La Plantaforma de Género y el 8M

Con motivo de la apertura de nuestro nuevo Centro Alternativa de Atención a la Mujer en la Colonia Marconi, la Comisión se ha unido a la Plantaforma de Género, una plataforma en la que diversas entidades con enfoque de género del distrito Villaverde-Usera se coordinan para generar actividades y espacios que promuevan la igualdad y concienciación de las vecinas y vecinos sobre los distintos tipos de violencias de género.

El equipo del Programa Alternativa, que brinda atención a mujeres en situación de prostitución, espera poder poner su granito de arena al trabajo que la Plantaforma lleva ya años haciendo, sobre todo en lo que concierne a la formación y sensibilización sobre la realidad de las mujeres con las que desde este programa se trabaja y la violencia, a menudo invisible, a la que las mismas se ven expuestas en su día a día.

El trabajo de la Plantaforma se intensifica en días clave como el 8M y el 25N gracias a lo cual este año se ha organizado la primera Feria por el Día de la Mujer.

Nuestras compañeras del equipo Alternativa participarán junto con otras entidades en este día lúdico pero con carácter formativo, enfocado a la preparación de la manifestación del 8 de Marzo. Con ayuda de las organizaciones participantes, se llevarán a cabo diversos talleres en los que se realizarán pancartas, chapas, etc. en compañía de las vecinas y vecinos de la zona.

Viernes 6 de Marzo de 10.30 a 13.30
C/ Juan José Martínez Seco

 

Mesa redonda sobre feminicidio

Acudimos a la mesa redonda sobre feminicidio en Bruselas

El pasado 14 de febrero la CIMTM asistió en Bruselas a la mesa redonda sobre feminicidio organizada por el Consejo de las mujeres de Bélgica en colaboración con el Comité Asesor para la emancipación del Parlamento Federal Belga.

Participaron como ponentes diversos representantes de las instituciones belgas, como la Ministra Federal de Igualdad de Oportunidades Belga y el Fiscal General de la región de Lieja, así como ponentes pertenecientes a ONGs de distintos países (España, Francia, Bélgica…) que pusieron de manifiesto las escalofriantes cifras que deja la violencia machista cada año en el conjunto de la Unión Europea.

La secretaria General del Lobby Europeo de Mujeres en España (LEM), Teresa Nevado, fue la encargada de analizar los casos de feminicidio en España. En su ponencia expuso cómo opera la legislación española en materia de violencia de género y violencia sexual, así como cuáles son las principales medidas que recoge el Pacto de Estado.

En España, el Pacto de Estado, de acuerdo con el Convenio de Estambul, incluye la expansión del concepto de violencia de género más allá del ámbito de la pareja o la expareja, incluyendo la trata, la mutilación genital femenina, el matrimonio forzado y la violencia sexual.

Nevado destacó como principal problema que en España no existe un programa nacional completo para prevenir la violencia sexual. “Necesitamos un sistema organizado, con capacitación, lugares de atención, protocolos, etc. para ayudar a las víctimas”, explicó.

En dicha mesa redonda se evidenció la necesidad de incluir el feminicidio como una categoría separada del derecho penal a fin de que el problema se torne visible y evitable.

También se constató la necesidad de uniformar las estadísticas sobre feminicidio que se realizan en la Unión Europea, y unificar los criterios para contabilizarlos, pues algunos de los países que la integran no cuentan con datos fiables.

 

Mesa redonda sobre feminicidio

Cartel migrantes: agentes de cambio frente a las violencias de género

Superar las barreras culturales en la atención a mujeres migrantes ya es una realidad

La puesta en marcha de servicios de atención a mujeres víctimas de violencias machistas –violencia de género, sexual, prostitución y trata, entre otras- es una fase ya implementada, tanto en gran parte de la administración pública, como en la atención a mujeres desde asociaciones. Sin embargo, la adaptación de la atención pública a mujeres migrantes es aún un paso por dar en parte de las administraciones.

Por ello, surgen las figuras de las ‘agentes de cambio’, mujeres migrantes, que han pasado por las barreras de la atención pública a varios niveles, y que a través del programa Access, impulsado por Médicos del Mundo, han conseguido empoderarse.

