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"Vivencias, actitudes y percepciones sobre la violencia de género en adolescentes de la Comunidad de Madrid"

Jornadas sobre percepciones y vivencias de l@s adolescentes ante la Violencia de Género – Conclusiones

La Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres (CIMTM) ha organizado este jueves 16 de diciembre unas jornadas para analizar las percepciones y vivencias de l@s adolescentes ante la Violencia de Género.

El acto ha tenido lugar en el Centro Cultural Casa del Reloj y ha sido presentado por María José Carretero, en representación de la CIMTM como parte de su Junta Directiva, y el jefe de área de Prevención y actuación contra la Violencia de Género, Luis Pérez Rodríguez.

En la intervención que precedió a la primera mesa de la jornada, María José Carretero habló del Programa Fortaleza, orientado a la erradicación de todas las formas de violencia de género, y en el cual se incluye un área de prevención y sensibilización, del que forman parte los Talleres de Coeducación y Prevención en Violencia de Género a l@s adolescentes de la Comunidad de Madrid.

“La adolescencia es un momento clave para la socialización y la construcción de nuestra personalidad. Para comprender el fenómeno de la violencia de género en su conjunto, es imprescindible observar qué es lo que ocurre en esta franja de edad, ya que su generación marcará los valores de la sociedad en el futuro.”

Así arrancó Laura Campillo su intervención en la primera mesa de la Jornada dedicada a la presentación del informe “Vivencias, actitudes y percepciones sobre la violencia de género en adolescentes de la Comunidad de Madrid”, un estudio realizado por la CIMTM en colaboración con Albelia Consultora, con el que se analiza el posicionamiento respecto a la Violencia de Género de 1.578 estudiantes de educación secundaria.

El objetivo principal de este estudio es generar información para contribuir a un debate público que consolide la necesidad de reforzar políticas de formación en prevención de la violencia de género en las aulas para ampliar el conocimiento y la concienciación de la juventud en materia de violencia de género.

Algunas observaciones del equipo de formadores de la CIMTM

 

 – El 69% de adolescentes de la Comunidad de Madrid cree que la violencia de género la sufren mujeres y hombres indistintamente.

– Solo el 26% del alumnado participante entiende por violencia de género una forma de violencia contra las mujeres por el hecho de serlo (24% de chicos y 27% de chicas).

En base a su experiencia impartiendo Talleres de Prevención, Laura Campillo destaca que todavía existe un enorme desconocimiento del concepto “género” por parte de los y las adolescentes de la Comunidad de Madrid, ya que solo un 26% del alumnado logra identificar que la violencia de genero es aquella que sufre la mujer por el mero hecho de serlo.

Este dato revela por un lado la necesidad de que sean expertos en la materia quienes informen a los más jóvenes sobre qué es violencia de género, y por otra parte, que el negacionismo así como el tratamiento que los medios de comunicación hacen a menudo sobre estas cuestiones, repercuten negativamente en los y las jóvenes.

Frente a este problema, una de las recomendaciones del equipo formador es utilizar el concepto “Violencia machista” en lugar o acompañado de “violencia de género”, ya que la mayoría de adolescentes confunden el término “género”, equiparándolo al término “sexo”.

Factores que l@s adolescentes consideran causas de violencia de género

En la línea de las observaciones detectadas en el transcurso de las charlas, Laura Campillo destaca que la mayoría de los y las adolescentes caen en la idea de que hay un perfil de víctima: “es importante hacerles reflexionar acerca del hecho de que la violencia de género es un problema social y estructural que puede sufrir cualquier mujer”.

– 1 de cada 9 adolescentes considera que el “comportamiento o personalidad de la víctima” es la causa de la violencia de género.

– Un 16% de chicos y un 23% de chicas cree que la violencia de género es consecuencia de los celos.

– Las chicas comprenden más la complejidad social y estructural del problema de la violencia de género. Los chicos lo asocian más a problemas personales o psicológicos.

Mientras que la mayoría de las chicas sí consideran violencia de genero expresar piropos, chistes sexistas, comentarios sexuales e insinuaciones por la calle, los chicos tienden a minimizar la importancia de estas actuaciones y consideran que no tienen nada que ver con la posible discriminación o violencia que posteriormente se va a ejercer sobre ellas.

– Un 26% de chicas y un 46% de chicos consideran que no es violencia de género expresar piropos, comentarios e insinuaciones sexuales por la calle.

– Un 48% de las chicas y un 64% de los chicos no considera violencia de género hacer chistes sexistas.

