LA VIOLENCIA SEXUAL, UNA FORMA DE ADOCTRINAMIENTO SEXUAL DE LAS MUJERES

26/04/2018

Una vez que ha salido la Sentencia de la manada, EHULEAK-Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres de Navarra, quiere hacer una pequeña reflexión sobre lo que ha supuesto uno de los casos más mediáticos sobre violencia sexual en los últimos años.

De este caso se esperaba todo, se esperaba un cambio de mentalidad. Sin embargo, la actuación mediática, tan solo sirve para ocultar la dramática dimensión de la violencia sexual.

El tratamiento informativo amarillista de algunos de los casos de violencia extrema contra las mujeres, conlleva a la desinformación y a una confusión, que tan solo sirve para empoderar a aquella parte de la sociedad con valores machistas y sexistas, revictimizando a la mujer que ha sufrido la agresión.

La reducción a un caso concreto de lo que ocurre cada día y al 99% de la población femenina alguna vez en su vida, es ocultar el fenómeno de la violencia sexual en todas sus dimensiones, pero sobre todo, el comportamiento de aquellos otros agresores sexuales que no se sienten identificados con la conducta mostrada en los medios de comunicación.

El cuestionamiento a la mujer agredida en el ámbito judicial y en todos los ámbitos de su vida es otra característica común que redunda en la justificación a la conducta de los agresores en estos casos y trae como consecuencia la doble victimización de las mujeres que han sufrido una agresión sexista.

Pero lo más importante es que la no condena con contundencia de este tipo de conductas lanza un mensaje social de impunidad, de que todo vale para los hombres, que les empodera en todas sus acciones y pone en cuestión a todas las mujeres.

Rita Segato habla de las estructuras elementales de la violencia para mencionar entre otras la violencia simbólica o la violencia sexual normalizada, dos de las fórmulas que de no ser desactivadas están produciendo violencia sexual por parte de los hombres hacia las mujeres de muy diversas formas.

En la actualidad, no se puede hablar de casos aislados cuando se habla de violencia sexual, sino que se trata de un patrón de comportamiento que cumple con las finalidades para las que se ejerce:

– Obtener el control sexual sobre nuestros cuerpos
– Imponer a todas las mujeres el discurso del miedo si no cumplimos con el mandato social otorgado a todas nosotras

Los agresores sexuales no solo quieren obtener su placer a la fuerza y sin nuestro consentimiento, sino que también quieren aplicar el castigo que le corresponde a las mujeres que han roto con el mandato social.

De ahí la importancia que hoy en día tiene que la justicia y el feminismo se unan para definir conceptos en términos de reproche social a estas conductas, para desactivar estos mecanismos de ejercicio de dominación sobre las mujeres y para acabar con la impunidad en estas conductas.

Si no hay justicia, no se pueden producir los cambios sociales que son necesarios para erradicar la violencia contra las mujeres de la sociedad.

Las organizaciones feministas reclamamos que en todos y cada uno de los casos en que se produce violencia sexual se tenga en cuenta el testimonio de la mujer que ha visto violentada su libertad sexual.

Una definición del consentimiento que imponga la obtención explícita del mismo a los varones y que no obligue a las mujeres a tener que expresar un NO sería deseable jurídicamente hablando.

De este modo se contribuiría a desmantelar el actual sistema de creencia de los hombres con derecho a tocar, manosear, besar o exhibir sin obtención del consentimiento de manera explícita por parte de la mujer.

Otra barrera que hay que romper jurídicamente hablando es el contenido violento o intimidatorio. Queda claro que la superioridad numérica, la diferencia de edad, el acometimiento, la introducción a la fuerza en un baño, local, portal, ascensor, habitación, es un hecho coactivo en sí mismo y no necesita del empleo de otros métodos de violencia añadida. Por tanto, el empleo de todos ellos juntos, es suficiente prueba de la violencia ejercida y de que se ha cometido una agresión sexual.

El atentado a la libertad sexual se produce cuando se coarta, limita o anula la libre decisión de una persona en relación con su actividad sexual, y esto se puede realizar de muy diversas formas, no solo mediante el ejercicio de una violencia física.

La diferencia jurídica entre agresión sexual y abuso sexual está delimitada por el empleo de la violencia física, psicológica o intimidación. La exigencia a las mujeres agredidas de una actuación heroica ante la conducta violenta de los agresores sexuales, supone poner en riesgo de sufrir más agresiones a las mujeres.