Ellas mismas se convierten en sujetos de su cambio y facilitan la superación de barreras burocráticas a otras compañeras en situación similar a la suya a su llegada a España. Momentos en los que, por ejemplo, eran expulsadas de los pisos alquilados en los que vivían “porque el casero pensaba que por ser africana ya tenía el ébola”, expone Vida, de Ghana

A su llegada, estas mujeres “no conocen el idioma, la cultura, ni los recursos que están disponibles”, abunda Aby Watt, agente de cambio. A todo ello, no solo se suma una barrera idiomática, con poca o nula disponibilidad de personas traductoras en las instituciones, sino que existe un muro más grande: la barrera cultural.

Creencias y culturas arraigadas, como la dificultad de denunciar violencias machistas en el entorno del matrimonio en algunas culturas africanas. “El marido, al casarse, paga una dote a la familia de la mujer, por lo que si ella denuncia, es como si denunciara a toda su familia. Es una deshonra”, señala Aby Watt, una de las facilitadoras del cambio.

Estas diferencias culturales, a veces incomprensibles o lejanas para la cultura occidental blanca, suponen un muro adicional para estas mujeres. Un muro que gracias a la figura del agente de cambio se diluye, ya que se trata de un equipo preparado, que conoce las particularidades culturales y sociales del país de origen y comparten educación y valores, por lo que se elimina el problema del “asistencialismo” desde asociaciones a mujeres migrantes.

El ámbito de actuación de las agentes de cambio no solo abarca las violencias machistas, sino que su programa también ayuda y empodera a las mujeres en lo laboral. Raquel, de origen paraguayo, fue víctima del encasillamiento laboral al llegar a España, cuando pidió acudir a un curso de mediación comunitaria para seguir formándose y complementar sus estudios en psicología cursados en su país de origen.

Los asistentes sociales que gestionaban el curso le recomendaron desechar esa idea y centrarse en un curso de limpieza en fábricas, “porque consideraban que al ser migrante ese era mi destino y no podía aspirar a más”.
“La violencia institucional nos hace mucho daño, nos perjudica”, finaliza Raquel. Aby, por su parte, pide desterrar los estereotipos que afectan a la población migrante, y lamenta que, a pesar de llevar más de 15 años viviendo en España, hablar castellano y estar “plenamente integrada”, cree que “por el color de piel o el acento ya no somos de aquí.

Unos prejuicios que, advierte, también han hecho mella en su autoestima y propia consideración pero que, gracias a programas como Access de Médicos del Mundo y la mediación como agente de cambio con otras mujeres de su país, ha logrado superar.

Cartel migrantes: agentes de cambio frente a las violencias de género

Jornada Médicos del Mundo: Agentes de cambio

Dentro del programa Access impulsado por Médicos del Mundo en sus sedes de Madrid, Aragón y Navarra, un grupo de mujeres de diferentes procedencias se han formado como agentes de cambio, una figura que ejerce una mediación no solo lingüística, sino también cultural y de acercamiento a las comunidades de sus países de origen para eliminar barreras y formar en violencias machistas.

Desde la violencia machista en entornos de pareja, la mutilación genital femenina o los matrimonios forzados, estas agentes de cambio, procedentes de países como Guinea-Bissau, Ghana o Paraguay realizan labores de formación en cercanía con personas de su comunidad, eliminando barreras idiomáticas y culturales y evitando al máximo el problema del “asistencialismo blanco”, que puede generar brechas y rechazo en algunas comunidades.

También se abordaron a través de dos formaciones impartidas por Yolanda Rodríguez Villegas, de la Plataforma Navarra por la Abolición de la Prostitución en Navarra (a la que Ehuleak-CIMTM Navarra pertenece) y Sara Vicente, presidenta de Ehuleak y responsable de CIMTM en Navarra los distintos tipos de violencias machistas y la encrucijada de la Ley de Extranjería en el tratamiento de casuísticas con violencia de género.

En la primera formación se abordaron los distintos tipos de violencia que sufren las mujeres en todo el mundo, incluida la prostitución y la trata con fines de explotación sexual, y se repasaron cifras y realidades.

En el turno de Sara Vicente, quien expuso las respuestas legales ante las violencias machistas, también se abordaron las dificultades que contiene el tratamiento de casos de violencias machistas en situación de extranjería, regular o irregular, por las implicaciones que conlleva, tales como pérdida de situación regular de extranjería o dependencia económica de sus parejas o cónyuges hombres.

También expuso las dificultades que existen, sobre todo en materia de prostitución y trata con fines de explotación sexual, al conseguir documentación que acredite el arraigo o el empadronamiento de las mujeres para lograr la regularización de su situación. A todo ello, expuso, se añade el miedo de estas mujeres a poder ser deportadas a sus países de origen.

