Un hombre de 34 años ha sido detenido esta mañana en Burgos
como presunto autor de la muerte de su ex pareja, una mujer
de 26 años cuyo cadáver fue hallado ayer con dos puñaladas
en el interior de un automóvil. El supuesto agresor, J. A.
C. A., ha confesado el crimen y ha conducido a los agentes
de policía hasta el lugar donde escondía el cuchillo con el
que perpetró el homicidio.
El detenido fue localizado ayer
en su lugar de trabajo y negó su participación en los hechos
aunque cooperó con los agentes, según ha informado a Europa
Press fuentes de la Subdelegación del Gobierno en Burgos.
Algunas partes de su relato, sin embargo, no encajaban,
según se comprobó a lo largo de la tarde. Al final de la
noche, el detenido consintió que los agentes entraran en su
domicilio, en el que vivía solo, y que está situado a pocos
metros del de la víctima, I. B. F., de 26 añosa. Aunque
seguía sin admitir su implicación.
Fue ya una vez en la casa, en presencia de testigos,
cuando condujo a los policías al garaje comunitario, donde
confesó y señaló el lugar en el que había escondido el
cuchillo de cocina, de 20 centímetros de hoja, con el que
había matado a la joven.
Las mismas fuentes confirmaron que, al parecer, la
relación sentimental que les unía había acabado hacía 15
días aunque ambos seguían manteniendo contacto e, incluso,
el mismo día del homicidio el hombre había comido en casa de
los padres de la víctima. Incluso el miércoles ambos habían
salido juntos de la empresa a las 23.00 horas en el coche de
la mujer pero conduciendo él, "como solía hacer
habitualmente".
El cuerpo de la víctima, hallado ayer por la mañana en el
asiento del copiloto de su vehículo, ubicado en un
aparcamiento exterior de una manzana de la calle Severo
Ochoa, presentaba dos puñaladas en el pecho. El detenido,
sobre quien no constan denuncias por violencia de género ni
malos tratos, se encuentra arrestado como presunto autor de
un delito de homicidio y está pendiente de pasar a
disposición judicial.