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Rueda de prensa de colectivos feministas y del movimiento popular en Pamplona

03/07/2018 – Pamplona

Hoy diferentes agentes sociales, pertenecientes tanto al movimiento feminista como al movimiento popular queremos dejar de manifiesto lo siguiente: Desde hace muchos años, el movimiento feminista de manera coordinada con el movimiento popular, cada cual desde su ámbito y respetando, como debe de ser, nuestras particularidades hemos trabajado por unas fiestas igualitarias, libres de cualquier agresión sexista y en las que todas y todos tengamos cabida.

A pesar de la lectura intencionada de algunos sectores y principalmente de algunos medios de comunicación, la lucha contra las agresiones sexistas no empezó el 7 de julio de 2016 ni la de aquella madrugada fue, ni será, la única que hemos vivido.

Entendemos la indignación por el proceso judicial iniciado tras aquella denuncia, las decisiones judiciales, la propia sentencia y los últimos sucesos de los que hemos tenido constancia pero esto no puede ser excusa para que nuestra lucha sea instrumentalizada ni para hacer análisis simplistas de lo que es la violencia contra las mujeres.

La violencia machista pasa por la prevención, la educación y la construcción de otro tipo de relaciones sociales. Sin embargo, dentro del marco jurídico actual, aunque nuestro objetivo final sea transitar hacia otros modelos no punitivos, exigimos que el estado no ampare a los agresores, proporcionalidad, que a las agresiones se las llame por su nombre y que se garantice la seguridad de la mujer agredida y del resto de mujeres.

Quienes estamos hoy aquí llevamos décadas de lucha contra las agresiones sexistas en el ámbito festivo. Nosotras no trabajamos a golpe de titular y la respuesta ejemplar que la ciudadanía de Iruñea ha dado, año tras año, a las agresiones sexistas, no ha sido casual. Es el fruto de un trabajo constante promovido por el del movimiento feminista, acompañado por el movimiento popular y desde 2014 respaldado también por las instituciones.

Año tras año trabajamos duramente para que los Sanfermines sean un espacio lo más seguro posible para las mujeres, libres de agresiones, poniendo en marcha campañas, renovando protocolos, reuniéndonos y tomando decisiones pero sobre todo, y esto lo más importante, compartiendo y acordando entre todas y todos, contrastando y pensando de manera colectiva nuestras decisiones.

Los sanfermines son unas fiestas de dimensión internacional pero por encima de todo son las fiestas de quienes vivimos y tenemos nuestro proyecto vital en esta ciudad y así creemos debe de seguir siendo.

Durante las últimas semanas fundamentalmente a través de RRSS han aparecido diferentes iniciativas de dudosa procedencia, muchas anónimas y otras que con la supuesta intención de empoderar a las mujeres atacan a una ciudad que ha sido y es ejemplo internacional de la lucha contra las agresiones sexistas.

Unas iniciativas que en muchos casos están promocionadas por agentes externos a nuestra ciudad y a los colectivos que participan en la fiesta, sin debate, sin consenso, sin contraste alguno y sin un objetivo claro. Estos llamamientos, aunque no sea su intención, ningunean el trabajo que estamos realizando desde aquí e influyen negativamente en las dinámicas locales que ya están consensuadas y previstas realizar este año.

A esto hay que sumarle que por el tipo de iniciativas que se proponen es evidente que se realizan desde el desconocimiento tanto del trabajo que se realiza en nuestra ciudad, como en sus fiestas y de la idiosincrasia de las mismas y que además entendemos que pueden ser poco afortunadas y contraproducentes en la lucha contra las agresiones sexistas. Entendemos por lo tanto que son una injerencia externa que condiciona y debilita el trabajo de tantos y tantos colectivos de Iruñea.

Por todo esto, desde aquí queremos pedir responsabilidad política y colectiva. Las iniciativas son bienvenidas, pero siempre siguiendo los cauces de comunicación necesarios, contrastándolas con los movimientos de Iruñea y adecuándolas a nuestra situación específica. Nuestras convocatorias han sido pensadas minuciosamente, están enmarcadas en campañas globales y tienen unos objetivos a largo plazo.

Queremos hacer por lo tanto un llamamiento a la responsabilidad y la altura de miras. Hay dinámicas coyunturales y muy oportunistas que en poco o en nada ayudan a la lucha por unas fiestas libres de agresiones y a las mujeres que sufren o han sufrido agresiones. Como no nos hemos cansado de repetir desde 2016, centrarse en un único caso invisibiliza el resto de agresiones, les quita importancia y sobre todo pone el foco en elementos que poco tienen que ver con la realidad. Todas las agresiones son importantes, todas las mujeres que sufren o han sufrido agresiones necesitan de nuestra solidaridad y ninguna de las agresiones ya sean de baja o de alta intensidad tienen justificación alguna.