– Un 33% de chicas y un 37% de chicos consideran que no es violencia de género apoderarse de la contraseña de la otra persona para ver con quien habla.

– Un 11% de chicas y un 23% de chicos consideran que no es violencia de género controlar la forma de vestir de la pareja.

Uno de los datos que preocupa especialmente a nuestra organización es que un 48% de los y las adolescentes consideran que la prostitución no es una forma de violencia de género. Los chicos consideran la prostitución como una opción de ocio más, y las chicas pueden llegar, en una situación de extrema vulnerabilidad, a verla como una opción, destacó Laura Campillo.

Vivencias de los y las adolescentes ante la Violencia de Género

 

 

En lo referente a las vivencias de los y las adolescentes ante la violencia de género, Laura Campillo destaca que chicas y chicos presentan dos visiones muy contrapuestas. Por esto motivo, uno de los objetivos del equipo formador es enfrentar ambas vivencias para conocer la realidad del otro, debatir conjuntamente y fomentar así la empatía.

La conclusión es que mientras ellos tienen miedo a que les roben por la calle, ellas manifiestan sentir miedo a ser violadas, además de ser robadas y por supuesto agradecen que se realicen estos talleres, porque tienen la posibilidad de sincerarse en un espacio seguro. 

Para finalizar su intervención y transmitir la realidad que se vive en las aulas, Laura Campillo proyectó varios testimonios en pantalla de las distintas situaciones de violencia vividas en primera persona por chicas que han recibido los talleres de prevención.

Es muy duro escucharlos, pero si no hay educación sexual llegamos tarde a estos testimonios, y mientras no hay una sensibilización en género continuada seguiremos llegando tarde. Necesitamos también la implicación del profesorado, porque los mejores resultados que hemos observado han sido en clases donde los profesores y profesoras estaban implicados con su alumnado.

Sin embargo, al lado de los testimonios sobre vivencias de la violencia de género, Laura Campillo denuncia que en las aulas también se encuentra con aquellos que todavía niegan la violencia machista y que repiten frases sin fundamento como que “no hay que darle tanta importancia al numero de asesinadas porque en la carretera mueren muchas más personas” , una razón más para no dejar de apostar por la prevención desde la infancia.

La segunda intervención continuó de la mano de Daniel M. Méndez, quien junto a Laura Campillo ha impartido y participado en los talleres de prevención y en el estudio presentado.

Para Daniel M. Méndez, el objetivo principal de estas charlas es dar a los adolescentes la oportunidad de cambiar sus creencias más arraigadas, y para ello quienes impartan los talleres de Coeducación deben conocer de cerca el contexto en el que se desenvuelven los y las jóvenes.

Es normal que piensen «ya están aquí los feminazis» cuando nos ven llegar a las clases si desde pequeñ@s se educan en una sociedad machista, explicó Daniel M. Méndez, antes de proporcionar herramientas prácticas sobre cómo enfocar una charla sobre violencia de genero con menores.

En este sentido, destacó como algo imprescindible el no cuestionar los gustos o intereses de los y las adolescentes de manera directa. “Demos al alumnado la oportunidad de reflexionar e interiorizar ideas. Para ello, necesitarán datos impactantes y anécdotas que ejemplifiquen la realidad.»

Es importante tener en cuenta los obstáculos que el equipo de formadores se va a encontrar durante el transcurso de las charlas: algunos adolescentes tienen muy interiorizado que las profesionales odian a los hombres o que el feminismo es un movimiento en contra de los mismos.

Para conseguir que el alumnado salga de la formación entendiendo qué es la violencia de género, habrá que explicarles qué son los estereotipos de género y cómo nos afecta negativamente la socialización diferenciada a hombres y mujeres, todo ello reflexionando mediante videos y ejemplos publicitarios que generen un debate posterior.

Pensemos que si un 26% de adolescentes han sabido definir qué es la violencia de género a pesar de no haber recibido ningún tipo de formación, imaginemos cómo aumentaría ese porcentaje con formación continuada y debate social. “Son los propios alumnos quienes nos acaban pidiendo la violencia de género como una asignatura.”

Los celos y el amor romántico forman parte del día a día de los menores, no debemos obviar esta realidad, sino hacerles reflexionar mediante dinámicas participativas. En este sentido, otro de los datos que destacó Daniel M. Méndez es que gracias a los talleres, la mayoría de los adolescentes pasan de creer que “hay celos buenos y celos malos” a reconocer que todos los celos son negativos.

El aumento de las agresiones sexuales múltiples es solo una de las muchas consecuencias que tiene el «profesor porno», por eso es importante llevar la educación sexual a las aulas, aclarar a los adolescentes que el porno es ficción y que perpetua el abuso y la dominación sobre las mujeres.

