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La violencia contra las mujeres y niñas con discapacidad

Pese a los avances experimentados en el plano legislativo, en el cual España es sin duda referente internacional, existe todavía una desigualdad social patente, doblemente negativa cuando hablamos de mujeres en situación de discapacidad.

Desde la perspectiva de la violencia que sufren las mujeres, aquella que afecta a las mujeres y niñas con discapacidad presenta dos características, que suponen una barrera inicial a la lucha contra este tipo de agresiones:

LA INVISIBILIDAD. Es notorio que las mujeres con discapacidad por sus circunstancias específicas sufren mayores abusos, y sin embargo lo hacen de una forma mucho más silenciosa e invisible.

LA NORMALIZACION que se produce al sufrir estas violencias desde edades muy tempranas, de forma continuada y estructural.

De ahí que romper la invisibilidad que todavía existe respecto a las personas discapacitadas, MEDIANTE LA DETECCIÓN Y LA  PREVENCION se convierta en un factor esencial.

No podemos olvidar que sin una detección previa no hay posibilidad de denuncia y acceso a la Justicia.

Esto hace que sea muy importante que desde los Servicios de Salud así como desde los Servicios Sociales, Centros de Dia o residenciales, Centros ocupacionales, etc. a los que acude la víctima se extremen las medidas de detección de situaciones de violencia de que puedan estar sufriendo.

En el mismo sentido, que los profesionales de dichos servicios tengan una formación específica y directrices adecuadas para lograr una intervención, que pueda favorecer espacios de intimidad con la mujer discapacitada sin la presencia del cuidador –en alto porcentaje agresor- y para explorarla de forma acorde a su situación personal.

Veamos algunos datos relevantes, extraídos de la Macroencuesta 2019 de la Delegación de Gobierno contra la V.G.

  • El 17,5% de las mujeres con discapacidad que han sufrido violencia de alguna pareja o expareja dicen que su discapacidad es consecuencia de la violencia de sus parejas. Este porcentaje asciende al 23,4% en el caso de las mujeres con discapacidad que han sufrido violencia física o sexual.
  • Entre las mujeres que tienen una discapacidad y han sufrido violencia sexual fuera de la pareja alguna vez en su vida, el 14,3% dicen que la discapacidad es consecuencia de estos episodios de violencia sexual.
  • La violencia sexual tiene consecuencias en la salud de las mujeres afectadas que perduran en el tiempo y esto hace que asistan con mayor frecuencia a diversos servicios de atención sanitaria, aunque los episodios de violencia sexual hayan sucedido en el pasado. Así, por ejemplo, el 43,7% de las mujeres víctimas de violencia sexual y el 58,8% de las que han sido violadas afirman haber utilizado algún servicio de urgencias por algún problema o enfermedad suyo en los 12 meses previos a las entrevistas, frente al 28,3% de las que nunca han sufrido violencia sexual.

En relación a los factores que generan una dependencia de la víctima con su agresor, algunos de los cuales afectan a todas las víctimas de violencia de género, como la emocional o la económica, y otros como la dependencia física que inciden en mayor medida en las mujeres dependientes, me resulta interesante señalar un estudio realizado por el Consejo General del Poder Judicial, en relación a las personas dependientes, en el que se habla de otro tipo de conducta violenta, consistente en la dejación de las actividades de cuidado, de la siguiente forma:

Negligencia y abandono: Rechazo, negativa o fallo para iniciar, continuar o completar la atención de las necesidades de cuidado, ya sea voluntaria o involuntariamente, por parte de la persona responsable de su cuidado. Como, por ejemplo, no aportar medidas económicas o cuidados básicos como comida, hidratación, higiene personal, vestido, cobijo, asistencia sanitaria, administración de medicamentos, confort, protección y vigilancia de situaciones potencialmente peligrosas, dejarla sola largos periodos de tiempo, no procurarle afecto, etc. La tendencia es a hablar de negligencia cuando el fallo se produce en los cuidados que debería proporcionar un profesional y de abandono cuando es el cuidador familiar el que no cumple con la responsabilidad de cuidado.

Barreras de acceso a la Justicia

Como señala en un estudio “Mujeres con discapacidad y Violencia de Género” la Magistrada María Tardón Olmos:

Por el hecho de ser menos capaces de defenderse físicamente del agresor, por su mayor dependencia de la asistencia y cuidados de otros. El propio cuidador ejerce, así, de barrera, en su relación con el exterior.

Por tener mayores dificultades para expresar los malos tratos sufridos debido a problemas de comunicación.

 Por la dificultad de acceso a los puntos de información y asesoramiento, principalmente debido a la existencia de todo género de barreras arquitectónicas y de la comunicación.

Por tener una menor credibilidad a la hora de denunciar hechos de este tipo ante algunos estamentos sociales.

Por vivir frecuentemente en entornos que favorecen la violencia: familias desestructuradas, instituciones, residencias y hospitales.

Dichas barreras se vienen dividiendo en dos tipos:

  1. Barreras de carácter subjetivo, entendido en el sentido de afectación del ámbito subjetivo de la persona.
  • Dependencia emocional. Dependencia física, incluida la atención a las necesidades de cuidado por parte de la persona responsable. Dependencia económica.

De nuevo, los agresores suelen ser personas conocidas, en un 99% de los casos. El 30% corresponden a abusos sexuales intrafamiliares. La cercanía de los agresores y la vulnerabilidad de las víctimas determina quién da la voz de alarma sobre los abusos: el 73% de los casos que llegan a la UAVDI vienen derivados de los servicios de atención directa a personas con discapacidad, Servicios Sociales y Centros de Salud. En otro 19% es la familia la que acude a la unidad y, por último, un 2% de las víctimas acuden por ellas mismas a pedir ayuda. (El diario 4/12/2014.)

  • Desconfianza de las mujeres ante la respuesta por parte de la Administración de justicia.
  • Miedo a la pérdida de la guarda y custodia o a la guarda compartida impuesta por parte de los Juzgados y Tribunales como sistema de custodia preferente.