 

Ponencia Sara Vicente

Día Internacional de Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina

Día Internacional de Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina

Este jueves 6 de febrero se conmemora el Día Internacional de Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina, un ritual misógino que afecta a 200 millones de mujeres y niñas.

La mutilación genital es una de las expresiones más duras de la violencia machista y del sistema patriarcal.

Pese a que el Parlamento de la Unión Africana aprobó la prohibición de esta práctica, se sigue llevando a cabo en 30 países en todo el mundo.

La ablación pone en grave peligro la vida de las mujeres a las que se realiza. Muchas mueren en el proceso o sufren consecuencias crónicas, como fuertes dolores al tener relaciones sexuales, infecciones y una experiencia traumática que puede afectar gravemente a la salud mental de las víctimas.

Según Naciones Unidas, solo en 2020, 4,1 millones de niñas están en riesgo de sufrir ablación. Por este motivo, el organismo internacional fijó la eliminación de esta actividad como uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

En esta campaña de la organización Mundo Cooperante, actrices españoles ponen voz y rostro a las historias de millones de mujeres que sufren a diario esta violencia, como la activista Asha Ismail, víctima de mutilación a los 5 años.

 

Coeducación y prevención de la violencia de género

La persecución de la formación en igualdad: el veto parental

“Mi novia es mía”, “si yo le digo que no quede con sus amigas no lo hará, porque me quiere”, “si no me da las contraseñas de sus redes sociales, tiene algo que ocultar”, “es normal soltar algún puñetazo al aire cuando discuto con mi novia”.

Estas son frases reales que el equipo formador de la Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres escucha día a día en los institutos cuando imparte talleres de coeducación y prevención de la violencia de género entre adolescentes.

Sus dudas y comentarios cuando explicamos qué es la violencia machista o cómo los estereotipos de género han construido desigualdades sociales reflejan la urgente necesidad de que desde edades tempranas se reciba formación para prevenir relaciones violentas.

Esta realidad, que comprobamos en la intervención directa en los institutos, la amparan los datos. En España, desde el año 2016 se han registrado 175 víctimas de agresiones sexuales múltiples, una de cada tres eran menores de edad. En estos mismos delitos participaron 139 varones menores de 18 años.

A pesar de estas alarmantes cifras, algunos partidos políticos y asociaciones de ideología ultra católica están defendiendo un veto que impide que chicos y chicas reciban formación en igualdad, alegando que los institutos deberían contar con una autorización expresa de las madres y los padres para poder impartir la educación.

Además, estos colectivos se dedican a elaborar una especie de “lista negra” de colegios e institutos donde alguna vez se han desarrollado actividades dedicadas al feminismo o a la igualdad LGTBI, criminalizando la educación.

La labor del profesorado y de las personalidades expertas en formación es educar, independientemente de la ideología de las familias de los alumnos. Requerir una autorización para realizar un trabajo sería un ejercicio de censura impensable con cualquier otro tipo de contenidos.

¿Seríamos capaces de imaginar que asociaciones de ultra derecha solicitaran un consentimiento familiar para poder explicarles a nuestros hijos e hijas lo que fue la Segunda República o la Revolución Rusa? De momento es impensable, pero solicitar una autorización para decirle al alumnado que mujeres y hombres tenemos los mismos derechos y que podemos amar a quién queramos sin que nos juzguen por ello, desde luego es un buen comienzo para alcanzar esa situación surrealista.

La perspectiva de género, la educación en igualdad y la afectivo-sexual no son ninguna ideología, son formación básica para que los niños y niñas puedan entenderse a sí mismos y a los demás y mantener relaciones empáticas basadas en el respeto mutuo.

No podemos ignorar que el bullying está estrechamente relacionado con el género y la identidad sexual. Desde la infancia, muchos de los insultos van dirigidos a aquellas personas que se separan de la construcción estereotipada de la masculinidad o de la feminidad, y con los años esas conductas pueden desembocar en machismo y homofobia.

Las organizaciones feministas vamos a continuar acompañando a los centros educativos que nos solicitan colaboración para transmitir valores igualitarios a su alumnado, que afortunadamente constituyen una mayoría.

Pretender sesgar la formación de los y las jóvenes en aras de la ideología de su familia pone en peligro los principios de igualdad y no discriminación de las generaciones presentes y futuras.

 

Laura Campillo Sánchez

Formadora de la Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres

Artículo publicado en Contrainformación

Coeducación y prevención de la violencia de género