Una de las críticas que realizó Daniel M. Méndez en este sentido es que el profesorado debe hablar de relaciones afectivo-sexuales con el alumnado, poniendo en el centro la comunicación, la empatía, el respeto y la igualdad.

Con respecto a si se debe abordar el debate de la prostitución en las aulas, la conclusión que se extrae del informe sobre “Vivencias, actitudes y percepciones sobre la violencia de género en adolescentes de la Comunidad de Madrid” es que es determinante, pues de lo contrario continuará creciendo el porcentaje de adolescentes que normaliza la explotación sexual de las mujeres.

Abordar pues la prostitución desde el enfoque abolicionista que defiende la CIMTM es fundamental para alcanzar la igualdad entre hombres y mujeres.

La moderadora de la primera mesa, Beatriz Casco, en representación de Albelia Consultora, dio por concluida la primera parte de la jornada con la siguiente reflexión: »para abrir ventanas de oportunidad y reflexionar a través del debate, debemos cambiar la forma de hacer pedagogía mediante la integración de la perspectiva de género y la consideración sin prejuicios del interés de los y las menores, algo en lo que el equipo de formadores de la CIMTM lleva mucho tiempo trabajando».

RESPUESTA INSTITUCIONAL FRENTE A LA VIOLENCIA EN JÓVENES

 

La segunda mesa de la jordana, estuvo moderada por la Vicepresidenta de la CIMTM, Asunción Miura, y contó con la participación del Jefe del área de Ciudadanía y Derechos Sociales de la FEMP, Joaquín Corcobado y con la Fiscal de Sala contra la Violencia de Género, Pilar Fernández Pérez, para abordar la respuesta institucional frente a la violencia en jóvenes.

Joaquín Corcobado aprovechó el principio de su intervención para recordar y agradecer el convenio entre la CIMTM y la FEMP que hacer posible la sensibilización a través de la exposición itinerante Crecer con miedo: niños y niñas ante la violencia de género.

A continuación, Joaquín pasó a hablar del Programa ATENPRO, servicio que, con la tecnología adecuada, ofrece a las víctimas de violencia de género una atención inmediata, ante las eventualidades que les puedan sobrevenir, las 24 horas del día, los 365 días del año y sea cual sea el lugar en que se encuentren.

La FEMP recibirá una subvención de 32 millones de euros para desarrollar el nuevo servicio de ATENPRO.

Según adelantó Joaquín Corcobado, esta nueva subvención se utilizará para ampliar el servicio, que hasta el momento solo se ofrece a mujeres víctimas de violencia de género en el ámbito de la pareja o expareja, y que está en proceso de ampliación a víctimas de todas las violencias machistas.

El broche final de la jornada lo puso la fiscal Pilar Fernández Pérez, quien dedicó su intervención a reivindicar que solo protegemos a las madres si también protegemos a sus hijas e hijos y viceversa. «Hasta hace muy poco en el ámbito de la justicia había una posición especialmente pasiva en el ámbito de los menores y adolescentes que convivían con la violencia. Los menores van adquiriendo protagonismo a la hora de denunciar y demandar que se les aparte de esa violencia. Nos corresponde la protección e los menores», destacó.

Pilar centró su intervención en la explicación de los avances que se han realizado de forma progresiva en el ámbito de la protección de las niñas y niños en la violencia contra la mujer, cerrando su ponencia con la modificación más reciente: la ley 8/2021, de 2 de junio, por la que se reforma la legislación civil y procesal para el apoyo a las personas con discapacidad en el ejercicio de su capacidad jurídica.

Accede al video completo de las jornadas en este enlace:  

Presentamos el Programa Conectadas en Fuenlabrada

El pasado 27 de noviembre se presentó en un acto público el Programa Conectadas, un proyecto de colaboración entre la Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres y el Ayuntamiento de Fuenlabrada para atender, asesorar y apoyar a adolescentes y mujeres jóvenes víctimas de violencia machista, entre los 13 y 30 años de edad.

La presentación se celebró en el marco de las XXVI Jornadas Técnicas contra la Violencia de Género, organizadas por el Ayuntamiento de Fuenlabrada. Los diferentes actos y ponencias enmarcados en estas jornadas se repartieron a lo largo de toda la semana del 25N, en conmemoración al Día Internacional Contra Las Violencias Machistas.

El día 27, la Concejalía de Feminismo del municipio madrileño quiso poner el foco de atención en la violencia machista sufrida por las mujeres más jóvenes. Por ello, seleccionó esta jornada para que se presentara públicamente el Programa Conectadas.