Cuestiones como la de la guarda y custodia de los hijos, resulta una barrera recurrente, puesto que se parte de la visión de que las mujeres con discapacidad no pueden cuidar de sus hijos de igual manera a las demás mujeres, con base a la propia naturaleza del rol que socialmente se las ha adjudicado.

En efecto, los procedimientos de divorcio y juicios de tutela pueden centrarse en la discapacidad de la madre y no en su comportamiento como progenitora, equiparando así implícitamente la discapacidad de la mujer con la incompetencia para ejercer como madre. Sin embargo, los recursos existentes, los medios tecnológicos disponibles y la ayuda que debe recibir la madre son la clave para no victimizar e incluso coartar los derechos de las mujeres con discapacidad.

 

2. Barreras estructurales, que afectan a la accesibilidad y al tratamiento que desde las instituciones se ofrece a las víctimas.

  • Barreras arquitectónicas y de accesibilidad a los recursos: La primera barrera parte de la necesidad de accesibilidad en los propios Tribunales. Numerosos estudios referidos específicamente a la violencia de género ejercida sobre mujeres con discapacidad, muestran que existen trabas para el acceso de una mujer con discapacidad a la información, así como barreras arquitectónicas y de accesibilidad a los recursos, incluidos por tanto los relativos a la Administración de Justicia.

 

  • Falta de recursos y personal especializado antes y después de la presentación de la denuncia. Es necesario que los Juzgados cuenten desde un primer momento con medios humanos y personales especializados, como servicios de intérpretes para personas con discapacidad.

 

  • Atención y asesoramiento letrado antes y después de la denuncia. Para que el acceso de la mujer a la Justicia se realice de forma adecuada y con suficientes garantías. Se debe potenciar la creación de Servicios de Orientación Jurídica a personas con discapacidad y familiares. Con suficiente especialización.

 

  • Unidades forenses de valoración integral del riesgo. Consideramos que el sistema de valoración actual, que se realiza por los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado no es integral, ni suficientemente fiable. Dichas unidades deberían contar con profesionales especialmente capacitados para la atención a mujeres con discapacidad, que realizaran una evaluación periódica, antes, durante y después del proceso judicial en su caso.

 

  • Escasa formación en género y discapacidad.

Consideramos necesario incidir en la formación de los profesionales que intervienen en el proceso de la violencia en general y en especial en relación a las personas con discapacidad, por sus especiales características y los factores de riesgo añadidos que tienen por su condición de discapacidad.

Esto incluye, juristas, trabajadores sociales, personal sanitario, Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, medios de comunicación, etc.

Es necesaria la formación y capacitación en género y discapacidad, que incluya el conocimiento de conceptos tales como el feminismo, totalmente tergiversados y malinterpretados, así como módulos de sensibilización y capacitación específicos sobre personas con discapacidad.

Laura Galindo, psicóloga y especialista en la materia, señala la necesidad de formación de los agentes y del personal de los juzgados con los que entran en contacto las mujeres con discapacidad intelectual: “Si les hacen las preguntas con un tono rígido y de manera insistente, por ejemplo, la persona tiende a responder lo que se espera de ella. Ahí puede haber cambios de versión, pero no significa que la víctima esté mintiendo. Hay que enseñar de qué modo hacer las preguntas“.

Prácticas no deseables

Por parte de algunos sectores judiciales se detectan prácticas no deseables y falta de empatía.

  • Ejemplo de ello es que, en más de una ocasión, se cuestiona a la víctima antes que al agresor. En efecto, si esto ocurre con las víctimas de violencia de género en un importante número de ocasiones, cuanto más, con las mujeres con discapacidad. Así las mujeres con discapacidad cognitiva, por ejemplo, que pueden tener más dificultad para recordar la secuencia de los acontecimientos, y en su consecuencia más probabilidades de que se les reste credibilidad ante los tribunales.

 

  • El hecho de que no se valore debidamente el testimonio de las mujeres con discapacidad supone un problema en los casos de violencia basada en el género y agresión sexual, en los que el testimonio de las partes y la credibilidad de los testigos son especialmente importantes.

 

  • Se admite la estrategia de las denuncias cruzadas sin mayor repercusión para el agresor. Por el contrario son mucho más escasas las ocasiones en las que se admite la eximente de legítima defensa en favor de la víctima.

 

  • Solo en ocasiones excepcionales se procede en fase de instrucción a decretar el sobreseimiento provisional de las actuaciones, respecto de los presuntos hechos imputados a la víctima, incluso a falta de indicios racionales que sustenten una acusación mínimamente fundamentada.

 

  • El resultado en la mayoría de las ocasiones es la retractación en las denuncias, entendida en el sentido de retirar la acusación particular y acogerse al derecho a no declarar, haciendo extremadamente difícil la continuación del proceso o la conclusión del mismo mediante sentencia condenatoria.

 

 

Por último, no puedo acabar sin señalar que, a mi modo de ver, mientras los agresores sigan siendo invisibles, estamos colaborando con su impunidad.

Hemos de ser conscientes de que el problema no es la mujer, ni lo es la discapacidad, sino la conciencia social que permite que perduren desigualdades estructurales que afectan en mayor medida a determinados sectores de la población.

En conclusión, solo una sociedad sin barreras y tolerante, basada en el conocimiento y en el respeto a la persona como “ser humano”, sin distinción de sexo, ni de otras circunstancias personales, como en este caso, la discapacidad, podrá ser una sociedad libre de violencias.

 

Susana Martínez Novo

Abogada y Presidenta de la Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres

La CIMTM colabora con las universidades españolas impartiendo jornadas de sensibilización y formación

Durante los últimos meses de este año 2020, nuestra colaboración con las universidades españolas se ha reforzado, ya que ha aumentado considerablemente la demanda de profesionales para jornadas de sensibilización y formación en materia de violencia de género.