A corto plazo, ellos cumplirán Sentencia y tendrán derecho a una segunda oportunidad, y ¿Ellas?, ¿Cuándo superarán el cuestionamiento social?

Tras sufrir una agresión sexual, los protocolos de intervención no incluyen el acompañamiento a las mujeres mientras deciden si acudir o no al hospital, si denunciar o no, precisamente cuando se encuentran solas, en momentos en que tienen dificultades para ponerse en contacto con su red de apoyo.

Este apoyo especializado es necesario para una intervención psicológica posterior, sea en el proceso de denuncia, terapia, o durante y después del juicio. Y debe hacerse por profesionales que conocen bien las diferentes formas de expresarse el trauma y la resiliencia.

No toda mujer agredida va a resultar traumatizada. Dependerá también de sus recursos internos y externos, personales y sociales.

Es fundamental, que no pueda utilizarse cualquier elemento del entorno individual como una herramienta para dudar de la palabra de la mujer, para generar una opinión contra el hecho denunciado, cuestiones que también forman parte de la responsabilidad de las personas que están trabajando en el caso. De ahí la importancia de contar con profesionales que conozcan bien las herramientas a utilizar cuando ocurre una agresión sexual.

Con el cuestionamiento a la mujer, a los hombres, ¿Qué modelo se les está reforzando? ¿Cómo van a desaprender y deconstruirse si el éxito se encuentra en violar, maltratar, burlarse o mentir? Es el modelo social patriarcal y capitalista en el que el hombre no pierde nunca. El mismo que nos lleva a comprar más, a gastar más, a adquirir más y a tenerlo todo ahora y sin esfuerzo.

Estamos hartas de sufrir agresiones sexistas y de la estructura social que las sustenta, ¡BASTA YA!

Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres

La CIMTM muestra su más absoluta repulsa ante hechos como los sucedidos en Getafe y su apoyo a los familiares de los dos menores

22/03/2018

La Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres muestra su más absoluta repulsa ante hechos como los sucedidos en Getafe y su solidaridad y apoyo a los familiares de los dos menores asesinados presuntamente por su padre el pasado 20 de marzo en el citado municipio.

Desde la CIMTM nos encontramos consternadas, recalcando nuestro más absoluto rechazo a cualquier forma de violencia, en este caso a aquella en la que los menores son los principales afectados.

En 2017 fueron 8 los menores asesinados víctimas de la violencia de género, siendo ésta la cifra más alta registrada desde 2013. De demostrarse que los dos menores asesinados en Getafe son también víctimas de la violencia de género, se incrementaría esta terrible cifra a 28 menores desde 2013.

Desde la CIMTM queremos denunciar la pasividad de los Poderes Públicos, a la hora de implementar y desarrollar las medidas acordadas el pasado mes de noviembre en el Pacto de Estado. De manera más específica, aquellas que se refieren a la importancia de la protección de menores, así como el reconocimiento como víctimas a las madres de los menores asesinados a causa de esta violencia machista.

Consideramos necesaria y urgente la creación de la Comisión parlamentaria de seguimiento para el cumplimiento del Pacto de Estado, así como la dotación presupuestaria a las medidas acordadas, como muestra real del compromiso del Gobierno con la erradicación de la Violencia de Género.

Así mismo, instamos al Gobierno a tomar las medidas pertinentes a la vista de las Observaciones Finales sobre los informes periódicos de España emitidas por el Comité de los Derechos del Niño de Naciones Unidas, de 2 de febrero de 2018, en relación a la violencia contra los niños:

“22. El Comité lamenta la falta de progreso en la adopción de una ley integral sobre la violencia contra niños. En relación con su observación general No. 13 (2011) sobre el derecho del niño a la libertad frente a todas las formas de violencia, el Comité recomienda que el Estado parte:

(a) Agilice la adopción de legislación que garantice la protección integral de los niños contra la violencia y asegure su aplicación a todos los niveles;

(b) Lleve a cabo una amplia evaluación del alcance, factores de riesgo y naturaleza de la violencia, maltrato o abandono de niños, con objeto de desarrollar una estrategia nacional integral para prevenir y dirigir los fenómenos;

(c) Adopte un marco de coordinación nacional entre administraciones e instituciones para responder adecuadamente a situaciones de violencia, maltrato o abandono de niños, prestando particular atención a sus dimensiones de género;

(d) Incremente los programas de sensibilización y educación que conciernan a los niños sobre su derecho a una vida libre de violencia y para que sepan dónde solicitar ayuda en caso de violencia, maltrato o abandono;

(e) Asegure la asignación de recursos humanos, técnicos y financieros apropiados para abordar sus causas fundamentales;

(f) Fomente programas basados en la comunidad dirigidos a evitar y hacer frente a la violencia doméstica, maltrato infantil y abandono.”