Las psicólogas que participan en el proyecto, Alba Acín y Elena Taranco, fueron las encargadas de explicar su funcionamiento. Las profesionales de la Comisión señalaron que este servicio se ha creado por la alta demanda de información y apoyo psicológico entre mujeres jóvenes con relaciones de pareja disfuncionales.

Los problemas que encuentran más a menudo en las usuarias son dependencia emocional, problemas de gestión de ansiedad, tristeza, autoestima baja o incluso síntomas de trastorno de estrés postraumático. Algunas desarrollan dificultades en sus nuevas relaciones afectivo-sexuales y rechazan tener nuevos vínculos.

El programa busca apoyar y acompañar a las adolescentes y mujeres jóvenes tratando de mejorar su autoestima, favorecer el empoderamiento, gestionar la ansiedad y mejorar la sintomatología depresiva. Esto pasa por un proceso de aprendizaje y deconstrucción en el que se incluye el cuestionamiento de los mitos románticos y la superación de cánones de género.

Conectadas permite a las jóvenes solicitar apoyo desde su móvil, a través de llamada, WhatsApp o correo electrónico. También se realiza el servicio de forma presencial y se prepara el desarrollo de grupos terapéuticos.

Contacta en: 669 47 33 01

O en: conectadas@ayto-fuenlabrada.es

Nuevas tecnologías, nuevas formas de violencia

El Ayuntamiento de Fuenlabrada también invitó a estas jornadas a Cristina Sánchez Bellas, psicóloga de nuestro Programa Fortaleza, especializada en mujeres jóvenes y menores.

Acompañada de la también psicóloga Olga Barroso, de la Concejala de Juventud, Beatriz Peñalver, y el Concejal de Feminismo, Raúl Hernández, Cristina Sánchez realizó un análisis de los factores que agravan la violencia machista a edades tempranas. Uno de los aspectos en los que realizó especial incidencia fue el mal uso de las nuevas tecnologías.

Sánchez explicó cómo se utiliza el sexting (intercambio de fotografías o vídeos de carácter sexual) contra las víctimas de violencia machista, para «comprar su silencio y evitar que abandonen la relación». Además, hizo hincapié en la peligrosa combinación entre el mito romántico de los celos y las herramientas de control de las redes sociales, última conexión, confirmación de mensaje leído, fotos subidas, seguidores, etc.

Por su parte, la psicóloga Olga Barroso, experta en apego, habló sobre los efectos de la violencia machista en los niños y niñas y las consecuencias derivadas en sus futuras relaciones de pareja.

«Si las figuras de cuidado tratan mal, el vínculo de apego sigue haciendo su trabajo y les empuja a que se unan afectivamente aún así a esas figuras. Eso tiene un peaje muy caro, porque para mantener esa relación afectiva con un padre que le pega, tiene que negar que le pega, que le insulta, que le humilla, puede creer que eso es normal o bien puede creer que él o ella es el problema, que eso pasa porque hace algo mal».

En este aspecto, Cristina Sánchez puntualizó que los efectos de haber sufrido violencia machista en la niñez varían por los roles identificados: «los niños tienen muy interiorizada la resolución de conflictos por medio de la agresividad. Las niñas tienen interiorizado priorizar los deseos del otro, sus deseos no tienen importancia y creen que son merecedoras del castigo de sus conductas».

Ponentes de las jornadas sobre mujeres jóvenes víctimas de violencia machista

"Vivencias, actitudes y percepciones sobre la violencia de género en adolescentes de la Comunidad de Madrid"

El 69% de adolescentes de la Comunidad de Madrid cree que la violencia de género la sufren mujeres y hombres indistintamente

  • Un 33% de chicas y un 37% de chicos consideran que no es violencia de género apoderarse de la contraseña de las redes sociales de tu pareja.
  • Las adolescentes perciben la calle como un entorno de riesgo, por las constantes apelaciones y el acoso que reciben.
  • Un 48% de chicas y chicos no consideran la prostitución como una forma de violencia de género.

"Vivencias, actitudes y percepciones sobre la violencia de género en adolescentes de la Comunidad de Madrid"

La Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres, en colaboración con Albelia Consultora, ha publicado el informe “Vivencias, actitudes y percepciones sobre la violencia de género en adolescentes de la Comunidad de Madrid”.

El estudio analiza las respuestas de 1.578 alumnas y alumnos, pertenecientes a 18 institutos de secundaria de la Comunidad de Madrid. Todos, estudiantes de 3º y 4º de ESO, entre 14 y 17 años de edad.