Muchas son las instituciones que han apostado por continuar visibilizando el Día Internacional Contra las Violencias Machistas, celebrado el pasado 25 de noviembre, adaptando los eventos a las condiciones que demanda la pandemia de coronavirus.

Este fue el caso de la Universidad de León, que contó con la Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres para la celebración de las III Jornadas de Género, Diversidad Sexual y Derecho.

La abogada y miembro de la Junta Directiva de la CIMTM María José Carretero intervino con una ponencia sobre menores víctimas de violencia machista y el ejercicio de sus derechos.

Nuestra representante detalló los distintos proyectos que la Comisión realiza en pro de la erradicación de las violencias sufridas por menores en las distintas etapas de su vida:

– El Proyecto Europeo Response: que pone el foco en la violencia sufrida por la mujer y el feto durante el embarazo, con las consecuencias que puede acarrear tanto para la salud de la madre como para el desarrollo del bebé.
La intervención psico-social con hijas e hijos de víctimas de violencia machista: a través de nuestro Programa Fortaleza.
Los talleres de coeducación y prevención de la violencia de género en adolescentes.

Modelo de intervención psicosocial con menores víctimas de violencia de género

Por otra parte, las compañeras pertenecientes al Programa Fortaleza formaron a estudiantes de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), en un curso dirigido a tutoras del Servicio de Empleo de la Comunidad de Madrid en materia de atención a víctimas de violencia de género.

Estas profesionales desarrollarán su actividad tratando de mejorar la inserción laboral de mujeres que han sufrido este tipo de violencia, con lo que la experiencia del Programa Fortaleza de nuestra entidad les resultaba de sumo interés para aplicar sus conocimientos al ámbito práctico de la intervención.

Las trabajadoras de la Comisión detallaron cómo es su día a día en el área de trabajo social, la atención a la línea 900 100 009 y en las terapias psicológicas con las mujeres. Asimismo, explicaron los proyectos de sensibilización y formación que se llevan a cabo desde el Programa y el servicio de asesoramiento jurídico que ponemos a disposición de las usuarias.

También la Universidad Pontificia Comillas recurrió a la Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres para formar a sus futuros profesionales.
En este caso, el alumnado estuvo formado por estudiantes de Máster del área de psicología de la Facultad de Ciencias Humanas y Sociales de la Universidad.

La Comisión impartió para ellas y ellos las Jornadas “Aspectos psico-sociales sobre la Violencia de Género”, donde de nuevo, la experiencia de nuestra entidad en la materia sirvió de utilidad para transmitir al alumnado herramientas y conocimientos para sus futuras intervenciones en casos de violencia de género.

En esta formación, las profesionales analizaron los determinantes estructurales de la violencia de género, y cómo estos se van instaurando desde las primeras relaciones afectivo-sexuales en la adolescencia, causando desigualdades.

Se hizo especial hincapié en los efectos de la violencia de género en la salud mental de las víctimas, tanto las mujeres como sus hijas e hijos menores.
Las psicólogas de la entidad repasaron las distintas fases, dinámicas y procesos de la violencia machista y cómo cambian en función del momento vital y la edad de la víctima.

La perspectiva legal también tuvo un hueco en esta formación. En este sentido, buscamos que los futuros profesionales sepan identificar los delitos constitutivos de violencia de género y, de esta manera, puedan emitir informes clínicos y psicológicos completos, que faciliten el procedimiento judicial del caso.

Ponencia en la Universidad de Comillas

PROFESIONALES QUE IMPARTIERON LAS PONENCIAS:

  • Susana Martínez Novo. Presidenta de la CIMTM.
  • María José Carretero González: Abogada y miembro de la Junta Directiva.
  • Carmen Mónica López: Coordinadora del Programa Fortaleza.
  • Natividad Hernández Claverie: Psicóloga y coordinadora del Área de atención psicológica en el Programa Fortaleza en Madrid.
  • Cristina Sánchez Bellas: Psicóloga del Programa Fortaleza en Madrid.
  • Laura Campillo Sánchez: Formadora del Programa Fortaleza en Madrid.
  • Ana María Núñez Remesal: Psicóloga del Programa Fortaleza en Sevilla.
  • Rocío Vidarte Salgado: Coordinadora de la sede de la CIMTM en Sevilla.
  • Elena María Pérez Rosa: Abogada de la sede de la CIMTM en Sevilla.

Presentamos el Programa Conectadas en Fuenlabrada

El pasado 27 de noviembre se presentó en un acto público el Programa Conectadas, un proyecto de colaboración entre la Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres y el Ayuntamiento de Fuenlabrada para atender, asesorar y apoyar a adolescentes y mujeres jóvenes víctimas de violencia machista, entre los 13 y 30 años de edad.

La presentación se celebró en el marco de las XXVI Jornadas Técnicas contra la Violencia de Género, organizadas por el Ayuntamiento de Fuenlabrada. Los diferentes actos y ponencias enmarcados en estas jornadas se repartieron a lo largo de toda la semana del 25N, en conmemoración al Día Internacional Contra Las Violencias Machistas.

El día 27, la Concejalía de Feminismo del municipio madrileño quiso poner el foco de atención en la violencia machista sufrida por las mujeres más jóvenes. Por ello, seleccionó esta jornada para que se presentara públicamente el Programa Conectadas.

Las psicólogas que participan en el proyecto, Alba Acín y Elena Taranco, fueron las encargadas de explicar su funcionamiento. Las profesionales de la Comisión señalaron que este servicio se ha creado por la alta demanda de información y apoyo psicológico entre mujeres jóvenes con relaciones de pareja disfuncionales.

Los problemas que encuentran más a menudo en las usuarias son dependencia emocional, problemas de gestión de ansiedad, tristeza, autoestima baja o incluso síntomas de trastorno de estrés postraumático. Algunas desarrollan dificultades en sus nuevas relaciones afectivo-sexuales y rechazan tener nuevos vínculos.

