar las posibilidades de las instituciones culturales como espacios de hospitalidad y cuidados.

En esta ocasión, el encuentro online se ha centrado en abordar desde una perspectiva de género las posibilidades de las instituciones culturales como espacios de trabajo con diferentes grupos de mujeres.

La mesa de debate estuvo mediada por Alberto Gamoneda, educador del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza y en ella han participado mujeres profesionales de diferentes ámbitos: Lola Triviño presidenta del Observatorio de la mujer de Plena Inclusión Madrid; Marian López Fdz. Cao, doctora en bellas Artes, investigadora y profesora titular de la UCM; Belén Pizarro psicóloga clínica responsable del programa APOYARTE de la Fundación ATENEA, y nuestra compañera Natividad Hernández Claveríe Gala como representante de la Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres. 

¿Por qué son necesarios los grupos de mujeres?

El trabajo en grupo de mujeres es una de las mejores herramientas para fomentar el empoderamiento, ya que se crean redes de apoyo y afectos en los que cada punto de vista suma y supone un aumento en la seguridad y autoestima de quienes participan.

En este sentido, el Thyssen ha supuesto un antes y un después en la reparación de la autoestima en mujeres víctimas de violencia de género, ya que el museo se convierte en un espacio terapéutico y de protección para muchas mujeres a las que siempre se les ha negado la voz y cuyo punto de vista ha sido sistemáticamente ignorado, minusvalorado o incluso ridiculizado.

Tal y como destacan las profesionales que han participado en los talleres con mujeres en el museo, el simple hecho de empezar a hablar y compartir experiencias creativas entre mujeres genera nuevas narrativas en torno a las obras, y en este sentido el feminismo ha venido a traer nuevas lecturas que enriquecen y suman.

Si algo se ha llevado al extremo en las líneas de educación y acción social emprendidas desde el propio museo es que el centro del trabajo no sean las obras de arte, sino las personas que participan en su propia narrativa e incluso en la cesión de roles , es decir, que sea la persona visitante la que disfrute de ese protagonismo y con ello se nutra de la experiencia y la narración significativa.

Participamos en Nos+otras 

Nuestra compañera Natividad Hernández, Psicóloga del Programa Fortaleza de atención a víctimas de violencia de género, enfoca su formación y experiencia en la reparación de la autoestima de las mujeres con las que trabaja y en este sentido destaca que la colaboración con el Thyssen ha supuesto un antes y un después para las mismas.

Natividad valora muy positivamente los avances alcanzados gracias a la iniciativa “Nos+Otras en red”, un proyecto iniciado en 2015 para abordar la perspectiva de género en el que colaboramos junto con otras asociaciones de mujeres y que ha sido de vital importancia para involucrarlas en las instituciones culturales y hacerlas partícipes de las narrativas que se desprenden de las obras artísticas, construyendo así un espacio de creación y reflexión permanente a partir de las colecciones del museo.

Sin embargo, es importante enfatizar y orientar el desarrollo de estas actividades en grupos de mujeres de mayor edad, ya que históricamente han sido las grandes olvidadas y quienes han sufrido la violencia de manera más fuerte e intensa. La experiencia de Natividad con este grupo revela ciertas reticencias a priori cuando se les propone participar en los talleres, ya que tienden a pensar que no tienen nada que aportar porque no están acostumbradas a que se tengan en cuenta sus puntos de vista. En este sentido el museo ejerce una gran labor a la hora de cambiar los esquemas y asegurar a las participantes un ambiente cómodo y de mutua confianza.

Por otro lado, a lo largo de la mesa redonda se reflexionó sobre la responsabilidad que tienen los museos en hacer de sus espacios lugares accesibles, tanto desde el punto de vista físico como cognitivo.

El museo Thyssen lleva tiempo mostrando su compromiso en la lucha por la igualdad y el empoderamiento de las mujeres a través de sus colecciones, actividades y muestras temporales. Prueba de ello es la exposición “Heroínas” con la que se busca visibilizar a mujeres fuertes, activas, independientes y desafiantes. alejadas de los modelos sumisos y pasivos que tradicionalmente se le ha otorgado a las figuras femeninas representadas en el arte.

 

El diseñador Daniel Voltta colabora con la Comisión

Desde la Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres (CIMTM), consideramos que la lucha por la igualdad se puede y se debe hacer desde diversos ámbitos.

El mundo del arte y la moda, intrínsecamente relacionados con la imagen de la mujer, no quedan exentos. La moda es un medio más de expresión, y puede convertirse en una vía alternativa para comunicar valores.

Agradecemos por tanto al diseñador Daniel Voltta que se haya detenido a reflexionar, a través del medio que mejor conoce, acerca del trabajo que queda por hacer para alcanzar la igualdad, y como resultado, haya escogido el feminismo como tema para su nueva colección.

Asimismo, el hecho de que los beneficios de la venta de esta chaqueta vayan destinados a una organización con fines sociales como la nuestra, en la que nos dedicamos a la lucha por la erradicación de la Violencia hacia la Mujer, y la intervención directa con víctimas de violencia de género, hace que este proyecto vaya más allá de la sensibilización. Pues también supondrá un significativo aporte a las necesarias labores de atención a víctimas de violencia de género que se desarrollan desde nuestra organización.

Con esta iniciativa Daniel hace visible la imagen de la mujer independiente y refuerza nuestra convicción de que la sociedad es cada día más sensible frente a todos los tipos de Violencia hacia las mujeres.