Los datos extraídos reflejan que las generaciones más jóvenes tienen problemas para identificar qué es la violencia de género y cuáles son sus manifestaciones. 5 de cada 7 adolescentes (el 69%) define la violencia de género como “una violencia que se da de un género a otro”, sufriéndola indistintamente mujeres y hombres.

Solo el 26% de jóvenes identifica esta problemática como una violencia que sufren las mujeres “por el hecho de ser mujeres”.

El análisis determina que los y las adolescentes interiorizan estereotipos de género y mitos sobre las relaciones de pareja que pueden contribuir a la normalización de relaciones basadas en el control, el chantaje y los comportamientos violentos.

El 33% de las chicas y el 37% de los chicos consideran que no es violencia de género “apoderarse de la contraseña de las redes sociales de tu pareja para ver con quién habla”. Asimismo, un 23% de varones (frente a un 11% de mujeres) señalaron que no consideran violencia de género pedirle a su pareja que no se vista de determinada manera.

La prostitución no es una forma de violencia de género para el 48% de los adolescentes, tanto mujeres como hombres. Nuestra entidad, de larga trayectoria en la lucha por la abolición de la prostitución, considera este dato alarmante, ya que normaliza la explotación sexual de las mujeres como una forma de ocio.

 

Vivencias de la violencia de género en jóvenes

Se planteó a los adolescentes diferentes situaciones de acoso callejero y en espacios de ocio para medir con qué frecuencia las han vivido o presenciado. Los resultados mostraron una clara diferencia por sexo en sus respuestas.

Un 70% de mujeres (frente a un 38% de hombres) dice que “siempre” o “bastantes veces” sus amigas prefieren volver acompañadas a casa. Un 29% de chicas (frente a un 19% de chicos) consideran habitual que “cuando alguna amiga está bebida, intenten besarla o hacer algo con ella”.

Las mujeres jóvenes describen la calle como un entorno hostil, de riesgo. Sienten inseguridad por las continuas situaciones de acoso o interpelaciones de hombres y normalizan, ya desde la adolescencia, un importante porcentaje de violencia.

Sin embargo, los hombres jóvenes no reconocen que esa violencia sea tan frecuente para sus amigas y compañeras.

Actitudes y percepciones sobre la violencia de género

1 de cada 9 adolescentes consideran que el “comportamiento o personalidad de la víctima” es la causa de la violencia de género, revictimizando a las mujeres.

Las chicas apuntan más claramente a factores sociales como determinantes de la violencia de género (como el machismo o los estereotipos). Sin embargo, hay más chicos que piensan que las causas son de corte personal (psicológicos o de relaciones de pareja disfuncionales).

Los hombres son los que más interiorizados tienen los mitos del amor romántico. Hasta un 23% cree que es “inevitable sufrir por amor”, un 22% considera que es posible “cambiar el comportamiento de alguien del que se está enamorado/a” y un 11% de los varones ven normal “alejarse de amistades cuando se comienza una relación”.

Demandamos formación y prevención

La falta de sensibilización y de formación afectivo-sexual lleva a los adolescentes a educarse con materiales sexistas y violentos, que perpetúan la cultura de la violación, como la pornografía.

El estudio que presentamos apunta a que, a mayor comprensión de la complejidad social del fenómeno de la violencia de género, se muestra una menor tolerancia a las relaciones de pareja tóxicas.

Por este motivo, desde la Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres defendemos la necesidad de reforzar políticas de formación en prevención de la violencia de género en las aulas.

Los propios alumnos y alumnas son quienes las reclaman, un 54% de participantes en el estudio solicitaron más formación en violencia de género después de recibir nuestra acción formativa.

La perspectiva de género, la educación en igualdad y la afectivo-sexual son formación básica para que los chicos y chicas puedan entenderse a sí mismos y a los demás y mantener relaciones empáticas basadas en el respeto mutuo.

Por ello, consideramos que la sensibilización es la herramienta principal para impedir que la violencia machista se perpetúe de generación en generación.

¿Quiénes somos?

La Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres es una ONG que lleva más de 40 años trabajando por la erradicación de todas las formas de violencia contra las mujeres.

Para conseguir este objetivo, en nuestro Programa Fortaleza atendemos a mujeres víctimas de esta violencia y a sus hijos y sus hijas menores, ofreciendo atención social, psicológica y jurídica.

También desarrollamos talleres de coeducación y prevención de la violencia machista en los institutos de secundaria.

Para leer un resumen del informe, haz click aquí.