El programa busca apoyar y acompañar a las adolescentes y mujeres jóvenes tratando de mejorar su autoestima, favorecer el empoderamiento, gestionar la ansiedad y mejorar la sintomatología depresiva. Esto pasa por un proceso de aprendizaje y deconstrucción en el que se incluye el cuestionamiento de los mitos románticos y la superación de cánones de género.

Conectadas permite a las jóvenes solicitar apoyo desde su móvil, a través de llamada, WhatsApp o correo electrónico. También se realiza el servicio de forma presencial y se prepara el desarrollo de grupos terapéuticos.

Contacta en: 669 47 33 01

O en: conectadas@ayto-fuenlabrada.es

Nuevas tecnologías, nuevas formas de violencia

El Ayuntamiento de Fuenlabrada también invitó a estas jornadas a Cristina Sánchez Bellas, psicóloga de nuestro Programa Fortaleza, especializada en mujeres jóvenes y menores.

Acompañada de la también psicóloga Olga Barroso, de la Concejala de Juventud, Beatriz Peñalver, y el Concejal de Feminismo, Raúl Hernández, Cristina Sánchez realizó un análisis de los factores que agravan la violencia machista a edades tempranas. Uno de los aspectos en los que realizó especial incidencia fue el mal uso de las nuevas tecnologías.

Sánchez explicó cómo se utiliza el sexting (intercambio de fotografías o vídeos de carácter sexual) contra las víctimas de violencia machista, para “comprar su silencio y evitar que abandonen la relación”. Además, hizo hincapié en la peligrosa combinación entre el mito romántico de los celos y las herramientas de control de las redes sociales, última conexión, confirmación de mensaje leído, fotos subidas, seguidores, etc.

Por su parte, la psicóloga Olga Barroso, experta en apego, habló sobre los efectos de la violencia machista en los niños y niñas y las consecuencias derivadas en sus futuras relaciones de pareja.

“Si las figuras de cuidado tratan mal, el vínculo de apego sigue haciendo su trabajo y les empuja a que se unan afectivamente aún así a esas figuras. Eso tiene un peaje muy caro, porque para mantener esa relación afectiva con un padre que le pega, tiene que negar que le pega, que le insulta, que le humilla, puede creer que eso es normal o bien puede creer que él o ella es el problema, que eso pasa porque hace algo mal”.

En este aspecto, Cristina Sánchez puntualizó que los efectos de haber sufrido violencia machista en la niñez varían por los roles identificados: “los niños tienen muy interiorizada la resolución de conflictos por medio de la agresividad. Las niñas tienen interiorizado priorizar los deseos del otro, sus deseos no tienen importancia y creen que son merecedoras del castigo de sus conductas”.

Ponentes de las jornadas sobre mujeres jóvenes víctimas de violencia machista

"Vivencias, actitudes y percepciones sobre la violencia de género en adolescentes de la Comunidad de Madrid"

El 69% de adolescentes de la Comunidad de Madrid cree que la violencia de género la sufren mujeres y hombres indistintamente

  • Un 33% de chicas y un 37% de chicos consideran que no es violencia de género apoderarse de la contraseña de las redes sociales de tu pareja.
  • Las adolescentes perciben la calle como un entorno de riesgo, por las constantes apelaciones y el acoso que reciben.
  • Un 48% de chicas y chicos no consideran la prostitución como una forma de violencia de género.

"Vivencias, actitudes y percepciones sobre la violencia de género en adolescentes de la Comunidad de Madrid"

La Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres, en colaboración con Albelia Consultora, ha publicado el informe “Vivencias, actitudes y percepciones sobre la violencia de género en adolescentes de la Comunidad de Madrid”.

El estudio analiza las respuestas de 1.578 alumnas y alumnos, pertenecientes a 18 institutos de secundaria de la Comunidad de Madrid. Todos, estudiantes de 3º y 4º de ESO, entre 14 y 17 años de edad.

Los datos extraídos reflejan que las generaciones más jóvenes tienen problemas para identificar qué es la violencia de género y cuáles son sus manifestaciones. 5 de cada 7 adolescentes (el 69%) define la violencia de género como “una violencia que se da de un género a otro”, sufriéndola indistintamente mujeres y hombres.

Solo el 26% de jóvenes identifica esta problemática como una violencia que sufren las mujeres “por el hecho de ser mujeres”.

El análisis determina que los y las adolescentes interiorizan estereotipos de género y mitos sobre las relaciones de pareja que pueden contribuir a la normalización de relaciones basadas en el control, el chantaje y los comportamientos violentos.

El 33% de las chicas y el 37% de los chicos consideran que no es violencia de género “apoderarse de la contraseña de las redes sociales de tu pareja para ver con quién habla”. Asimismo, un 23% de varones (frente a un 11% de mujeres) señalaron que no consideran violencia de género pedirle a su pareja que no se vista de determinada manera.

La prostitución no es una forma de violencia de género para el 48% de los adolescentes, tanto mujeres como hombres. Nuestra entidad, de larga trayectoria en la lucha por la abolición de la prostitución, considera este dato alarmante, ya que normaliza la explotación sexual de las mujeres como una forma de ocio.

 

Vivencias de la violencia de género en jóvenes

Se planteó a los adolescentes diferentes situaciones de acoso callejero y en espacios de ocio para medir con qué frecuencia las han vivido o presenciado. Los resultados mostraron una clara diferencia por sexo en sus respuestas.

Un 70% de mujeres (frente a un 38% de hombres) dice que “siempre” o “bastantes veces” sus amigas prefieren volver acompañadas a casa. Un 29% de chicas (frente a un 19% de chicos) consideran habitual que “cuando alguna amiga está bebida, intenten besarla o hacer algo con ella”.

Las mujeres jóvenes describen la calle como un entorno hostil, de riesgo. Sienten inseguridad por las continuas situaciones de acoso o interpelaciones de hombres y normalizan, ya desde la adolescencia, un importante porcentaje de violencia.

Sin embargo, los hombres jóvenes no reconocen que esa violencia sea tan frecuente para sus amigas y compañeras.