Para terminar nos reafirmamos en nuestro compromiso a seguir trabajando por unas fiestas libres de agresiones sexistas. Hacemos un llamamiento a la autodefensa feminista y a seguir articulándonos y organizándonos para luchar contra la violencia sexista. Y desde aquí, a 3 días del 6 de julio tanto el movimiento feminista como el movimiento popular de Iruñea queremos hacer un llamamiento a todas las mujeres* a disfrutar de los sanfermines con nosotras. Estas son nuestras fiestas, nosotras ponemos las reglas y tenemos que exigir nuestro espacio en ellas: Tomando las plazas, riendo, bailando, organizándolas, tomando las calles, los escenarios… En definitiva disfrutando y gozando de las fiestas como nos dé la gana.

En esta rueda de prensa estamos representantes de colectivos feministas, Bilgune Feminista, Emakume Internazionalistak, FARRUKAS, la Plataforma de Mujeres contra la Violencia Sexista (de la que la CIMTM forma parte) y Andrea-Lunes lila. Y de colectivos del movimiento popular, Gora Iruñea! y la Federación de Peñas de Iruñea.

Cuando la Información se Convierte en Victimización Secundaria

Múltiples medios de comunicación se han hecho eco de la declaración completa de la mujer agredida sexualmente por los cinco hombres, “la manada”, en los sanfermines de 2016.

¡Qué tremendo es oír lo que realmente interesa a los mass media acerca de lo que es una agresión sexual múltiple! La responsabilidad de la información se ha convertido en este caso en amarillismo.

La Audiencia Provincial de Navarra había optado por la celebración de un juicio a puerta cerrada para proteger la intimidad de la mujer en el proceso, para evitar que este tipo de acontecimientos se produjeran. Pero los mass media han demostrado que lo que verdaderamente importa es conocer todos los detalles de la vida privada y de la conducta de la mujer agredida, sin reparar en la repercusión que esto va a tener para ella.

Este modo de informar lo único que genera es desconocimiento, lo único que aporta es cuestionar la credibilidad de la mujer, porque ahora importan más sus reacciones, criticarlas, analizar si son las propias de una víctima, que lo que hicieron cinco hombres aquella noche, que al parecer forma parte de una dinámica relacional, no solo de ellos cinco, sino de un grupo más amplio (21 hombres).

Poner en cuestión los comportamientos masculinos, las atrocidades cometidas por ellos y las razones por las cuales lo han hecho, pasa a un segundo o tercer plano, para cuestionar la credibilidad de la mujer agredida a través de su modo de actuación.

Las razones por las cuales una mujer reacciona cómo reacciona en una agresión sexual se han expuesto por parte de personas expertas, psicólogas y personal adscrito al Servicio de Atención a las Víctimas del delito de Pamplona, pero de esto la prensa no ha hablado en ningún momento. Tan solo de lo que son datos que convierten a la noticia en un caso individual y no en un comportamiento general por parte de los agresores sexuales.

Los hombres agreden a las mujeres porque quieren ejercer el poder sobre ellas, someterlas y aprovechar sus circunstancias de indefensión.

El tratamiento informativo en estos casos no puede basarse en exhibir la declaración que se efectúo a puerta cerrada para garantizar su no exhibición, para tratar de poner en cuestión las actuaciones de una mujer brutalmente agredida sexualmente.

Sin embargo, interesa más saber si la mujer tuvo una reacción lógica, si tenía que haberse defendido y cómo hacerlo, que hablar del sufrimiento ocasionado. Las mujeres que han sufrido agresiones sexuales no denuncian porque si lo hacen se arriesgan a salir del anonimato en que vivían hasta entonces, se arriesgan a ser cuestionadas en lo más profundo de sus vidas, y sobre todo, su vida se convierte en una pesadilla doble, la de la agresión y la de su cuestionamiento. ¿Hay derecho a esto? ¿Cómo vamos a acabar con la impunidad de este modo?

Desde la Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres apelamos a la responsabilidad social y sobre todo de los medios de comunicación para que trasladen lo que realmente importa y no aireen la vida de una mujer que hasta que fue agredida a nadie le importaba.

Exhibir su declaración, sacar del anonimato su vida, atenta frontalmente contra el derecho a la reparación del daño causado. Yo no quiero saber cómo reacciono, me queda claro que todas las mujeres hacen todo lo que pueden ante una agresión así.

Hablar de sus reacciones solo sirve para generar mayor culpabilidad a la que ya tiene cualquier mujer que ha sufrido una agresión sexual.

Si queremos impedir una doble victimización debemos informar con seriedad y desde la responsabilidad social que tienen los medios de comunicación y no desde el amarillismo que tan solo protege a los agresores sexuales.

COMISION PARA LA INVESTIGACIÓN DE MALOS TRATOS A MUJERES