La Asamblea Nacional francesa aprobó el jueves, por
unanimidad, una proposición de ley que prevé la tipificación
del delito de "violencia psicológica" en el seno de la
pareja. Es decir, a partir de junio, que es cuando la ley
entrará en vigor, los hombres que violenten desde el punto
de vista psicológico a sus mujeres, que las sometan a
comportamientos vejatorios o que las humillen, sufrirán una
condena de tres años de prisión y una multa de 75.000 euros.
La proposición de ley fue presentada por una diputada
socialista y otro de la UMP (partido de centro derecha,
mayoritario en el Parlamento francés). Para su elaboración
contaron con el asesoramiento de una psiquiatra,
Marie-France Hirogoyen, que asegura que los golpes y las
palizas siempre vienen precedidos de una etapa de violencia
psíquica silenciosa.
La ley, según sus impulsores, busca, precisamente,
mostrar esta humillación constante que mina la personalidad
de la mujer. Los diputados se inspiraron en la ley del acoso
moral en el trabajo para encontrar una definición clara de
este nuevo delito. Es esta: "Actos o palabras que tengan por
objeto o por efecto una degradación de las condiciones de
vida de la víctima que acarree pérdida de derechos, dignidad
o una alteración de su salud psíquica". Algunos juristas
consultados por Le Monde se mostraron algo perplejos
por el texto y preconizaron un difícil encaje entre el deseo
de la ley y la realidad de aplicarla.