Actitudes y percepciones sobre la violencia de género

1 de cada 9 adolescentes consideran que el “comportamiento o personalidad de la víctima” es la causa de la violencia de género, revictimizando a las mujeres.

Las chicas apuntan más claramente a factores sociales como determinantes de la violencia de género (como el machismo o los estereotipos). Sin embargo, hay más chicos que piensan que las causas son de corte personal (psicológicos o de relaciones de pareja disfuncionales).

Los hombres son los que más interiorizados tienen los mitos del amor romántico. Hasta un 23% cree que es “inevitable sufrir por amor”, un 22% considera que es posible “cambiar el comportamiento de alguien del que se está enamorado/a” y un 11% de los varones ven normal “alejarse de amistades cuando se comienza una relación”.

Demandamos formación y prevención

La falta de sensibilización y de formación afectivo-sexual lleva a los adolescentes a educarse con materiales sexistas y violentos, que perpetúan la cultura de la violación, como la pornografía.

El estudio que presentamos apunta a que, a mayor comprensión de la complejidad social del fenómeno de la violencia de género, se muestra una menor tolerancia a las relaciones de pareja tóxicas.

Por este motivo, desde la Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres defendemos la necesidad de reforzar políticas de formación en prevención de la violencia de género en las aulas.

Los propios alumnos y alumnas son quienes las reclaman, un 54% de participantes en el estudio solicitaron más formación en violencia de género después de recibir nuestra acción formativa.

La perspectiva de género, la educación en igualdad y la afectivo-sexual son formación básica para que los chicos y chicas puedan entenderse a sí mismos y a los demás y mantener relaciones empáticas basadas en el respeto mutuo.

Por ello, consideramos que la sensibilización es la herramienta principal para impedir que la violencia machista se perpetúe de generación en generación.

¿Quiénes somos?

La Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres es una ONG que lleva más de 40 años trabajando por la erradicación de todas las formas de violencia contra las mujeres.

Para conseguir este objetivo, en nuestro Programa Fortaleza atendemos a mujeres víctimas de esta violencia y a sus hijos y sus hijas menores, ofreciendo atención social, psicológica y jurídica.

También desarrollamos talleres de coeducación y prevención de la violencia machista en los institutos de secundaria.

Para leer un resumen del informe, haz click aquí.

Participamos en el webinar ‘El Sexismo en la Justicia’

El Lobby Europeo de Mujeres en España en colaboración con la Asociación Alternativas organizó un segundo webinar el pasado 5 de octubre en relación con la discriminación sufrida por las mujeres en el ámbito de la justicia. Como el anterior, relacionado con los medios de comunicación, este evento se llevó a cabo en el contexto de la Campaña del Consejo de Europa ”Movilízate contra el Sexismo”.

Tras una didáctica exposición de Teresa Freixes, Presidenta de la organización Citizens pro Europe, acerca del principio de la igualdad como Valor y Derecho Fundamental en el contexto legislativo europeo, asistimos a una serie de intervenciones que desgranaron, ya a nivel nacional, el acceso de las mujeres a la justicia, tanto desde la perspectiva de profesionales como de usuarias.

Mª Ángeles Carmona, Presidenta del Observatorio del CGPJ contra la Violencia de Género y vocal del Consejo General del Poder Judicial, hizo referencia al trabajo del observatorio, a las líneas jurisprudenciales más recientes en materia de Violencia de Género y en otro orden de cosas a las dificultades de ascenso de las mujeres en la carrera judicial así como de acceso de cargos de libre designación.

¿Los motivos? Múltiples y complejos. Desde el menor número de candidaturas de mujeres, en parte por una cuestión de conciliación, hasta el lastre de un pasado cercano en el que el acceso de las mujeres a la carrera judicial estaba simplemente prohibido.

En cuanto al trabajo del CGPJ, Mª Ángeles habló de algo a lo que el Pacto de Estado ya otorga especial relevancia: la formación por parte de los profesionales en material de igualdad. Se está avanzando, reconocía sin embargo, recordando que todos los jueces tienen que pasar por un curso de perspectiva de género y que además, recientemente, se cuenta con una especialidad propia en materia de violencia contra la mujer.

La importancia de estas cuestiones queda más que patente si tenemos en cuenta que el poder judicial, a través de las sentencias, está obligado por la Constitución a aplicar el principio de igualdad y a combatir los prejuicios de género. Las opiniones, ideas preconcebidas y estereotipos no tienen cabida.

En cuanto a los casos de violencia machista, Mª Ángeles hizo referencia a la importancia de dar credibilidad a las mujeres. Exigir a la víctima que recuerde detalles exactos, que denuncie en el momento en que los hechos ocurren o no tener en cuenta las dificultades de expresión por miedo al agresor, a las represalias del entorno, o incluso a perder a sus hijos, demuestra la carencia de perspectiva de género por parte del juez o jueza que debe ser atajada si queremos sentencias justas.

Sobre esta cuestión, la necesidad de igualdad real y efectiva en cada sentencia, hablaba Mª Pilar Martín, Fiscal de Sala Delegada de la Violencia contra la Mujer.

La perspectiva de género así como la empatía y humanidad, son imprescindibles en todos los casos. Cuando se toma declaración, por ejemplo, sin este enfoque podemos avocar a la mujer al sufrimiento que produce la doble victimización.

Insistía Mª Pilar en la cuestión de la formación, recordando con pesar que aún a día de hoy, es fácil encontrar fiscales recién aterrizados en la profesión, hablando de la importancia de las denuncias falsas en casos de violencia de género. ”Los opositores a la carrera de fiscal son solo un reflejo de lo que hay en la sociedad”, apuntaba.

Susana Martínez, Presidenta de la Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres y abogada en ejercicio, ofreció el punto de vista de quien ha estado al lado de muchas mujeres en el duro proceso de la salida de la violencia, desde que se pide ayuda por primera vez hasta que se denuncia y obtiene una sentencia.