Para finalizar, mostrar nuestro apoyo y solidaridad a la familia y madre de los niños presuntamente asesinados ayer en Getafe y a todas aquellas mujeres y menores que siguen sufriendo violencia en sus hogares.

Para solicitud de información, ayuda o acceso a nuestro Programa FORTALEZA, no dudes en contactar con el 900 100 009.

Desde la CIMTM, pedimos el cumplimiento urgente de las medidas contenidas en el Pacto de Estado

24/11/2017

El actual sistema de Valoración es insuficiente. La necesidad del establecimiento de Unidades de Valoración Forense Integral en los Juzgados resulta acuciante.

Dos son los hechos sucedidos en las últimas semanas que nos mueven a compartir estas reflexiones con motivo del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer.

Desde la CIMTM condenamos el asesinato de una mujer de 28 años en la ciudad de Elda, el pasado 9 de noviembre y el asesinato de la niña en Alcira (Valencia), de tan solo dos años de edad ocurrido el domingo día 12 de noviembre.

El Informe del Pacto de Estado elaborado por la subcomisión de Violencia de Género del Congreso, aprueba entre sus 213 medidas, establecer en los Juzgados las Unidades de Valoración Forense Integral, de las que formen parte profesionales especializados, psicólogo/a, médico forense, trabajador/a social, que entre otras funciones asistan a los Tribunales para realizar la valoración del riesgo.

El actual sistema de Valoración es insuficiente. Más de un 99% del total de los casos de violencia de género activos, presentan un riesgo considerado como ‘no apreciado’, bajo o medio según los actuales estándares de valoración.
Este dato contrasta de forma evidente con el número de denuncias y casos de asesinatos de mujeres y menores por violencia de género. Algo está fallando en el sistema de Valoración.

No se tiene en cuenta que la violencia de género tiene unas especificidades que la diferencian de otros tipos de violencia. Es asimétrica, progresiva, en muchos casos hasta convertirse en habitual y normalizarse por la propia víctima, instrumental, y en ella juega un papel fundamental el elemento afectivo, que genera una simbiosis de dependencia entre la víctima y el agresor.

A ello se une la tendencia de los Tribunales a minimizar los hechos denunciados y en su caso a considerarlos como hechos puntuales, fruto de la tensión en las relaciones de pareja, que se vive en el momento de ruptura de la convivencia. Sin percibir que este es el momento donde el riesgo se intensifica como consecuencia de la inminente pérdida de poder del agresor sobre su víctima.

Que decir de las secuelas que sufren los menores que viven en contextos de violencia. Ya son entre 60 y 80 los niños y niñas que han quedado huérfanos/as en los dos últimos años y 8 los asesinados en lo que va de año.

Pero todavía son invisibles los niños y niñas que sufren en silencio la violencia. Desde nuestra entidad y en nuestro programa de intervención con menores, hemos podido observar que estos niños/as sufren cambios de comportamiento, bloqueo emocional, lesiones físicas y psicológicas que se cronificarán de no detectar a tiempo la situación.

Así mismo, suelen presentar baja autoestima, depresión, conductas agresivas o regresivas y problemas de alimentación. Una vez alcanzada la adolescencia, se identifican conductas delictivas, escapismo y consumo de estupefacientes entre otros.

En tal sentido desde nuestra entidad nos solidarizamos con el dolor de las familias de las víctimas, y manifestamos de forma enérgica que los Poderes públicos no pueden ser ajenos a estos hechos, que demuestran una vez más la necesidad de dar cumplimiento urgente a las medidas contenidas en el Pacto de Estado, porque sus hijos/as son nuestros hijos/as y todos/as somos parte de esta sociedad donde no aceptamos vivir bajo la amenaza de la Violencia.