Comenzaba en una nota positiva recordando que España es referente en cuanto a la legislación en materia de igualdad. Sin embargo, señalaba, ”hay una brecha constatable entre lo que dice la ley y la aplicación de la misma”. El sexismo sigue patente en la aplicación de la ley. La violencia de género cotidiana, los insultos, las humillaciones, aún son minimizadas en los procedimientos judiciales.

Los estereotipos sexistas se materializan cuando se da por hecho que el titular de hecho de la administración de los bienes familiares sigue siendo el hombre, cuando se dictan regímenes de visita sin tener en cuenta que ”un maltratador no puede ser buen padre”.

No solo para hacer frente a los estereotipos que empañan a menudo los procedimientos judiciales, si no para estar correctamente preparados para las nuevas manifestaciones de la violencia de género, derivadas de las nuevas tecnologías, Susana vuelve de nuevo a la importancia de la formación. ”La administración de justicia es el último recurso, la solución para que se sienten las bases de una justicia igualitaria es trabajar en ello en todas las fases educativas”, destacaba.

Manuela Carmena, abogada, ex-jueza y ex-alcaldesa de Madrid, ponía el foco en el análisis de la justicia española en su conjunto. ”Está muy burocratizada, es rígida, no tiene nada que ver con una sociedad democrática”, apuntaba, recordando que el sistema español es caduco en el contexto europeo.

Hacía un llamamiento a la humanización de la carrera judicial haciendo hincapié en el carácter eminentemente memorístico de las oposiciones a juez, así como en la ritualización de los juicios, alejados de un verdadero diálogo.

Respecto a la lucha contra el sexismo en este ámbito, hacía referencia a la necesidad de conocimiento de la singularidad de las mujeres, de ”iluminar lo que está oscuro”.

El desconocimiento de la sexualidad de las mujeres es la causa, al menos en parte, de ciertas actuaciones en el ámbito de la justicia respecto a los delitos sexuales. Hacía referencia Manuela al voto particular en el caso de la manda en el que el magistrado entendía que la víctima había obtenido placer sexual durante la agresión.

Lara Ferguson, Vocal Asesora de la Dirección del Instituto de la Mujer y para la Igualdad de Oportunidades, como experta parte del Comité de Redacción de la Recomendación para prevenir y combatir el sexismo durante 2017 y 2018, fue la encargada de clausurar el evento haciendo hincapié en la campaña en la que el mismo se engloba: ”Es importante nombrar y dimensionar el sexismo. Es un continuo que tiene consecuencias económicas, psicológicas, sexuales…”.

Este proyecto del Consejo de Europa también busca la dimensión práctica, el desarrollo de herramientas aplicables, en este caso, en el ámbito de la justicia. Con este fin se han desarrollado una serie de recomendaciones a las que ya se puede acceder desde la web creada con tal fin.

Foto de archivo de un coche de policía

12 mujeres asesinadas solo en el mes de agosto

El mes de agosto se cierra con terribles cifras de violencia machista, con hasta 6 mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas, y otras 6 mujeres asesinadas a manos de otros hombres de su familia, como hijos, yernos o hermanos.

Estos son los casos confirmados en las estadísticas oficiales como violencia de género:

  • El 3 de agosto, una mujer de 44 años aparecía muerta en la Línea de la Concepción, Cádiz. La encontró un vecino en unos jardines donde la víctima solía pernoctar. Falleció por una hemorragia interna, perteneciente a un fuerte golpe en un costado. Posteriormente se confirmó que el causante de la paliza mortal fue su pareja.
  • El 5 de agosto, una mujer de 83 años era asesinada con un fuerte golpe en la cabeza por su marido. Fue en Corral Rubio, un pequeño pueblo de Albacete de 350 habitantes. La víctima tenía cinco hijos, todos ellos mayores de edad. Su marido, tras cometer el crimen, saltó desde el tejado y se fracturó varias costillas. Murió días después a causa de esas lesiones. No había denuncias previas.
  • El 15 de agosto, un hombre acuchillaba en plena calle a su pareja cuando esta acudía a su puesto de trabajo. La víctima había solicitado ayuda el día anterior en el cuartel de la Guardia Civil. “Ya no aguanto más”, comunicó a su entorno cercano. Por su testimonio, los agentes no apreciaron “indicios de amenazas o agresión en su declaración” pero varias personas de su entorno se ofrecían a acompañarla a casa porque sabían del peligro que corría. No llegó a interponer una denuncia aquel día. Horas más tarde era asesinada. Su agresor se cortó el cuello en el mismo lugar del crimen. Su caso demuestra la importancia de la formación del personal que atiende a la víctima al acudir a un recurso.
  •  El 19 de agosto fallecía, después de un mes en la UCI de un hospital de Murcia, una mujer que había sido golpeada brutalmente por su marido con un martillo en la cabeza. La víctima tenía 62 años y ambos se encontraban en trámites de separación. Su agresor fue detenido y es investigado por un delito de maltrato habitual.
  • El 29 de agosto, de nuevo en Murcia, un hombre asesinaba a su pareja de un tiro con una escopeta. El asesino acababa de salir de la cárcel por tráfico de drogas. Tras cometer el crimen llamó al trabajo de la víctima para comunicar que no iría a su puesto por estar indispuesta y huyó. Más tarde fue localizado y detenido.
  • El 30 de agosto, aparecía el cadáver de una mujer en el maletero de un coche, ubicado en un descampado de Valencia. La víctima era una joven de 33 años a la que su entorno buscaba hace días. La autopsia determinó que había sido asesinada hacía una semana, asfixiada tras pedirle a su pareja que se marchara de casa. Desde entonces, el agresor está en paradero desconocido. El día de su muerte, los vecinos escucharon gritos, golpes y hasta arcadas, pero finalmente no llamaron a la Policía.

En las no oficiales, que no se incluyen en las estadísticas de la Delegación de Gobierno Contra la Violencia de Género, encontramos otros seis asesinatos de mujeres y el asesinato de un menor en el ámbito familiar :

  • El 4 de agosto un hombre con antecedentes de violencia machista asesinaba y descuartizaba a su suegra porque, según confesó después a la Policía, “iba a alertar a la Guardia Civil de que estaba incumpliendo la orden de alejamiento” que tenía contra su pareja. Ocurrió en Chapinería, un pequeño municipio madrileño, donde se encontró el cadáver de la mujer, de 72 años, repartido hasta en cinco bolsas de basura, sin que su cabeza llegara nunca a aparecer.
  • El 14  de agosto, una mujer de 63 años fue asesinada por su hijo, con un brutal golpe en la cabeza con una báscula. Tras cometer el crimen, el agresor llamó a emergencias y confesó el asesinato.
  • El 16 de agosto, un hombre acuchillaba a sus dos hijos mientras dormían. En el ataque fallecía el hijo mayor, de 12 años, mientras que su hermana de 10 resultó gravemente herida. Ocurría en una vivienda de Castellón, donde la familia se encontraba veraneando. La mujer del agresor y madre de las víctimas se encontraba en el domicilio y necesitó asistencia médica por un ataque de ansiedad. El caso no está señalado por la DGVG como violencia de género.
  • El 21 de agosto, en Galicia, ocurría un doble feminicidio familiar. Un hombre cogía un arma de fuego y mataba a su hermana, de 62 años, y a la hija de esta, una joven de 23 años. El asesino cometió el crimen en una vivienda alejada, en pleno monte.
  • Solo un día más tarde, el 22 de agosto, otro hombre asesinaba con un arma blanca a su hermana, una mujer de 51 años. El agresor fue detenido poco después de cometer el crimen.
  • El 24 de agosto, de nuevo un hombre asesinaba a su hermana. En esta ocasión, en una vivienda de Murcia. La víctima, de 47 años, había acudido al domicilio familiar para cuidar de su madre dependiente. El asesino, sin mediar palabra, le clavó un cuchillo en el tórax y en el cuello. Posteriormente, se entregó a la Guardia Civil.

¿Cómo ayudar a una víctima de violencia de género?

El pasado jueves, nuestra compañera Rocío Vidarte impartió una charla-taller, organizada por la librería El Gusanito Lector, que buscaba dar respuesta a una de las preguntas que más asedian a familiares y amigos de una víctima de violencia de género: ¿qué puedo hacer?, ¿cómo puedo ayudarla?

¿Qué hacer si mi hija ha sido maltrat

La charla estuvo centrada en las víctimas jóvenes y en cuál puede ser la actuación de las madres y padres para ofrecer el apoyo necesario a su hija mientras se aseguran de que está a salvo. Pero para ello, el primer paso es poder entablar una conversación con la víctima sobre la situación que está viviendo.

Tal y como explicó la coordinadora de CIMTM Andalucía, hay muchos motivos que llevan a una mujer joven a no relatar la violencia que sufren. Por ejemplo, pueden tener miedo a perder su libertad y pasar a ser controladas por sus padres en todo momento, también miedo a la presión familiar y del círculo de amistades a que ponga fin a su relación cuando ella aún no está preparada. La esperanza de que el agresor cambie, la vergüenza o el temor a la reacción del maltratador si denuncia también son factores que influyen en este proceso.

 

¿Qué podemos hacer?

  • Buscar ayuda: Si hay sospechas de que una mujer de nuestro entorno sufre violencia, es preciso acudir o llamar a servicios de atención a víctimas para recibir información y ayuda, lo que nos dará las claves para poder identificar las señales y actuar.
  • Arroparla: En primer lugar, es importante saber que el maltratador buscará en todo momento aislar a la víctima de su entorno. Por ese motivo, tendremos que centrarnos en crear una red entre familiares y amistades cercanas para mantener el contacto con ella en todo momento.
  • No insistir: Si ella aún no está preparada o convencida para dejar la relación, no debemos presionarla ni forzarla. Debemos escucharla, sin juzgar, mostrar nuestro apoyo en el proceso y exponer, sin estridencias, que puede estar en riesgo.
  • Denunciar: Muchas personas creen que solo la víctima puede denunciar una situación de violencia de género, pero no es así. La denuncia puede llegar de su entorno. Podrán recibir asesoramiento jurídico antes de realizarla en servicios de atención especializada a la mujer, y teléfonos como el 900 100 009.

Los seres queridos y el entorno social de la víctima juegan un papel fundamental en la lucha contra la violencia de género. Es importante implicarnos e interiorizar que ni la víctima ni su entorno somos culpables de la situación que está sufriendo, solo el agresor lo es.

Si necesitas conocer más consejos, puedes acceder a la charla-taller completa en este enlace: https://www.youtube.com/watch?v=5avr52x_MCc

Descarga gratis la guía de la CIMTM: ¿Qué hacer si mi hija ha sido maltratada?

Nuestra organización, en su Programa Fortaleza,  tiene un teléfono de atención gratuito para víctimas y familiares:

900 100 009. (Horario de L a V de 9:00 a 21:00 horas).

Para emergencias, o teléfono 24 horas: 016. 

Violencia de género problema de salud pública

Formaciones en violencia de género al personal sanitario: continuación del Proyecto Response

El Proyecto Response ha tenido como objetivo principal mejorar la capacidad del personal sanitario para la identificación y derivación de casos de violencia de género en el embarazo en los servicios de salud materna de los países participantes en los que se ha intervenido: Rumanía, España, Francia, Alemania y Austria.

Una de las principales conclusiones del Proyecto, fue la importancia del papel que tiene el personal sanitario para la identificación de casos, especialmente en mujeres embarazadas ya que acuden con mayor regularidad al centro sanitario para las citas de seguimiento del embarazo. Se consideran un recurso muy valioso para la detección precoz de la violencia de género. Además, el embarazo es una etapa especialmente vulnerable en la vida de la mujer en la que el maltrato puede iniciarse o recrudecerse.

Durante el proyecto se impartieron formaciones al personal sanitario tras las cuales, la detección de casos por el personal que había recibido los cursos aumentó notablemente, así como su confianza para abordar un posible caso de violencia de género con una paciente.

Por ello, tras la finalización del Proyecto el pasado diciembre de 2018, la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid y la Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres hemos seguido trabajando juntas en el proyecto para darle una continuidad y poder seguir formando a profesionales sanitarios en el ámbito de la violencia de género.

Las formaciones están dirigidas a todo el personal sanitario, expertos y expertas en ginecología, maternidad, enfermería, técnicos, etc; tanto de atención primaria como hospitalaria. El contenido de los cursos está dirigido a que el personal sanitario conozca y tenga a su alcance todas las herramientas posibles para detectar y derivar un caso de violencia de género, por lo que se incluyen desde conocimientos en medicina como en psicología y derecho.

Por esa razón, las formaciones están impartidas por un equipo multidisciplinar de profesionales de distintos ámbitos (profesionales sanitarios, abogadas, trabajadoras sociales, psicólogas, forenses) qué, desde su experiencia y estudio de la materia, abordan temas como: por qué se produce la violencia de género, el ciclo de la violencia, lesiones comunes y como identificarlas, cómo entrevistar a una víctima, recursos sociales disponibles, procedimiento judicial y partes de lesiones.

Todas estas herramientas y recursos están recogidas en el Manual del Proyecto Response y en la Guía de actuación Sanitaria que entregamos a los asistentes a las formaciones y que están disponibles para todo el mundo en nuestra web.

Durante el 2019, hemos realizado formaciones en el Hospital Fundación Alcorcón y el Hospital Universitario del Sureste. En 2020, antes de que la pandemia de COVID-19 llegara a nuestro país, tuvimos la oportunidad de realizar un curso en el Hospital Universitario Infanta Elena.

Desde la CIMTM, estaremos encantadas de continuar con las formaciones presenciales cuando se ponga fin a la emergencia sanitaria que estamos atravesando. Agradecemos públicamente a la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid y a todas las personas que organizan los seminarios, que hacen que esto sea posible, así como quienes participan en ellos, ya sea como asistentes o como formadores.

La concienciación de todos los sectores de la sociedad, y en especial de todo el ámbito sanitario, resulta vital para poder luchar contra la violencia de género. Animamos a todos los profesionales a participar en los próximos cursos.

 

Irene Ramírez Carrillo

Abogada y colaboradora de la Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres

 

Violencia de género problema de salud pública

Mujer en el ordenador

Reinventando espacios de confianza

La situación que estamos viviendo por el COVID-19, única y extraordinaria, nos ha obligado a reinventar nuestra manera de trabajar y de relacionarnos con las mujeres que atendemos desde la organización.

Como psicóloga siempre he visto primordial el vinculo entre la usuaria y la profesional. Gracias a él se forma un espacio de confianza e implicación que hace que el éxito de la terapia aumente categóricamente.

En la actualidad, al tener que llevar a cabo las consultas vía telefónica o por videollamada, es mucho mas costoso crear dicho vinculo, nos faltan sus miradas pensativas, sus llantos silenciosos o sus medias sonrisas cuando consiguen vislumbrar la luz en nuestra conversación. Aún así, siendo un sobresfuerzo lo conseguimos y podemos sentir la alegría y el agradecimiento cuando cogen el teléfono, sentir que gracias a nuestra intervención no se sienten solas y desamparadas ante la situación que están viviendo y que hay alguien cada semana para escucharlas y tenderles una mano en estos momentos tan duros que están viviendo.

Por otro lado, las intervenciones grupales que antes esperaban con anhelo cada semana, ahora tienen lugar por videoconferencia, y aunque no hay abrazos ni besos, sigue habiendo la misma ilusión y las mismas sonrisas al ver a sus compañeras y poder notar que siguen teniendo ese espacio donde sentirse escuchadas y apoyadas.

Gracias al gran trabajo de todas las profesionales que trabajan en la Comisión para la investigación de Malos Tratos a Mujeres, ya que con nuestro esfuerzo y perseverancia en la lucha contra la violencia de género estas mujeres nunca estarán solas.

 

Irina Núñez de Arenas Box 

Psicóloga del Programa Fortaleza

Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres

Mujer en el ordenador

900 100 009

Número gratuito de atención a mujeres víctimas de violencia machista

 

Horario: de lunes a viernes, 9:00 – 21:00 horas

Gracias a vosotras

Hoy, después de oír una y mil veces vuestras palabras de cariño, apoyo y agradecimiento a nuestro trabajo, queremos ser nosotras las que os agradezcamos tanto como nos habéis enseñado.

Sobre capacidad de superación
Sobre ganas de salir adelante
Sobre esperanza en el futuro

Nosotras también aprendemos de vosotras.
GRACIAS, PUES TAMBIÉN A VOSOTRAS.

Las mujeres que sufren violencia de género:

SI ESTÁN CONFUNDIDAS
SI TEMEN POR SUS HIJOS
SI TIENEN MIEDO
SI TEMEN REPRESALIAS
SI SIENTEN VERGÜENZA 
SI TEMEN LAS DIFICULTADES ECONÓMICAS QUE ACARREA LA SEPARACIÓN
SI TEMEN LA PRESIÓN SOCIAL
SI SIENTEN CULPA

Y… SI NECESITAN AYUDA

Para saber qué les pasa
Para ayudar a sus hijos
Para recuperar su autoestima arrebatada por el maltratador
Para saber cuáles son sus derechos

Nosotras, todas las profesionales que trabajamos en el PROGRAMA FORTALEZA, queremos daros las GRACIAS a vosotras, mujeres que sufrís violencia de género, por enseñarnos cada día que DEL MALTRATO SE SALE.

SI NECESITAS AYUDA, LLÁMANOS
900 100 009

 

Natividad Hernández-Claverie Gala

Psicóloga del Programa Fortaleza

Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres

Gracias a vosotras

Gracias a vosotras

900 100 009

Número gratuito de atención a mujeres víctimas de violencia machista

 

Horario: de lunes a viernes, 9:00 – 21:00 horas